La pasi�n lorquiana despert� en m� a muy temprana edad; fue precisamente en esa clase de literatura de segundo de bachiller en aquellos magn�ficos 60�s cuando mis ojos toparon con su nombre por primera vez. Curiosamente nada se hablaba del poeta, simplemente su nombre y sus obras, lo mismo ocurr�a con Rafael Alberti y curiosamente se repet�a con otro grande de las facetas art�sticas, Manuel de Falla.
Nombre de obras pero nada sobre su autor; �sto me hizo pensar... hab�a algo que no estaba claro y a mis doce a�os no estaba dispuesta que nada ni nadie comenzara a imponerme l�mites fuesen de la clase que fuesen.. Naturalmente la palabra "l�mite" en aquella �poca s�lo era aplicable a los conocimientos personales y en nada tiene que ver con el "l�mite" que se conoce ahora.
Rebusqu� en las bibliotecas de la ciudad y curiosamente tambi�n en un rinc�n apartado encontr� un libro: Vida y Obras de Federico Garc�a Lorca. Debo confesar que me lo "empap�" literalemente hablando. All� encontr� algunas respuestas: su muerte, su forma de pensar y una cierta especial inclinaci�n que no quedaba del todo claro pero que al leer sus obras ya se sent�a latente.
Naturalmente el granadino y yo conectamos inmediatamente, siendo un autor de culto para m�; me apasionaba su forma de escribir. Me apasiona su poes�a, su realismo rom�ntico y ese final tr�gico de sus obras. Amor y muerte, dueto inseparable de los que mueren de amor..
Han pasado muchos a�os, ahora comprendo hasta la ra�z su persona, su obra y sus viajes y quiz�s tambi�n comprenda la su muerte: la creatividad es peligrosa y m�s a�n cuando quien la posee no entra dentro de ciertos c�nones; es el precio de ser un genio.
En este libro de Poeta en Nueva York se presenta quiz�s lo m�s original de Federico. Ese viaje casi obligatorio que el escritor hace hasta la ciudad de los rascacielos para curar de "mal de amores", hace que su poes�a de gitanos y amores brujos empa�ados en ba�os de sangre quede a un lado para dar paso a la cruda realidad en verso de una sociedad muy parecida aunque modernizada y con personajes nuevos.
Aqui los gitanos son sustituidos por negros y los problemas de celos, infamia, mentiras y muerte; se vuelven m�s actuales: pobreza, mendigos, racismo y pol�tica de ghettos en los barrios m�s infames de la gran urbe.
Sin embargo su poes�a no decae con el cambio de decorado; se vuelve modernista y se adapta perfectamente a ese colorido de cristales y hormig�n y lo que es m�s latente es que el autor que por un lado esperabamos que se confudiese con este monstruo de brazos met�licos en vez de sus caminos polvorientos de carruajes gitanos y parejas de la guardia civil; no es tal, se vuelve vivo, se mezcla con la masa y sufre sus desesperos.
El poeta sigue siendo el mismo, sus desvelos, su romanticismo, su tendencia a la depresi�n siguen marcando la vida de un hombre lleno de sentimientos: y vemos en los poemas que compone este manuscrito en Nueva York todo el componente sentimental que lo define y lo hace distinto en el entorno en que est� enclavado el insigne Federico.
Los poemas est�n escritos en los a�os 1929 a 1930, todos en la ciudad en que vivi� como estudiante en la Columbia University y si hacemos un repaso a sus t�tulos nos damos cuenta de la maravillosa sensibilidad de este hombre con el medio que le vi� vivir durante estos dos a�os.
Poemas de soledad en Columbia University, es quiz�s la m�s personal de todas... un magn�fico retrato de su interior en esos momentos: Vuelta de paseo, 1910, F�bula de los tres amigos, tu infancia en Menton y de all� pasamos a sus pensamientos generales con el medio que le rodeaba: Los Negros (Normas y paraiso de los negros, El rey de Harlem, Iglesia abandonada,). Calles de la ciudad ( Calles y sue�os, Paisaje de la multitud que vomita, Paisaje de la multitud que orina, Asesinato, Navidad en Hudson, Nacimiento de Cristo y la Aurora). Los poemas del lago Eden Mills, En la caba�a del Farmer (El ni�o Stanton, Vaca, Ni�a ahogada en un pozo). Intrucci�n a la muerte (Muerte, Nocturno del hueco, Paisaje de dos tumbas, Ruina). Vuelta a la ciudad (Nueva York, Cementerio jud�o, Crucifici�n).
Se complementa la obra con dos Odas ( Grito hacia Roma y Oda a Walt Whitman) y un grito de huida de la gran ciudad: Huida de Nueva York ( Peque�o vals vien�s y Vals de las ramas).
