He sentido el dolor apoderarse de m� en cada l�nea de esta escueta carta; cada letra, cada s�laba se iba apoderando de m� como si un m�gico poder me estuviese cubriendo desde los pies a la cabeza. El papel amarillento con sello oficial era demasiado breve para esconder tanto dolor.
"El soldado James Cameron ha muerto en acto de servicio por la Patria; se le condecora con las grandes Cruces Rojas del Sufrimiento y del Honor, se le da honores de h�roe en acto de servicio y se le invita al acto castrence que se celebra en la Base Naval donde quiere ser enterrado cerca de Vd".
Ha sido un dolor distinto, nada comparable con ese que se siente cuando son tus padres los que abandonan este mundo pero que comprendes que su camino ha llegado al final. Pero un ni�o, un joven de apenas 21 a�os que a�n no conoce el mundo por qu� tiene que morir?. Por honor, dice la nota. Me imagino que en su pa�s de origen ese valor est� muy arraigado en su educaci�n, es quiz�s lo que m�s admiro de su cultura. Pero sin embargo yo, que ya estoy de vuelta de casi todo, no comprender� jam�s por qu� a�n se sigue muriendo en acto de servicio y si es as�, al servicio de qu�?...
Recuerdo las l�grimas en sus ojos, el azul del aquellos ojos que hac�an envidiar al azul del cielo claro de la primavera, esos manantiales dulces que besaban sus mejillas hasta hacerse laguitos en la comisura de sus bellos labios. Y yo intentaba liberarme de sus manos; qu� pensar�an los dem�s si supiesen que no soy su madre... que tonter�as se piensa en ciertos momentos de la vida. Y despu�s de haber besado aquellos labios llenos de nerviosismo le v� subir al avi�n que lo llevar�a en misi�n de paz.... Misi�n de Paz a d�nde?. Misi�n de Paz a la Guerra?. Qu� incongruencia es esa���.
Y las cartas que ven�an cada dos d�as, fijas, fieles, a su hora y hoy esta nota oficial tra�da por un oficial Jefe para alguien que se convirti� en su familia, en su amor y en su compa�era por algunos meses. Alguien que recordaba a�n sus carcajadas libres como el viento tras mis pasos por las calles de los viejos barrios. Algunas fotos en el frente; qu� frente?..... lo �nico que ve�a era su frente despejada por el t�pico rapado que le hicieron unas horas antes de marchar.
Ahora el dolor me acompa�a, dolor de madre, dolor de amiga, dolor de amante. El destino ha querido que sufra los tres dolores a la vez. La muerte de un hijo, la muerte de un amigo que con tanta diferencia de edad supo comprender y ser comprendido, y el dolor de la amante que se qued� pegada al ardiente suelo mientras sus ropas volaban con el viento de las h�lices de la guerra. Vientos de guerra... siguen las guerras y siguen las muertes.
No hay familia directa ni conocida, s�lo mi nombre figuraba como referencia en su historial militar. Hoy me ha llegado el cuerpo, quiere reposar en mi suelo, en mis entra�as, en mis ra�ces porque se convirtieron en las suyas. Quiz�s esas ra�ces no le hubiesen matado tan pronto. Hab�a tanto que ver, hab�a tanto que sentir, hab�a tanto que aprender..... y un soldado ha muerto en la guerra.... Pero qu� guerra es esa?.
Dolor que se dispersa por el cemento gris, grados multiplicados de este mes de julio que le devuelve a m�. Una caja de madera envuelta en bandera extranjera. All� reposa con sus medallas encima, los compa�eros le llevan aunque ellos no han visto la guerra a�n... una trompeta suena en la lejan�a. Honores de h�roe para el que quiz�s no hab�a llegado ni a hombre a�n. Un arco de colores se dibuja en el cielo, son tres aviones que llevan los colores del honor y la exclamaci�n de los ba�istas en la playa de admiraci�n.
Y el silencio del camposanto, nombre y lugar espa�ol porque quiere reposar cerca de m�.... y me miro las manos y sigo viva y el muerto... por qu� pregunto al viento, te lo llevas tan joven y tan bello���� El silencio se cuela por las calles del camposanto, soledad y calor que el m�rmol multiplica por ciento... Dolor amargo en mi pecho y ya puesto en su pante�n costeado por su pa�s, una foto han colocado con su uniforme militar... la misma que me mand� a m�. Descansa por f�n en el suelo que yo tanto he de pisar.
***Dedicado a todos esos hombres que a�n siguen muriendo en las Guerras.