Alisto un nuevo salto
lejos del asfalto
a la aborigen condición
olvidada cinco siglos
bajo el trepitar de lobos y sirenas
en su esclavitud
de cruces, espadas y anatemas.
Apronto mi retorno
al alma universal de los Koguis
al unánime usufructo
a incas, zipas y aztecas
cual clementes ayudantes de la muerte
indilgando el premio de entregar el corazón
a la sed de arrullos y condenas.
Alisto mi lozana desnudez
mi orgullo faraónico
mi tolva peregrina
a la pira sepulcral
que sane
mi insegura humanidad.
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