Y de este modo hacemos un verdadero recorrido por la mente y la manera de pensar de este hombre andaluz destinado por motivos sentimentales a una ciudad ajena a sus formas y constumbres y que sin embargo para nada enturbia su creatividad po�tica. Es una perfecta adaptaci�n de hombre rom�ntico a la ciudad desolada y a la masa sin mente propia. Un verdadero alarde de belleza que dificilmente lo podremos encontrar en otro poeta de su �poca.
Los versos son libres, que riman a su manera, queriendo dar cada uno la forma del pensamiento de la mano que lo escribe. Una belleza tal que te deja con el pensamiento perdido en los caminos de la poes�a contempor�nea.
Se le ha dado a esta �poca de Federico el nombre de Surrealismo, quiz�s para acercarlo un poco m�s a los movimientos art�sticos de ese momento. Su Oda a Dal� es pr�cticamente deslumbrante.
Completa esta magna sinfon�a de modernidad unos autorretratos hechos por el mismo Federico, llenos de una maravillosa inocencia aunque clamando la violencia que ve�a en la gran ciudad.
Para cerrar esta opini�n dejar� unas palabras escritas por el autor por un lado y por otro el impacto que su obra caus� en m� y curiosamente el comentario escuchado hace s�lo dos semanas en un curso basado en su persona con j�venes de 15 a 18 a�os.
Palabras de Federico:
Ni la noche ni el d�a quieren venir
para que por ti muera
y tu te mueras por m�...
Interiores personales:
Cuando comenc� a leer a Federico not� algo especial, mis pocos a�os no me permit�an ver ese mundo de sentimientos especiales que todav�a no hab�a descubierto. A medida que fue adquiriendo experiencia en todos los sentidos, pude comprobar cual era esa sensaci�n de que algo faltaba en mis completa compresi�n del poeta. Lo admit� sin ning�n tipo de rechazo, porque sab�a perfectamente que la poes�a normalmente est� en manos de personas muy sensibles y esa sensibilidad quiz�s les llev� a caminos mucho m�s elevados o diferentes de los que siguen el resto de los humanos... comprend� sus desconsuelo, sus amores especiales y esa sensaci�n de hombre d�bil.. y le am� y le sigo amando por esa especial sensibilidad que le acerca m�s a una mujer que a un hombre (para tomar como ejemplo lo que realmente se conoce como sensible y rudeza).
Curiosamente tambi�n ese camino que tuve que recorrer sola con mis propias ganas de conocer al poeta hasta su ra�z, choca rotundamente con el comentario que tuve que escuchar en boca de mozo de 17 a�os en una conferencia sobre Federico hace s�lo dos semanas a la pregunta de "Conoces a Federico Garc�a Lorca?".... respuesta: ese era un maric�n...
Mi libro Poeta en Nueva York viene junto con la obra Romancero gitano, pr�logo de Carlos Bouso�o, Colecci�n Milenium- las 100 joyas del milenio publicada por la editorial El Mundo de 1999.
61 p�ginas.
®DAMADENEGRO2005
X-Woman en Ciao.esa
MADAME BOVARY (GUSTAVE FLAUBERT)
Siempre he sentido una curiosidad no s� si sana o malsana por las obras de los grandes hombres de las letras cuyo principal papel est� personalizado por una mujer. Quiz�s por tratar de averiguar si alguno de ellos logra estudiar y comprender a fondo la vida femenina como para comprender la raz�n por la que act�a de esta o aquella manera. Jam�s he encontrado una obra cuyo protagonista principal sea una mujer en la que sus razones est�n estudiadas hasta la m�dula. Lo curioso del caso es que las mujeres escritoras tampoco hacen demasiado hincapi� en el transfondo de sus personajes femeninos; aunque en este caso s� comprendo la raz�n: no estamos para desvelar todos los secretos que se enconden en ese mundo profundo y lleno de deseos y pasiones ocultas, porque ser�a como airear las verdaderas razones de ciertas conductas.
Flaubert me apasiona porque era un hombre distinto, un rebelde de su �poca, un anarquista de los modos y formas de su entorno, un hijo de mala madre como se le llamar�a ahora. Discuti� todos los modos de la sociedad, todas las formas de cortes�a in�til, clav� pu�ales donde m�s dol�a, se hizo con la fama de indomable y de imp�dico y por esta obra tuvo que afrontar una denuncia por inmoralidad. Sin embargo es curioso que la inmoralidad de esta obra reca�ga en la conducta indigna de una mujer casada. Simplemente por sus devaneos sexuales con todo aquel que le levantaba morbo y sin embargo, qu� lejos estaba tanto la sociedad de su �poca como el escritor mismo de saber que hay en el fondo del proceder de una mujer.
