Se col� en mi vida de una manera r�pida; una reuni�n entre gentes del cine; necesitaba estar en esos momentos all� pues me qued� fascinada con dos de sus interpretaciones y naturalmente no es lo suficientemente conocido como para saber d�nde y c�mo encontrarse con �l. Quiz�s sus ra�ces fueron determinantes para decirme donde estaba. Su nacimiento estuvo marcado por un lugar especial: Stornoway, Isla de Lewis, en la llamadas Outer Hebrides, Escocia. Es f�cil imaginar que ten�a la mitad del camino recorrido para encontrarle. Los escoceses son muy suyos y aman su lugar de nacimiento de una manera especial.
Es un hombre entero, activo y decidido a hacer lo que le gusta, un genio bastante definido, un f�sico especial para hacer determinados papeles, hombre de gran personalidad y esos ojos que te hacen perder en el azul del cielo o del mar. Con mil roturas como las rocas que ba�an sus tierras norte�as, all� donde el mar se vuelve bravo y deja los hombres sin apellidos perdidos en sus entra�as. El es as�, salado y brusco. Educado e inteligente.
Nos perdimos en los riscos que eran golpeados por ese m�r diferente y casi devorador, el viento nos asol� all� donde todo parece solo y abandonado y nuestras manos se unieron en un frenes� inquieto de salvador y salvada. Fue casi m�gico o quiz�s no fue real?. La duda se me hace un terrible muro y necesito saber hasta donde lleg� ese sentimiento que se apoder� de mi coraz�n con el primer roce carnal de esa mano firme que tanto hab�a mirado mientras nos integr�bamos en las charlas de los vecinos de la aldea. Algo no cuadraba en la escena; algo me estaba gastando una broma, quiz�s pesada o quiz�s generosa, para que olvidara alguna escena que se escond�a entre tanto recuerdo.
No hab�a duda algo se dej� en ese abismo de agua y piedra que fue el testigo de nuestro primer rato de soledad. Una soledad compartida por dos seres que dejaron a sus amigos en la taberna calent�ndose con el buen vino mientras recorrieron juntos el sendero de los muertos. Nombre que le pusieron porque por �l pasaban aquellos que buscaban el fin de sus d�as en los acantilados mar�timos.
Dej� pasar el d�a en esos pensamientos que me aturd�an de una manera especial y al llegar la noche cuando el oscuro cielo fue el escenario cortado por la luz que se desprend�a del hogar ardiente de la taberna y en este caso hotel; encamin� mis pasos a la habitaci�n para reposar. Fue cuando ya dormida, unas manos fr�as me acariciaron el rostro: all� estaba, con esa mirada especial que sab�a que hab�a visto anteriormente en mis recuerdos. Volv�a para poner su sello en mi cuerpo desnudo ante el calor de la llama, chimenea chispeante que se hac�a eco de nuestro susurro de amor. Ahora estaba segura que algo hab�a pasado en el acantilado, ahora estaba segura que algo nos un�a, ahora sab�a que nuestros corazones estaban sujetos por la fina cinta del destino, ahora sab�a que ten�a una nueva luz en mi vida.
Pas� la noche y la ma�ana se hizo due�a del lugar, el coche vino a recogerme para arrancarme de sus brazos, unas l�grimas asomaban a sus ojos y en los m�os, y nuestras manos tardaron en apartarse unas de las otras. El ruido del motor me baj� de los cielos y se puso en marcha el automovil, su figura se fue haciendo cada vez m�s peque�a, mas peque�a, casi invisible ya.
Cuando el avi�n que me tra�a de nuevo a mi hogar aterriz� en mi tierra gaditana, puse el m�vil de nuevo en marcha. Un mensaje lleg� con prontitud: Ven pronto, mejor ya......
***Dedicado a Hans, un feliz encuentro en un lugar singular.
DAMADENEGRO2006

Se cuenta en los mentideros de este pueblo casi desierto
que hab�a un hombre que amaba el mar,
y orgulloso miraba desde su puesto de farero
los confines de su reino, olas y abanicos salados.
Mi curiosidad me hizo una noche vagar
hasta el viejo faro encamin� mis pasos en busca del mar,
all� en lo alto estaba el farero con sus ojos fijos,
mirada que me hizo sonrojar.
Pusiste en cada se�al de luz un poco de tu coraz�n,
me arrullaste, me diste tu calor y me amaste,
fondo de olas que pusieron ritmo a nuestra pasi�n.
La mar se puso celosa, el farero no se asomaba ya,
sab�a que otra recib�a sus favores fogozos
en un ambiente cargado de amor y de deseo sin par,
no quiso tener rival y plane� un plan.
La noche cay� en picado sobre el faro y all� desde alta mar,
una ola se fue formando gigantesca,
amenaza que nadie vi� en la oscuridad
en el faro el farero y su dama se amaban.....
Peligro se convirti� en muerte
porque el faro no pudo aguantar
el choque agua salada llena de furia y de ira
que la vida quit� al farero, aquel amante del mar....
**Dedicado a Hans





