Los ojos de mi perro
me encantan mas halla de pasiones.
No me canso de mirarlos
generan hermandad
con el hombre
con el mundo
con todo.
Insondables vamos en camino
hoy correspondió a ellos
ser sus ojos
clamando a esta verdad
sin restricciones.
En ellos veo:
alegría
tristeza
inescrutable amor
valor dispuesto
y en extrañas ocasiones
temor a morir
o a extraviarse de mi lado.
No se que verán ellos al mirarme.
Nuestros ojos entrecruzan sus miradas
cuando los suyos también suelen decirme
esta vacía mi taza de comida
tengo sed
juega conmigo
dame calor
no me reproches
y tantas otras cosas
que no encuentro el modo
de no amar en sus ojos al mundo
a la humanidad prisionera como él
en cuerpos recelosos
de donde en ocasiones escapan
como lo expresan tantos ojos
en sapiencia y carencia
como ruedas de un destino común
cual parte y conmoción
de un todo
en extraña
desavenencia.