Hasta el mismo padre de psicoan�lisis se baj� del burro de su estudio profund�simo de la mente humana y todas sus teor�as est�n basadas en lo que hay dentro de la mente del hombre. Algunos tomaron la palabra "hombre" como colectivo del ser humano. Sin embargo m�s claro no puede estar: estas teor�as valen para el hombre pero para la mujer.
Madame Bovary es una historia de una mujer casada, que sin embargo tiene sus fantas�as amatorias y las hace realidad con todo aquel que tiene a su alcance. Naturalmente estas actividades extramatrimoniales siempre acababan con un cameo con el boticario o el vecino de al lado. Simplemente era sexo por sexo. Lejos estaba mi querido Gustave (nombre precioso, por cierto) de comprender que la mujer no busca en otro hombre que no sea el propio, sexo puro y duro: busca una relaci�n que puede desembocar en un sexo s�til y quiz�s incluso sin culminaci�n. Naturalmente estoy totalmente de acuerdo con que la vagina es un lugar poco sensible, por lo tanto la penetraci�n total no le produce a la mujer, en la mayor�a de los casos, nada m�s que sentirse un poco al lado del �mpetu sexual del hombre.
Emma Bovary es una mujer casada pero aburrida de su matrimonio. Sus fantas�as rom�nticas la llevan a buscar pasi�n y amor en relaciones con aquellos hombres que tiene a su alcance. Naturalmente �sto tampoco la dejan satisfecha porque precisamente esa fantas�a rom�ntica del amor no es correspondida por sus amantes varones. Las deudas contra�das antes de su matrimonio comienzan a acumularse y el final se ve venir.
Charles Bovary es un m�dico que tiene su trabajo en un peque�o pueblo, se queda viudo y se casa con Emma sin saber nada de su pasado. Las deudas que ella tiene las tiene que pagar y solamente cuando ella muere se entera de las relaciones extramatrimoniales que ella ha tenido.
En este punto quiero hacer una anotaci�n personal. Resulta curioso que los hombres sean descubiertos siempre que tienen una relaci�n amistoso-amatoria con otra mujer y que �sta se entere casi inmediatamente. En cambio cuando es la mujer la que se toma la libertad de hacer lo que le viene en ganas, jam�s se entera el marido, salvo que sea ella la que se lo diga o se tome la licencia de que alguien m�s lo sepa para que llegue a los o�dos de su esposo.
Los otros personajes de la obra son Le�n el auxiliar de un notario que se enamora de Emma, ambos se encuentran en Ru�n. Rodolphe se re�ne con ella todas las noches en un lugar casi id�lico para el romance, rodeados de flores. El farmac�utico Homais cuyos demonios interiores los expresa a modo de anti-iglesia y anti-clero y que se siente penosamente solo en la rutina del pueblo.
La obra se le llam� en un principio "Costumbres de provincias" con lo que el autor quiso llamar la atenci�n sobre la monoton�a que exist�a en los peque�os pueblos o villas poco pobladas y satiriz� el rom�nticismo con un realismo que le vali� una denuncia. Escrita entre 1851-56, la public� primero en la revista Revue de Par�s y despu�s la sac� como libro.
El estilo es �gil, con un ritmo bastante r�pido y lleno de detalles, cosa t�pica del realismo, queriendo analizar hasta el m�nimo detalle, pero sin embargo, analizando sin �xito los m�s ocultos sentimientos femeninos y las razones de su comportamiento. Es una forma, pienso yo, de cr�tica sin �xito de la forma de ser de la mujer y de su comportamiento.
EL AUTOR:
Gustave Flaubet naci� en Ru�n en 1821, estudia derecho en Par�s, escribe novelas en verso ante de iniciar su viaje por Egipto, Turqu�a, Palestina, Grecia e Italia para llenarse quiz�s de ese espiritu cl�sico; despu�s de su regreso escribi� Madame de Bovary; de nuevo se embarca en otro viaje por el norte de Africa, a su regreso escrib� Salamb� y la "Educaci�n Sentimental". Muri� en 1880 al mismo tiempo que se publicaba "Bouvard y P�cuchet".
Curiosamente el autor de la obra hac�a declaraciones sobre el tremendo esc�ndalo que se form� con la publicaci�n de Madame Bovary culpando a las mujeres porque se sent�a retratadas demasiado bien en el personaje de Emma. Lejos estaba el insigne escritor de saber cual era el fondo de la cuesti�n.
