En el sortilegio |
En el sortilegio de nuestra noche eterna donde la vida termina deshilando su interés en mi tiempo no opacado entre el asfalto busca mi mano su poético momento para encontrarte cual siempre invitando a plenitud donde en la ausencia en mi entorno de un verde encanto se habilita como tu de entre lo vulgar o puro encuentras modo de enaltecer cualquier vivir. La furia ciega me llega desbastando marejadas pierde en su explosión brillo el rostro humano lucho en ti por no dejarme carcomer por la violencia nacida en muchos en su tozuda insensatez. Quiere la fuerza impedirme el gusto de tu embrujo mas tu canto de siempre a sido el arma noble con la cual se derrota lo veloz del mundo y la cruel rabia en su doliente estupidez. Al escribir yo en medio de la guerra de envidia mi alma desear morir quisiera por poder aislarme en tu refugio cierto donde la amargura quede afuera lejos de tu juego de componer en palabras caras complacientes abrazando felicidad. Mas no puede el alma mía pasar indemne cuando toco a su tiempo vivir entre la guerra. Tanta vida derramada me duele en tu refugio. Con mi boca cruzada en un dejo de amargura por el cielo trunco en la violencia que deja herido el por que de nuestras vidas y no dispuesto a rendirse a las metrallas muestro mi gesto bañado en tu sabor. En ti se adorna el hombre en su sentir humano como una prueba mas de esa grandeza oculta corriendo sobre el tiempo corroyendo la amargura lo cual nos demuestra como también sobre el asfalto vive la vida en suprema plenitud. En ti el polvo se convierte en azucenas y de la tristeza del raído gris de la violencia renace el alma brindando a quien lo quiera la belleza de tu radiante luz. Así el tiempo marque el fin de estas mis hojas otras hojas darán brillo a tu precioso árbol donde tu poema, eres el centro del hacer. |
Ricardo Muñoz - Rimuz |