Frente a mis ojos las olas
mi piel hizo suyo el sol y está encendida
A mi espalda
todo el lujo que cabe en mi bolsillo
Mas dentro y mirándome
esta el simio expuesto al frío
e indiferente esta el ángel,
se agitan ante el mar
sin respuestas .
No quiero atarme
generosos son los lazos y los rechazo.
Pienso ahora
¿quien hizo virgen a María?
y ¿por que no creerlo?
si es un buen ungüento para huesos.
Las maravillas del infierno igual me agitan.
Alguien me explica
como nos gusta versar sobre la muerte
mas para mi la vida
igual es canonizable y prostituta
y se entrega sin remilgos a cada uno.
Un pueblo macerado
obtiene en el arrullo de Jesús
el consuelo suficiente
para olvidar los golpes,
mas las letras
también son nuevos golpes.
Seria mejor callar y ver pasar el río
dedicarnos a aceptar las culpas.
Tal vez las culpas pueden
orientarnos al cause perdido
o mejor aún tal vez sean ellas
la causa de la perdida.
Mis palabras
siempre son cortas para ser decisivas
de hay la duda
cada una es una nueva ola que revienta
y un hasta luego.
El vine, vi y vencí
es dicha de tontos
o sangre derramada en forma vana
mejor sigo en róndeles expiando al universo
allí la fuente de la vida
gozar cada segundo y luego adiós
más no el final.