Bueno, Basta |
Bueno, basta. Mis sueños, eran mis sueños de soledad de labradio de troperia ruido inmerso en corazón destellante y alucinado ardiente y enamorado y en fin todo todo etereo. Volo el alma con quien emparejara el nido rayo extraviado queriendo convertirse en hechizo enamorado. De mi vida, de mi vida en desconsuelo solo el lejano palpitar. De mis brazos, imposibles de aguantar reconvinierón en tomar la hoz y el sexo. De mis ojos, cuantos bardos se tomarón mi locura para hacerme estremecer y estrellarme contra el mundo. Mas era de mis sueños que yo hablaba. Les ame y se fuerón Huyerón me abandonarón yo, con una sonrisa les recuerdo. Fui un bao atormentado. Una inmensa desazón me carcome. Vine al mundo en la esperanza de tomarle. con mi vertigo con mi triste caminar y a temperar en soledad toda la verdad del ser enfermo. Y bien me entrego pueden hacer de mi un querubin un malvado un angel un delfín un sosegado glotón un voraz un bebedor siempre posesionado en lo terreno. En fin es el mundo sanguijuela implacable con un ansia de aquelarres alegre sutil estremecedora. Triunfo en mi acojo el demonio tomo la carne. Si tus brazos se alejarón si fugarón tus sueños si hoy aspavientas en pupitre el futuro pedestal de la fuente del saber. Si el sentir se marchito si te tomo el sacro olor alla tu y tu fuente, muy lejano yo me encuentro. Y. bien, te digo me alejo marcha ya el alucinado con su racua de recuerdos. Estoy solo que se apresten los sifones (de cerveza) tambien los otros el licor hara su transito lejano y contraecho en un cielo inescrutable aparejado, caminare para desfogarme y dormir hasta el momento de partir recostado en nuestro lecho.
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| Ricardo Muñoz - Rimuz |