Tengo tambi�n que aportar un curso sobre este personaje y su autor realizado hace unos meses, llevada quiz�s por el desconocimiento que tiene el hombre en general de los apartados m�s desconocidos del interior de la mujer. Las conclusiones llegaron pronto. Emma es una mujer rom�ntica, aburrida de tener una relaci�n simplemente de "saber estar"; tiene demasiado romanticismo en sus venas y ese romancitismo le lleva a buscar unas relaciones externas a su matrimonio. Naturalmente el error se deja ver pronto, pues el problema no est� en ella. Simplemente que sus deseos de relaci�n rom�ntico-amatoria siempre terminan de la misma manera. El error como comentaba al principio contin�a siendo despu�s de tanto tiempo, el mismo: El hombre desea sexo, la mujer puede ser feliz con el juego sin llegar al sexo (vamos a llamarle penetraci�n para que todos nos entendamos). En ese dilema nos encontramos a�n hoy en d�a. Suerte para que les haya tocado un hombre que vea en el juego y en los entremeses una culminaci�n de placer sin tener que empujar......
Mi libro Madame Bovary es un edici�n conjunta con el Diccionario de Prejuicios del mismo autor (que recomiendo lean por curiosidad, la sonrisa no tardar� en asomar a sus labios), de Editorial Optima de 1997. La traducci�n cedida por Editorial Sopena S.A. y consta de 301 p�ginas.
Y para terminar dejamos aqu� una m�xima de Chambort:
"Apostar�a que toda idea p�blica, toda convenci�n recibida es una tonter�a, pues ha sido del gusto de la gran mayor�a"....
®DAMADENEGRO2005
IVANHOE (WALTER SCOTT)
Los grandes hombres hacen libros eternos; es una frase que escuch� hace muchos a�os y que el tiempo me ha demostrado que es realidad. Este es el caso de la obra que se comenta escrita de la pluma de un hombre especialmente destinado a hacernos vibrar con sus escritos.
Mucho sab�a el mago Scott sobre los gustos de su �poca rom�ntica y llena de sentimientos idealistas; mucho sab�a de lo que gustaba al p�blico en general y creo que adivinaba tambi�n que era lo que le gustar�a a ese p�blico del futuro. Con la obra Ivanhoe cumpli� los sue�os de los lectores de muchos siglos atr�s despu�s de su muerte.
Ivanhoe es un libro de aventuras, de duelos, de caballeros cruzados, de templarios y de luchas entre los nobles por el poder y tambi�n el duelo entre hermanos por el trono. El protagonista de la obra, compa�ero de Ricardo Coraz�n de Le�n en la cruzada, vuelve a su tierra natal encontr�ndose en el trono a Juan, hermano de Ricardo, quien aprovechando la ausencia de �ste, le arrebata el trono con la ayuda de los franceses y m�s concretamete del archiduque de Austria y le hace permanecer en un lugar secreto para que nadie ose devolverle el trono robado a su leg�timo due�o.
Este es el panorama que se encuentra el caballero Sir Wilfred de Ivanhoe que aparece durante casi toda la obra como un caballero oculto tras su armadura y lo que da pie para que trate por todos los medios de lograr liberar a su querido Rey y compa�ero de cruzada de la prisi�n en que se encuentra.
Durante este desarrollo novel�stico, el caballero Ivanhoe se encuentra con un doblete amor�stico; por un lado una joven jud�a, Rebecca de York de quien libra del ultraje producido por un caballero templario a quien reta en duelo y que est� prendidamente enamorada del caballero; y por otro lado la aristocr�tica lady Rowena, que ama en secreto al mismo hombre.
Y dejando a un lado este cap�tulo amatorio volvamos a la acci�n principal que es rescatar a Ricardo de la prisi�n. Curiosamente en la obra hace acto de presencia quien despu�s se convirti� en un personaje dentro del mundo del cine, me refiero a Robin de Locksley, m�s conocido como Robin Hood, quien decide ayudar a Ivanhoe en esta cruzada particular.
Los devaneos de la corona tambi�n son expuesto con una maestr�a ejemplar. La finalidad de Ricardo Coraz�n de Le�n por unir a los sajones y a los normandos bajo una misma corona no es compartida por su hermano Juan, que est� m�s de acuerdo con los deseos de los franceses y no facilitar� el retorno de Ricardo al trono. Los duelos entre caballeros por ofensas al honor, los entresijos de la corte y todo un recorrido por la vida popular y aristocr�tica de la �poca hicieron de la novela una de la m�s populares y quiz�s la m�s completa de la �poca.
El final del caballero desdichado, como popularmente se le conoce en la obra, ser� cuesti�n de saberlo leyendo este libro digno de cualquier biblioteca que se precie.
