Unas almas Cruzadas |
Unas almas cruzadas tienen la virtud de reencontrarse. Si en estas almas late el arte, están malditas al hacer del mundo así este les alabe o les arrastre. Cuando el barro toma forma cuando los sonidos rompen el silencio cuando las letras violan el papel, el artista quiere desgarrar su alma apartar de si la maldición materializar su esputo cual semilla. El artista en su creación sabe como su obra es su pesadilla. El artista de la plástica o el poeta una vez nacidas da muerte en su alma a sus criaturas así ellas vivan para el mundo. El arte muere en su creador cuando nace y nace para el mundo cuando en él a muerto. Escultores y poetas saben como los halagos sobre su arte son notas necrológicas a sus criaturas o comentarios sobre los ojos de madre. El artista verdadero vive gestando. Tras cada obra retoma su tarea de concebir para lo cual da muerte a la nacida. Así lo viven quienes en su arte Se mojan en el barro o en las letras. Del barro y la tinta nacen sus criaturas y en pasado se tornan una vez nacidas. Ellas profieren gritos angustiosos al ver a su creador partir. Se saben muertas en su propio nacimiento. Así vivan para el mundo el rictus de sus gestos dan cuenta de su dolor. Claman huérfanas por volver a su creador. Ello les da fortaleza para vencer al mundo. La alabanza o la condena sobre su arte a de ser para el artista el gesto noble y vano rendido ante su obra ante el cual como ante ella no se debe detener a contemplar. |
Ricardo Muñoz - Rimuz |