La vegetación rupícola tiene amplio desarrollo en las Islas. De ella, la más notable es la perteneciente a la clase endémica de la Subregión Canaria Greenovio-Aeonieta, en la que dominan plantas caméfitas, (planta perenne que sitúa las ramas con sus yemas de reemplazo por encima del suelo y por debajo de medio metro) suculentas, (planta o parte de la misma muy engrosada y carnosa) en general arrosetada, con carácter de casmófitos o casmo-comófitos. Su importancia es manifiesta, debido a que estas comunidades albergan buena parte de los endemismos canarios. Los biótopos que colonizan son tanto los riscos, malpaíses recientes, y sustratos inclinados naturales como ambientes artificiales de muros y tejados. por su parte, las comunidades de Asplenietea son fundamentalmente casmofíticas y están dominadas principalmente por pequeños pteridófitos. Y las de Anomodonto-Polypodietea son comofíticas, de apetencias esciófilas (organismo que busca los ambientes más sombreados), tanto epífitas (planta que vive y enraíza sobre otra planta) como rupícolas ( plantas que enraizan sobre zonas rocosas) o terrícolas (plantas que enraizan en tierra), constituidas por briófitos y helechos de talla mediana o pequeña. Las plantas más características son las de la familia, Crassulacea, familia Asteraceas, en Asplenietea dominan los pequeños helechos, y en Anomodonto-Polypodietea están los briófitos y varios helechos.
Afectada por la presión turística que sufren las islas, en especial por la herborización a que están sometidas la mayor parte de las plantas endémicas suculentas, sobre todo las crasuláceas, por su evidente interés ornamental. Su distribución es Soncho-Sempervivion entre 50 y 1.100 m.s.m., y Greenovion aureae de 1.000 a 2.300 m.s.m
Bibliografía: Curso de Disciplinas Ambientales de Canarias del "ICIAC"
© 2001-Rosario Morales Gonzá[email protected]