Puritanos |
Que los pecados de la carne se avengan a mi cuerpo. No quiero para mi la redoma de altos cultos. Quiero ser el hombre-pez-espejo contreñido en sus dones ante doncellas irresueltas. Que sus cuerpos diseñados por los dioses sean insinuados a la máxima expresión de lo posible. También tú que hoy te lamentas maquinaste la sensualidad. Es tan intensa la sed inconclusa que transformada en cantos habra de permanecer expectante ante la propia realidad presta a marchitarse. Que mil tentanciones me bañen y se abandonen en versos para escandalizar a aquellos inquisidores que quieren apagarlas.
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| Ricardo Muñoz - Rimuz |