Lánguida es la noche de un desierto.
Hirientes sus saetas.
El mundo esta hecho de olvido
paso oliva el momento de los muertos.
Prolongar esta vigilia es inútil
la impresión de sangre para el mundo
dura solo un segundo en la retina.
Toda sangre de hay en adelante no valida.
El mundo no esta para cruzadas ajenas
mas cuando no rompen el corazón del águila
donde la voracidad acecha sin hambre.
Un turbante en desconcierto ante sus pares
muestra su luna solitaria.
La vida le fue allí amarga
inútiles se tornaron sus muertos.
Ni entre hermanos hubo lugar a una causa
cada uno quiere vivir.
La muerte perdió su beneficio
puede llegar monótona
solo servirá a los excluidos
para construir con ella una muralla
donde contener su sangre.
Solo son prolongadas las auroras no excluyentes
solo este candil puede marcar redil futuro
el barro de los siglos en el ha de limpiarse
no vendrá la noche a curar heridas
será necesario tragarse el desconcierto
tender la mano
compartir aposento y alimento
siendo uno el padre no es el mismo.
Sol estrella y luna sobre un suelo
son un sueño aún lejano
vale en la vigilia
endulzar nuestra saliva
ponerse en pie hacia este camino.