Sé como los caminos
son a objeto de evitar el lastimarnos.
Más lo mío no es el suave discurrir.
Lo mío es
abrirle trocha a mi euforia
devastar el firmamento.
Mantenerme inalcanzable
nazareno
animista
super - hombre.
Lo mío son aguas olvidadas
de Pablos y catedrales.
Es la técnica oriental de ceder ante el empuje
romper dentro los cristales
soñar ser luz sin renacer.
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