ESCUCHÁNDOTE
YO SEÑOR TE ESCUCHO EN LAS INNUMERABLES VOCES DEL MUNDO
SÍNTESIS
Para escuchar a Dios no necesitamos que ocurran para nosotros hechos extraordinarios o que el nos dote de carismas por encima de lo natural, no, lo único que necesitamos es ponernos en sintonía con su amor, y Él a cada paso por medio del mundo o del hombre nos mostrara un sendero para hallarlo y dirimir cada una de nuestras dudas.
REFLEXIÓN
No puedo en deseo de humildad y armonía en el espíritu decir como tantos que de tus labios haya salido mi nombre, no puedo contar como muchos haber abandonado mi cuerpo para viajar en espíritu un trecho contigo, no puedo decir como algunos que has venido en persona a tener una tertulia conmigo, no puedo gritar que a mi Tú te me hayas revelado, o que en tu nombre una manifestación de un ser espiritual haya venido a despertarme, no puedo decir que Tú para mi hayas tenido mandatos, no puedo hacer un libro para mostrar una verdad revelada, o para hablar de vidas pasadas, o para hablar en tu nombre, o curar con mis manos, o producir riquezas con un toque de Midas. En fin no puedo yo hacer como tantos y tantos hombres que escriben y dirimen en tu nombre, por que según cada uno, Tú has tenido un revelación especial para ellos, y aún hay algunos que dicen ser tu mismo venido a poner entre nosotros orden al fin.
Tú siempre has sido conmigo mucho mas sencillo y modesto, tal vez es por que sabes que de complejidades no entiende mi alma, mas no he venido hoy a propósito de que Tú me escuches, sino que hoy he venido a contarle a quien quiera escucharme como es que yo vivo escuchándote a ti.
Como ya dije, no es que Tú tengas para mi palabras humanas, no, yo a ti te escucho en mil y mas formas, mas ninguna de ellas es una voz venida del cielo, yo en el escucharte soy como uno de aquellos ilusos de que hablara Nietzche en su anticristo cuando critica a quienes dicen que el Señor les lleva de la mano y piensan que cuando del cielo llueve un ladrillo dan un paso sin saber su por que para esquivar el ladrillo.
Quiero decir como casi soy uno de ellos, mas mi casi, es por que Tú no me haces dar un paso sin yo decidirlo, es posible que al momento que caiga el ladrillo me muestres una moneda en el suelo tres pasos adelante, o a mi esposa llamándome, pero soy yo quien decido si doy o no doy cada paso. También quiero decir como tampoco nunca a mi me has mostrado el número ganador de un sorteo, tal vez será entre otras cosas por que no apuesto y gusto disfrutar de mi esfuerzo; no ocurra que vengan y digan que yo soy un parásito esperando recibirlo todo de Ti.
Hasta aquí todavía no he adelantado nada de cómo yo puedo escucharte, a este paso no tardaran en llamarme embustero, desquiciado o fanático, y preguntándose como es que digo, que Tú te desvives hablándome a mi.
Yo aunque lo disfruto, cuando he sido invitado a descansar en una casa campestre junto a un bosque de pinos y un lago, no puedo decir que esto me es necesario para encontrarte, se que muchos piensan que no hay nada mejor para unirse al Señor que de naturaleza estar rodeado, mas la naturaleza yo la veo conmigo en todas partes, la llevo a la plaza, la llevo en el auto, y aún en el mas pérfido ambiente que yo visitara, la naturaleza estaría conmigo y en Ti.
Puedo entonces decir por el momento que para oírte hablar yo no necesito confesionarios, ni necesito que el prodigue para mi su mano en un ambiente verde, robusto y lozano, yo aún estando taponados mis oídos podría escucharte, yo aún estando ciego podría verte, así como te veo en este momento que escribo reflejado en cada tecla de mi teclado, y como te veo en mis manos las que uno para estar concentrado, así mi retina no me muestre mas que mis manos y mi teclado, se que en cada uno de ellos te estoy tocando y viviendo. Yo me se en Ti.
Aun cuando ya he dicho Señor como en cada punto te veo, y como se de tu presencia aún en un pérfido ambiente, y como a cada instante yo te hablo, en lo de tu hablarme no he avanzado yo un solo paso. Dirigirse a Ti en cada creyente es cosa de todos los días, todos los creyentes a Ti dirigimos nuestras voces, cada uno en su propia petición, muchos pidiendo que agregues años a sus días, otros que alejes de ellos el dolor, algunos mas que les dispenses fortuna, casi todos quieran salud, dinero y amor, o priorizarndo amor, salud y dinero son dones se te piden como prueba de amor.
Hablarte a ti, para cualquier creyente es pan diario, no así escucharte, entonces que tengo yo de especial para decir que me la paso encuchándote así para mi no tengas directamente una palabra, aun cuando yo para ti no haya tenido por tiempos palabras. Tú sigues obstinadamente hablándome y hablándome sin detenerte ni un solo instante, y por ratos soy yo quien te pide callar, cosa que no haces por que insisten infinitamente en dialogar conmigo para probarme que existes y que mi camino conduce es a Ti.
Tu te diriges a mi por cada uno de mis sentidos, mi mente y mi conciencia. Si estoy ante algo putrefacto a través de mi olfato me dices, mira que esto no es sano, si paso un bocado en su sabor puedes tener palabras amables conmigo, si estoy en la vía por mis ojos puedes decirme cuidado hay viene un auto, si estoy en peligro a través de mi mente me haces saberlo y en fin a cada momento estas dialogando conmigo para que yo enrumbe mis pasos, mas, soy yo quien decido que rumbo darle a mis pasos, en esto si eres muy claro; siempre me lo has dicho, yo te indico y tu decides que hacer con tu vida hasta cuando llegué el momento cuando para ti ya no haya mas vida, allí ya no habrá para ti decisión.
