Déjame Oh Música |
Déjame oh música derretirme entre tus notas. Deja a este gozoso corazón navegar entre tus redes como ausente de si mismo. Has que mi imagen en si misma se repliegue. Has que a mi lado todo se contraiga. Déjame tomar en las manos de mis sueños mis propias realidades que en tus acordes vierto y escruto como un triunfante conquistador. Mi realidad la cual conozco proviene de mi mismo. Raudo navego yo en mis venas. Contundente en forma presta conduciéndome cual un certero disparo hecho para segar de tajo su víctima. Yo soy el fuego que en su forma languidece sabiéndome causa de mi misma infinidad. Nada puede retornarme sin embargo yo vivo a todos cuando atomizados van sobre mis horas recogiendo las espigas deparadas desde mi cierto e infausto pedestal. Tu también puedes ser causa infinita de tu propio valía. No dejes agriar la sangre entre tus venas no dejes secuestrar tu alma entre redes de pastores acumulando inconscientes ovejas con cadenas de perdidas ilusiones en numerables y finitos rebaños donde tus pasos no hallaran misericordia sino una incesante angustia en cada día. Tu como yo puedes andar sobre tu voz en servicio de tus propios actos como feliz pasajero del universo sin causa de daño ni temor o parte de un arrepentimiento. Solo déjame indistintamente seguirte o guiarte. Que cada instante sea propicio a su propia manifestación a su propio y poderoso potencial. |
Ricardo Muñoz - Rimuz |