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HAROLD BEDOYA PIZARRO |
Tomo nota de los bizarros generales con ellos intercambie unas palabras exponiéndoles mi aprecio a su tarea. La repulsión ante la forma cruel que transtorna la Patria también me carcome. El maduro General tiene un aire catedrático el joven general aire actoril de serie Americana. Bedoya y Cifuentes Después de esa noche a los dos he tenido ocasión de verles en los diarios enfrentados a la incomprensión de sus deberes. La patria requiere de estos hombres no veo en ellos ciegos aduladores de la muerte si no metodicos cirujanos combatiendo la gangrena. Altos de ideales irreductibles de propósitos usan el acercamiento sicológico como la más contundente arma para mostrar al pueblo donde están los verdaderos enemigos despejan asi la vieja armitaña de creer al guerrillero un sacrificado idealista demuestran como están allí atraídos por la fuerza y el engaño atraídos por el miedo ante unos amos carentes de lesa humanidad cuyo único castigo es la muerte. Nadie cree ya que ellos sean la esperanza. En tanto los Generales gallardantemente inafectos a alabanzas del paraiso consumista prosiguen su lucha. Dura selva. La batalla es interminable cada uno a de aclarar los objetivos de su conquista. He aquí un buen ejemplo enseña un camino verdadero en el se puede saborear la paz interna y morir tranquilamente por los frutos de la vida y de la patria.
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| Ricardo Muñoz - Rimuz |