El Autor:
Sir Walter Scott fue un portento dentro del mundo de la literatura y quiz�s tambi�n un ejemplo a seguir en su vida particular. Naci� en Edimburgo y era descendientes de guerreros famosos tanto por l�nea paterna como materna, creci� fuerte hasta los 18 meses en que tras unas fiebres se qued� con una pierna paralizada. Su abuelo, m�dico afamado, lleg� a la conclusi�n de que la enfermedad no estaba producida por algo f�sico sino mental. De esta forma el joven Walter fue llevado al campo para tener una vida totalmente natural y frecuent� los ba�os de Bath. En las noches de invierno su abuela le contaba historias de la frontera de Escocia, en que los protagonistas eran sus propios antepasados, de ah� vino el tremendo inter�s del escritor por los guerreros y el conocimiento que ten�a por su forma de vida.
A los ocho a�os volvi� al hogar paterno frecuentando la escuela en donde no ten�a fama de buen estudiante a pedar de su profundo conocimiento del griego, el franc�s que le permit�a leer a Dante y Ariosto sin tener que buscar traducciones y un perfecto conocimiento por la heraldica le hicieron c�lebre en todo el contorno, siendo incluso consultado por anticuarios de profesi�n sobre las cuestiones m�s complejas. Ingres� en la Universidad a la edad de doce a�os, entre los quince hasta los veinte estuvo en el despacho de su padre, volviendo a entrar en la Universidad a los 17 para aprender Derecho.
Muy queridos por sus vecinos y amigos, gran amante de viajar, visitar castillos y conocer hasta lo m�s m�nimo de las grandes batallas, conocedor de todas las artes medievales, lleg� a alcanzar prestigio en sus primeras obras hasta llegar a 1820 en que escribe Ivanhoe, cambiando el ambiente de Escocia por el de Inglaterra.
De su tremendo legado podemos resaltar obras como: Guy Mannering (1815), Una leyenda de Montrose, Rob Roy, Quintin Durward, el Talism�n, el Se�or de las Islas, Haroldo el Intrepido y el Pirata entre las m�s conocidas.
Scott muri� un 21 de septiembre de 1832, su entierro fue comparable al de un monarca siendo su cadaver conducido hasta la sepultura en la abad�a de Dryburgh por los caballos de Scott que se pararon durante 30 minutos ante el monte de Bemersyde como era costumbre en vida de su amo.
En su obra no encontramos solo novelas, hay poemas, prosa como muy pocos escritores tienen y pas� a la historia como un escritor �ntegro, cort�s, y amable.
Mi libro Ivanhoe comparte honores con El Pirata, en una traducci�n cedida por Editorial Sopena con pr�logo de Mar�a Jos� Llorens Camp. Edici�n del a�o 2000 para Edimat Libros.
390 p�ginas (correspondientes a la obra Ivanhoe) al precio de 8.99� en grandes superficies.
®DAMADENEGRO2005
CUMBRES BORRASCOSAS
Decididamente creo profundamente que para escribir un libro como Cumbres Borrascosas hab�a que ser mujer; nunca un personaje masculino fue tratado tan a fondo como lo es en esta magn�fica obra y nunca sus numerosas facetas han sido analizadas tan profundamente como lo es el personaje masculino de la novela, Heathcliff, por una mujer que normalmente escrib�a poemas y que en la obra presente hace de novelista magna.
La historia enlaza personajes muy variados pero con un lazo com�n: las dos casas que se levantan en los campos de Yorkshire, por un lado una masi�n brav�a y descaradamente desafiante, "Cumbres Borrascosas" y por otro lado una casa tranquila y llena de paz, "la Granja de los Tordos".
Las dos familias protagonistas de la novela, los Earnshaw y los Linton son las dos caras opuestas de la vida com�n en el mismo paraje; por un lado el salvajismo reinante en la primera y la calma y tranquilidad hogare�a que se respira en la segunda. Y entre las dos familias un personaje en com�n Heathcliff, que ser� el eje de toda la trama y la tragedia de las dos familias avocadas sin remedio a una mutua destrucci�n.
La obra se haya dividida en 34 Cap�tulos que configuran las casi 400 p�ginas de la novela en s�.
La trama:
La historia comienza cuando el Sr. Earnshaw trae de Liverpool a un hu�rfano llamado Heathcliff, integr�ndolo en la misma como hijo adoptivo. Inmediatamente los lazos personales de amistad profunda nace en el coraz�n tanto de Heathcliff como de Catherine Earnshaw, unos lazos que les llevar� a ambos hasta el pozo de la destrucci�n mutua y como se�al para sus descendientes.
La joven Catherine Earnshaw, educada como una salvaje en Cumbres Borrascosas, que comparte junto a su hermano Hindley, el cual desde un principio odia al peque�o intruso que ha entrado a formar parte de la familia. El tiempo va pasando y los lazos emocianales de los dos personajes centrales de la novela se van haciendo cada vez m�s fuerte; pero un incidente ocurrido en una noche en que son sorprendidos por el padre, hace que la joven marche a casa de los Linton y all� reciba una educaci�n y una manera de comportarse muy distinta a la que ten�a en las Cumbres.
