Tú Quien Mi Mano Has Bebido

 

 

Tu quien mi mano has bebido
estando tu cuerpo ungido
de un aliento para mi.
Encuentro en tu ahora preciosa
pasados veinticinco años
desde cuando me diste tu si.
Palabras y mieles son cortas
para expresar tu dulzura.
Rosas y claveles se opacan
ante tu  sin igual belleza
y los innumerables besos
que de tu boca tomo
son sostén de mi vida
pues yo cual vampiro te agoto
y tu feliz vives / agotándote en mi.
Mil gracias doy a tu aliento
en mi escurridizo encanto
y ni aún si  agotara mis horas
dándotelas a cada segundo
igualaría  tu entrega.
Mi mente de bardo en fuga
tiene  en tus manos cobijo.
No deseo de ti separarme.
Tu aliento es mi fuente segura
y tu cuerpo llamándome
en  su inigualable belleza
me mantiene sediento
de tu fatal seducción.
Siempre maquinas
tu cuerpo
tu boca
tu asentó
tu forma de querer
y aún algún  enojo olvidado
todo por buscar mi alegría
o la de las vivas llegadas de tu seno
y en pago de nuestra alegría
recibimos también tu alegría.
Tu amor es el camino
guiando mi amor al tuyo.
Tu eres mi fuente de vida
y en nuestras  bodas de plata
jurándote mi amor creciente
pongo a Dios de testigo
de cómo mi amor siendo grande
ni medianamente se acerca
a tu interminable querer.

 


Ricardo Muñoz - Rimuz


Página Principal

Indice

 

Hosted by www.Geocities.ws

1