1.- Ma�ana salimos temprano, sabes que odio el no dejar las maletas hechas antes de poder dormir tranquilamente. Sin embargo aqu� est�s dejando que el tiempo pase con tus payasadas mientras me l�o con la ropa interior, los vestidos y los zapatos. Todo est� m�s o menos coordinado; s�lo falta ponerlo en la maleta y quedar� totalmente preparada para salir zumbando ma�ana a primera hora.
No hay nada que hacer contigo; a�n no sabes ni siquiera que maleta vas a llevar. La grande se te queda grande realmente, siempre metes los tejanos y unas cuantas camisetas y camisas.. Hoy es diferente tienes que llevar ropa de eso que llaman de "vestir". Cu�nto tiempo vas a tardar en decidirte y ponerte a hacer el equipaje. No hay forma, te desvives con risas, sonrisas y provocaciones... y el tiempo pasa y la noche llega. Sigues con tus bromas. Ma�ana como siempre te levantar�s antes de clarear para ponerme en pie y que te d� consejos sobre que llevar y que meter.. demonio de hombre��, por qu� te querr� tanto?.
2.-El olor que emanas y que me llena de un sopor casi sensual. Sensualidad desbordante por todos tus poros, eres una man�a y tu olor un h�bito o quiz�s el h�bito eres t� y tu olor es mi perdici�n.
Fue lo primero que me llam� la atenci�n cuando te tuve cerca, ese perfume desgarrador a la vez que sexy y atrevido para un hombre. Dej� que mi olfato se llenase de tu aroma y despu�s dej� que mis manos y todo mi cuerpo quedase como impregnado de ese hermoso y resfrescante aroma que te corona como el rey de mi vida. Me habituaste a tu olor, hombre peligroso y amante fiel. Y quiz�s esa fue la perdici�n para m�. Qu� iba a hacer ahora sin tener mi casa impregnada de este maravilloso aroma de hombre por todos los rincones?. No lo s�; te tengo ya dentro de m� de tal forma que tu esencia y tu olor van unidos al �n�sono como unos amantes por el camino de la vida.
3.-Lo ascensores; peligrosos elementos que con engranajes y correas nos suben o nos bajan a voluntad. Recuerdas la primera vez?. Un hotel y un ascensor de los antiguos; aquellos que se cerraban con una reja y dejaban a la vista todas las intimidades mientras sub�a por los diferentes pisos. Y por qu� no?, tambi�n unida a ese morbo de tenerte a mi lado, tan unido a m� que es imposible desligarme del conjuro m�gico que puede formar t� y el ascensor. Imposible dejarlo de lado; es h�bito o es un pecado el que me posee cuando estoy a solas contigo en un ascensor?, dir�a m�s; incluso m�s grande es la atracci�n cuando estamos acompa�ados... es m�s intrigante el juego de manos en nuestras espaldas mientras nuestras sonrisas se muestran inocentes ante la mirada intrigante de nuestro vecino de viaje.
4.- El traje de chaqueta de los hombres, o mejor dicho el o los tuyos. No s� que tienen, algo morboso e �ntimo. Qu� mayor atractivo puede haber que dejar desaparecer las manos bajo una chaqueta que se abre para que me aloje en tu pecho mientras mis brazos y mis manos desaparecen por tu espalda y bajan insinuantes por tu cintura. Y qu� maravillosa sensaci�n es esa que hace que tu holgado pantal�n se preste a mil juegos sexuales sin tener que abrir ni botones ni cremalleras. Provocaci�n sin l�mites ante la libertad de acci�n.
5.- La desnudez durante la noche. Qu� m�s hermoso habito se puede tener que disfrutar de la frescura de las s�banas en los di�s de calor veraniego mientras el aire acondicionado enga�a al levante furibundo que quiere entrar por las ventanas para convertir en volc�n lo que fuego es ya. Y en esos d�as de invierno, cuando el norte corta la corriente ante el edredon de rosas rosas; mal�fica combinaci�n de dibujos que se dejan caer a lo largo de mi cuerpo desnudo para t� y para recibir tu calor sin fronteras, sin paradas. Piel contra piel o sobre piel. Desnudez de sentimientos que hacen de dos cuerpos un cofre de tesoros mil.