Tanto es as� que la joven acaba cas�ndose con el joven Linton y se convierte en la due�a de la mansi�n de los Tordos y con ello da paso a una nueva generaci�n con su hija del mismo nombre que por cosas de la vida se transformar� en Catherine Heathcliff y finalmente en Earnshaw, por matrimonios sucesivos. Curiosamente es una especie de ruleta que va dando vueltas para devolver a los personajes a su punto de partida: Catherine y Heanthcliff.
El comienzo de la historia:
Curiosamente la novela no comienza con la historia anteriormente contada; es una joven Nelly Dean, doncella del nuevo inquilino de la mansi�n el cual llega a las Cumbres para conocer a sus vecinos quien le narra la historia de los personajes que se ha encontrado en la t�trica casa y es as� donde poco a poco y narrados a trav�s de cada uno de ellos donde une el pasado y el presente y los lazos de uni�n que hay entre los personajes.
Los personajes:
Catherine, al comienzo de la obra, indomable, mal educada y salvaje que encuentra su alter ego en Heathcliff, le ve sufrir las vejaciones de su hermano y llega un momento en que su vida misma se transforma en la del propio Heathcliff, la escena de su muerte es crucial para la obra. Es como perder parte del alma con la p�rdida de Catherine.
Heathcliff, es el eje principal de la obra, despiado, vengativo y lleno de odio, se har� primero con la vida de su amada Catherine y despu�s ir� destrozando poco a poco a todos aquellos que han tenido relaci�n con ella, incluyendo a su propio hijo y a la hija de ella. Es la visi�n m�s profunda de un hombre amargado, lleno de miedos y de odios que se ha visto llevado desde el comienzo de su historia a un abismo de pasiones desencaden�ndose un odio may�sculo con la muerte de su amada. Ese odio lo lleva a romper la vida de las dos familias y una vez unidas por lazos de matrimonio, rompe tambi�n la vida de sus hijos.
El resto de los personajes podemos considerarlos como sat�lites de este drama rom�nticos llevado hasta las �ltimas consecuencias.
La autora:
Emily Br�nte naci� en Hartshead-cum Clifton (Yorkshire) y muri� en Haworth en 1848. Fue la tercera hija de un p�rroco anglicano de origen irland�s. Cuando muri� la madre en 1821, la familia contaba con cinco ni�as y un chico, todos ellos enfermizos y llenos de �mpetus art�sticos. La tuberculosis no tard� en llevarse a las dos hermanas mayores.
Las otras vivieron a�os solitarios en la vegetaci�n del pa�s; y as�, el esp�ritu de la peque�a Emily comenz� a descubrir m�sticas y sobrenaturales inspiraciones en la soledad y en las voces que escuchaba inmersa en aquella naturaleza.
En 1846 public� un libro de poemas junto con sus dos hermanas, Charlotte y Anne, con las que compart�a su pasi�n por la poes�a y la lectura. De este libro se vendieron dos ejemplares.
Cumbres Borrascosas, que es seguramente la expresi�n m�s genuina, profunda y contenida del alma rom�ntica, apareci� un a�o despu�s con poco �xito.
Mi libro de "Cumbres Borrascosas" es una edici�n de la editorial Alba del 2001. Consta de 382 p�ginas.
®DAMADENEGRO2005
EL CONDE DE MONTECRISTO (ALEJANDRO DUMAS)
Entrar en el fondo de uno de los libros m�s carism�ticos de la obra de Dumas es gran empresa, quiz�s por un lado porque esta obra, que en realidad es como una novela o follet�n digno de ser convertido en una pel�cula de �xito en el siglo XX, y con ello hago advertencia de que tiene demasiadas p�ginas descriptivas que no aportan nada a la narrativa de la obra; m�s bien hacen acopio de palabras para, como dije anteriormente, convertirse en un gui�n de una superproducci�n del cine. Sin embargo hay algo en ella que fascina y es indiscutiblemente la magia de la raz�n en favor de aquel que por venganza o por envidia es despojado de todos sus favores y c�mo la vida ajusta las cuentas deudoras que con el tiempo y poco a poco pasan factura del mal hecho a una persona muy lejos de af�n de maldad.
El tema:
As� comienza la historia o novela basada en el personaje de Edmundo Dant�s, un joven marino que presta sus servicios a la empresa Morrel, siendo el representante de una familia que se ha visto acosada por varios hundimientos de sus naves y que por esas mismas circunstancias tiene que tomar el mando del Fara�n, embarcaci�n emblema de la familia y de cuyo viaje depende el pago de todas las deudas contra�das por tan malos avatares.