Que tonto este hombre estarán pensando, tanto bullicio y tanta alharaca para decir que Dios habla con el a través de su conciencia, mente y sus sentidos. Los creyentes dirán ¡que horror minimizar al Señor de esta forma!, y el no creyente en su trascendencia, las tomara conmigo diciéndome como conciencia y sentidos son simples resultados de nuestra propio desarrollo evolutivo.
Bueno déjenme decirles a los creyentes, entonces que quieren: ¿que baje Dios en persona a ustedes?, o ¿que les envíe un maestro que puedan tocar con sus manos y que realice prodigios?, o ¿tal vez a la virgen?, o ¿que les cure un cáncer o un sida? o ¿que les renazca una pierna? o tal vez ¿que os resucite un muerto?. Que poca fe tenéis vosotros si pensáis de esta manera, toda la vida esperando milagros y comprando libros y menjurjes esotéricos para verle el rostro o la espalda al creador, y que poco creéis en Él cuando en vuestras vidas no lo estáis cotidiana y diariamente viviendo. Con razón andáis esperando que la muerte os largué del mundo para verle la cara al Creador.
A los no creyentes en una realidad trascendente, humanistas o no ellos, naturistas o no ellos, conservarcionistas o no ellos, solo puedo desearles que la felicidad los acompañe, y que vallan por el mundo repartiendo en su entorno la felicidad, esta es mejor tarea que andar repartiendo egoísmos, que para muchos se ha constituido en ausencia de Dios en el sentido de sus vidas, mejor busquen ustedes ser felices como sentido de sus vidas y verán como cuando la felicidad se comparte es cuando ella realmente existe, pues de otras formas esto que algunos llaman felicidad, o es euforia, o dominio lo cual se puede perder en un suspiro, en cambio la felicidad verdadera al compartir, que no es andar riendo de cada cosa sino que es la paz interior y la paz con el mundo, será para ustedes sin saberlo la cara de Dios.
Bueno, después de vuestra decepción de saber como Dios habla para mi en todas las cosas, déjenme explicarles un poco como siento en cada cosa sus palabras, para ello lo primero y fundamental es la atención, quien este atento a sus palabras puede escucharle, quien no este atento tal vez solo busca escucharse a si mismo. El primer paso para la atención es estar atento a la verdad, y para estar atentos a la verdad debemos abrirle la puerta a toda manifestación humana o del mundo que llegue a tocar la puerta de nuestra alma antes de proceder a juzgarla. Tened por seguro que hay verdades y mentiras que al escucharlas fácilmente se descubren a si mismas, y hay situaciones de duda donde esta bien cultivar esta duda mientras en nuestra atención esperamos una respuesta para disipar esta duda, respuesta que se nos manifestara mas temprano que tarde, por que no es del Señor dejarnos en duda, en tanto estemos atentos a descubrir la verdad la verdad se manifestara pronto para nosotros en otra manifestación del mundo o el hombre, puede ser en un trino, puede ser en un crimen, puede ser en las palabras de un hombre espiritual, lo único necesario es estar atento al mundo y al hombre y abierto a en ello escuchar al Señor.
He de decir también como el Señor no necesita defensores. Cuantos hay que creen defender la palabra de Dios, cuantas cruzadas se hicieron y se hacen en su nombre, cuantos que van por el mundo en misiones queriendo imponer lo que para ellos es la verdad sin querer mirar del Señor otros rostros. No, el Señor no necesita defensores, ni necesita que le pidan piedad, ni necesita que le pidan perdón, ni necesita que le alaben y se postren ante Él de rodillas, ni necesita que le construyan templos y le entreguen tesoros, ni necesita que para ser en Él de hambre se vistan en huesos. Todas estas son historias que el hombre a hecho a su medida para a si mismo justificarse. Dios lo único que quiere de nosotros es amor, y es el amor lo que nos permite estar a su lado y escucharle por ausencia o presencia en todo, Por que Dios también nos habla a través de su ausencia, y su ausencia la detectamos en un antro del hombre o también en un templo en que el hombre quiso imponer el nombre de Dios.
Se preguntaran ustedes, ¿si Dios nos habla por ausencia o presencia, como poder distinguir la verdad en cada acto del mundo o del hombre?, pensaran ustedes; es como si hubieran cien hombres de cien naciones distintas y con cien lenguajes dirigiéndose a nosotros constantemente; seria cosa de enloquecer, seria como si todas las paginas Web del mundo se hubieran vertido a nuestra estación de trabajo haciendo estallar sus circuitos, en fin, seria cosa de volvernos locos si quisiéramos descubrir del mundo y del hombre donde están ellos o Él.
Mas déjenme decirles como nada de esto ocurre, por que de siempre el hombre ha estado provisto de conciencia y esta conciencia que el hombre puede usar para su provecho o para engalanar el Amor, se debe sintonizar con la búsqueda del bien común en el Amor, y una vez surja en nosotros una inquietud nuestra conciencia sintonizada en el Amor traerá a nuestra mente de ente millones de respuestas probables la respuesta adecuada a nuestra actual inquietud.
También de esta forma deseando el Amor, el Señor a través del mundo y del hombre en sus millones de voces ira marcando en especificas voces un rumbo a nuestros pasos por si nosotros queremos seguirlo. El Señor marca cada día a cada hombre un posible camino para a Él encontrarlo, podemos cada día rechazar sus sugerencia, Él obstinadamente seguirá marcando cada nuevo día una nueva ruta para a Él hallarlo, y cada uno de nosotros puede marcar cada día si para el triunfara su propia obstinación o la obstinación del Señor.
Ricardo Muñoz