Contertulios Sordos |
Contertulios sordos con ojos ciegos. Eso somos en el mundo. Cada uno a ciegas va y abraza su tropiezo. Dulce es el saber en la saliva así termine diluyéndose en la boca. Estrujamos al amado cuando el también busca su ausencia. La soledad es inevitable. Nuestra única compañía cierta son nuestras neuronas. Pide a ellas mantenerse siempre unidas pide a tu hemisferio derecho conocer la suerte de tu izquierdo y a tu izquierdo conocer como ha sido el día de tus uñas. Con seguridad cada día cada uña tiene un día diferente no les preguntamos su parecer a la hora de ir al baño. Damos por sentada la unidad de nuestro cuerpo mas yo muchas veces he encontrado como una pierna mía quiere ir a fútbol en tanto la otra solo quiere tomar el sol de la mañana mientras mis manos desean navegar sobre el teclado. He encontré un buen sistema para resolver sus diferencias junto a mi cabecera tengo balotas con los nombres de mis órganos. Siempre en mi despertar mi brazo derecho se abalanza a escoger una de ellas mi hacer será ese día el desear del órgano elegido todos mis otros órganos aceptaran por ese día su voluntad. Mas hoy tengo un gran problema mi brazo derecho se niega a cumplir con la escogencia la suerte hace muchos días no le acompaña tozudamente se niega a ir a buscar una balota mis lóbulos izquierdos aceptan de buena gana su decisión quieren seguir en las cobijas en tanto mi derecho arde en furia le pide a mi brazo izquierdo ir por la balota mas mi brazo izquierdo esta paralizado de terror teme salir elegido en suerte y no sabe que hacer en este día tengo a bordo de mi cuerpo una verdadera rebelión cada uno de mis órganos quiere hacer su voluntad todo por un simple capricho de mi diestro. Espero en convulsiones que este día pase pronto me aterra que mañana mi brazo diestro siga ensimismado que se niegue tozudamente a pactar con el resto de mi cuerpo. Diré ahora mejor como la soledad marca cada célula en tanto el mundo se ilusiona unido yo se como aún dentro de cada átomo nace un deseo de hacer con todo su propia voluntad solo la necesidad nos une. Somos sordociegos manteniendo las discordias a pesar de haber dentro nuestro un vinculo clamando con deseo de tomarnos. |
Ricardo Muñoz - Rimuz |