Edmundo Dant�s se encuentra prometido con la joven Mercedes, del barrio catal�n de Marsella y hace este viaje comprometido para poder dejar limpio el nombre de la familia y pagar las deudas; pero el destino hace que este viaje toque mal puerto: Danglars, el segundo de la nave Fara�n, que esperaba capitanear la misma en este trayecto, no perdona a Edmundo el haberle quitado el rol de capit�n y trama una venganza, ayudado por Fernando que es llevado por sus celos debido a su amor no correspondido por la joven Mercedes.
En un alto en el puerto de Elba, donde se encuentra Napole�n exiliado, �ste da una carta a Danglars en la que se anuncia su vuelta a Francia y echar al rey del trono. Esta carta cae en manos de Fernando y es utilizada por los dos para acusar a Dant�s de ser parti dario de Napole�n en contra del rey.
En virtud de esta acusaci�n, Dant�s es mandado a la c�rcel donde comparte celda durante 14 a�os con un religioso que pone en sus manos el medio para llevar a cabo su venganza y el agravio de su familia. Tras la huida, Dant�s desaparece de la vista de los lectores y deja paso a un p�lido personaje que responde con el nombre de El Conde de Monte Cristo. El poder que ejerce el personaje en todos los lugares donde aparece debido a su fortuna y a su porte, hace que tanto Par�s como Roma pongan toda su atenci�n en este noble cuyos poderes van m�s all� de lo conocido. Su meta, por supuesto, la venganza de Dant�s, el hombre que fue llevado a la c�rcel por las mentiras vertidas sobre su familia y sobre �l mismo.
De esta forma, la novela narra de manera precisa todo el proceso de la venganza, sus personajes y los implicados en la primera trama. Todos van cayendo bajo la implacable ira del nuevo cortesano, cuya presencia en temida por todos.
El estilo.
Como avanc� en un principi� es una novela demasiado descriptiva, en la que hay un bloque de p�ginas que podemos calificar como de relleno; quiz�s Dumas adivinara que su obra ser�a un gui�n perfecto para ser narrada o llevada a una imaginaria pantalla gigante. Quien sabe lo que hay dentro de la mente de los genios?. Pero realmente en cuanto a lectura se refiere, se pierde mucho tiempo en este bloque de p�gina, que como digo y en t�rmino literarios las podemos considerar como "paja", ante el tema central de la obra que queda debidamente explicado en su presentaci�n, desenlace y t�rmino. Una obra larga y densa de 820 p�ginas (seg�n mi edici�n), que si le quitamos ese "pero", es digna de seguir con atenci�n y reveladora de los avatares que siguen al ser humano.
Los personajes son descritos perfectamente. Al comienzo la idea personal de Dantes se nos antoja familiar y cari�osa. Hombre afable y amable; despu�s desaparece y deja paso a un personaje p�lido y demacrado que respaldado por una inmensa fortuna har� temblar a dos pa�ses. Las relaciones de esos personajes ligados en primera persona a Dant�s y en segundas al Conde es realmente apasionante. Las reacciones de todos ellos se vuelven de cara a la galer�a, entre la envidia y la revancha, en miedo y temor por los males causados y aunque no aceche la sospecha de pensar en la relaci�n de Dant�s y el Conde, el remordimiento por el mal causado hace temer a todos estos personajes.
El escenario:
El ambiente est� recreado a la perfecci�n. Marsella y su puerto se hacen escenario perfecto para la trama. Las circunstancias pol�ticas llevadas de la mano de un Napole�n a punto de volver a Par�s y todo el entramado que llev� consigo su vuelta, se ve estudiado en su ra�z m�s profunda y por supuesto el mundo de las finanzas, naval y comercial est� profusamente detallado punto por punto.
El autor:
Poco podemos a�adir de Alejandro Dumas que no se sepa ya. Hombre aventurero y de aventuras, nos relat� para nuestro deleite esos ambientes perfectos de los grandes veleros, de la navegaci�n comercial, los puertos m�s importantes de las rutas comerciales y por supuesto, un detallado estudio de la pol�tica, sus personajes y todo ese intramundo que lleva estas "artes".
En esta obra se deja llevar por su pluma, quiz�s m�s r�pida que su pensamiento y es por ello quiz�s porque lo que nos encontramos con tantas p�ginas de relleno. Sin embargo tampoco se hace cansina la lectura porque el genial mago franc�s lo hace tan bien, que podemos no solamente leer su obra, sino imagin�ndonosla tambi�n como un escenario cinematogr�fico, cosa que ha sido varias veces llevada a la realidad en el pasado siglo XX.
Recomendaciones:
Recomendada para leer en esos per�odos tranquilos de vacaciones, a la sombra o a la luz de la chimenea, donde podemos sentirnos marinos en Marsellas, prisioneros o Condes con fortuna.
Mi libro el Conde de Montecristo de Alejandro Dumas es una edici�n de J. Perez del Hoyo, de 1969, para m� con un valor a�adido: fue un regalo de mi padre para fomentar mis pensamientos aventureros...
Gracias pap�, tu aportaci�n a mi formaci�n como siempre, fue un acierto.
®DAMADENEGRO2005
POESIAS COMPLETAS (GARCILASO DE LA VEGA)
Este hermoso cortesano que hac�a honor a los caballeros del renacimiento llenos de honor, especialista en armas, gran orador, poeta esmerado y sobretodo de vida breve, nos deslumbra con su obra que curiosamente nunca fue publicada en vida. Fueron sus albaceas testamentarios los que dieron luz a la gran capacidad de su pluma en todos los terrenos de la llamada poes�a. Curiosamente tambi�n tuvo un f�n que los h�roes de la antiguedad cl�sica reservaba a los eternos: "los amados de los dioses mueren j�venes".
En 1543 Juan Bosc�n saca a la luz un libro que reun�a la obra escrita por el mismo y la de Garcilaso; m�s tarde en 1570 los libreros deciden editar la obra por separado del poeta d�ndole el verdadero valor literario que le correspond�a. Y es as� como las Poes�as Completas salen a la luz p�blica.
Dentro de su obra po�tica podemos distinguir las siguientes etapas bien diferencias entre s�:
1- Cancionero petrarquista con unos 40 sonetos y cinco canciones.
2- Ensayos y ep�stolas divididas en dos eleg�as en tercetos y una ep�stola en versos sueltos.
3- Tres �glogas pastorales de diferente m�trica.
Hay que a�adir tambi�n dos odas en lat�n y varios poemas editados en castellano (recogidos como cancionero en 1511).
En los sonetos se nota el aire juvenil, de cancioncilla ligera que poco a poco el poeta va puliendo hasta llegar a un m�trica justa y precisa. En la d�cima podemos notar como llega al m�ximo esplendor destacando el detalle de las vestiduras de su amada, llenas de un ritmo y un rima perfecta. En las �ltimas, como es la conocida XXIII es una canci�n la fugacidad de la vida y del tiempo. Recuerdos y fantas�as de lo que pudo ser y no fue. Una verdadera glosa que resume toda una vida, corta pero intensa.
Dentro del apartado de las canciones hay que destacar la que todos consideran como la perfecci�n hecha letras: A la Flor de Gnido, convirtiendo el primer verso en todo un tratado que influenciar� en S. Juan de la Cruz y Fray Luis de Le�n como el m�s maravilloso descrito de la transformaci�n del ser en una hermosa silueta como es la lira.
La �glogas que tienen un base buc�lica y pastoril y que tuvo en Te�crito (310 a. JC) su fundador de las cuales Garcilaso escribi� la segunda antes que la primera y para el final dej� la tercera. Bien estructuradas, narran los infortunios del pastor Albanio que enamorado de Camila le declara su amor pero es rechazado por la amada. Pronto acuden a �l dos amigos y hasta el mismo Duque de Alba hace presencia en las mismas para relatarles al pastor su vida amorosa y sus lances en la vida �ntima. Todo un tratado de vida amorosa mezclada con la vida militar y se dir�a que hasta pol�tica.
Caracteristicas generales de autor:
En primer lugar y le�da su obra, llama la atenci�n el hecho de que es el primer poeta espa�ol que es totalmente laico. Refleja en sus obras fundamentalmente su car�cter espa�ol y religioso; influido por los cl�sicos, de quienes coge modelo para sus sonetos y totalmente abatido por el esp�ritu de los mismos, influenciado tambi�n por los poetas italianos de la �poca, sin embargo no utiliza la mitolog�a propia del tiempo literario hasta saciar de manera agobiante su obra. Es un hombre con esp�ritu espa�ol y gloria de su tiempo. Y mezcla con sabidur�a descomunal el saber de un tiempo, la tendencia clasista de la �poca, pero en todo momento adapt�ndola a su tierra, Espa�a.
Y para poner broche de oro a este peque�o homenaje al autor y sus poes�as tomemos el soneto X para alabarle.
� Oh dulces prendas, por m� mal halladas,
dulces y alegres cuando Dios quer�a�
Juntas estais en la memoria m�a,
y con ella en mi muerte conjuradas.
Mi libro de Garcilaso de la Vega, Poes�as Completas, est� editado por Edicomunicaci�n S.A. en 1994; con edici�n y notas de Jorge Garza Castillo, para la colecci�n Fontana, Cl�sicos Universales.
189 p�ginas. ®DAMADENEGRO2005