FE Y RAZÓN
COLIGO MI FE Y MI RAZÓN EN MODO INCESANTE PARA SER EN EL SEÑOR
SÍNTESIS
Puesto el hombre ha indagar sobre su propósito en la vida se dan dos posiciones extremas, la del creyente que fundado en su fe ve al hombre o aún a todo ser en un destino trascendente y la del no creyente quien fundamentado en la razón solo ve en la vida la posibilidad para la sensación y la experiencia. En algunos de los primeros escucho en palabras conciliares decir: «cuando Dios revela, el hombre tiene que someterse con la fe», y en algunos de los segundos también escucho en palabras escépticas decir: "Para que un creyente se vuelva ateo tiene que perder la fe,. y para que un ateo se vuelva creyente, tiene que perder la razón"; de esta forma veo como quedan allí planteadas dos posiciones extremas y en apariencia irreconciliables. Esta contradicción desato para mi en el amor y encuentro así la dulzura del Señor.
REFLEXION
Yo tengo fe y mi fe nace lucida en mi razón; no tengo en mi la fe ciega del carbonero que empeña sus actos tras las palabras del pastor, sino la fe del navegante que traza en sus cartas de navegación su posición en el mar guiado por el posicionar en el firmamento de los astros .
Yo tengo razón y mi razón nace de trajinar en mi intelecto el aporte creciente de mi fe; mi razón unida a mi fe me desborda y me hacen sentir pleno. Fundidas mi razón y mi fe doy pasos gigantes y alcanzo mi propósito de ser que me llama y hace deseable ser en el Señor.
Mi fe no centro en las paginas de un libro que convencionalmente para muchos se dice ser revelado; mi fe recorre todo libro sacro no buscando un eclecticismo inconcordante, sino porque como el agua el Señor es nube, manantial, arroyo, cascada, río y mar que fluye siendo cierto en todo momento y etapa de su estar; la trascendencia se sabe en el Señor ser y estar; se sabe nube, manantial, arroyo, cascada, río y mar fluyendo; todo en su esencia hace parte del Señor y nada le es ajeno, por que como el agua el Señor y el gusto trascendente van en su andar y en su andar son el todo y la parte que entremezclados se conforman.
¿Por qué habría de detenerme en una proposición de fe contenida en un versículo imposible de refrendar tras miles de años de ciencia teologal contra otro versículo (o contra la razón) del mismo peso (al ser ambos supuestamente revelados) y que se estrellan en su esencia?.
Esta contradicción inamovible para quien a puesto su fe en la revelación hace estallar en la mente la razón la cual se procura allí salvar con la fe centrada en una visión teologal que en sus dogmas trata de no dejar naufragar a la razón recurriendo al provisional olvido, a la interpretación y a decir que la contradicción es fruto de nuestra incomprensión de la claridad trascendente del Señor.
Herida así la unión de fe y razón por la inamovible revelación se destruye la fe o la razón de muchos al ver como allí se pierde la unión de fe y razón y no como debe ser que ellas mutuamente se den forma.
En cada religión se recurre a teología recursiva y al parcial olvido para vadear el conflicto de fe y razón: la razón olvida aparentemente por momentos los preceptos de la fe y la fe olvida por tiempos la razón, se acomodan sin sobreponerse fe y razón a propia conveniencia. Se acepta según la religión por ejemplo: la evolución, mas al cabo se retorna al concepto del pecado original, se justifica en el karma toda iniquidad e injusticia para justificar el propio desamor , se olvidan todo genocidio y crimen en sacra historia, o se acepta como mas importante la devoción que la moral, o se invita con la espada a la propagación de la fe, se dice en fin como la revelación es la palabra inamovible de Dios y como en ella no puede haber contradicción cuando saltan a la vista contradicciones e injusticias cometidas por los pueblos que para sus propósitos ataron a sus actos la palabra de Dios y corrompieron así la esencia de toda trascendencia.
Y así entre olvidos y recuerdos ajustados se acomoda a conveniencia la fe, acomodo que no admite la razón y en estos desencuentros de recordar, olvidar o interpretar a conveniencia es donde estalla la unidad que debe primar entre fe y razón ya que ambas deben construirse mutuamente por ser ellas las alas para conocer nuestra esencia trascendente que a todos nos espera.
Yo para mi fe, me olvido de todo articulo de fe que no sea inmanente en el Amor , yo con la espada de mi fe y mi razón corto en mil pedazos el nudo Georgiano puesto en la supuesta revelación para atarnos e impedirnos caminar. Yo con gozo y gusto recorro mi camino del cual consciente no conozco su final sino que este final le busco con mi fe en mis pasos al andar; mas en verdad, ¿que me importa a mi la forma del final?; que si es reencarnación, que si es resurrección, que si es eterna contemplación, que si es eterna actividad, que si hay castigo eterno , que si hay premio eterno, que si el pecado, que si el karma, que si el eterno servicio, que si el eterno goce. Yo en todo ello solo doy mérito al Amor y al andar construyo en mi esperanza la forma para mi eternidad, y en mi esperanza sin duda he de declarar como la forma de mi eternidad en nada de lo revelado se refleja sin que ello en el Amor haya de importar. Mi esperanza de toda visión precedente se aleja, yo en mi andar sustentado en mi razón doy paso a mi fe, y sustentado en mi fe doy paso a mi razón, y en las dos sustento mi esperanza; en mi andar, mi fe y mi razón conjuntamente a mi esperanza dan su forma.
¿Por qué habría de atarme a ancestrales tabernáculos donde otros hombres dieron un paso valido o no en su momento?, ¿por que no ver como Dios nos habla a todos y no se requiere para escucharlo interponer la comprensión de teólogos, traductores, exegetas, lingüistas y profetas?.
Yo valido mi dialogo con Dios no en la esperanza sino en la certeza de ya vivirlo en el amor. Yo en el amor a nadie niego. Yo a todo maestro en mi corazón acojo y examino para tomar su néctar y rechazar el pudrico olor de imposiciones que a Él se unieran y quieran atar mi caminar hacia mi meta.
Como se tropieza y se requiere teología recursiva para salvar en esta atada fe revelada los escollos del engaño, yo no transito los caminos de ninguna religión así mi alma con respeto y devoción asista diariamente a todo rito de toda iglesia donde se de culto al Amor.
Todas las religiones son hechuras de hombres que convirtieron la visión de un maestro en inamovible cuando son solo naves que debe conducir el propio corazón; las religiones en sus dogmas y normas a la manera de hombres aún sirviendo a los hombres dan sobre Dios y las criaturas prominencia es a sus símbolos y sus poderes en la tierra.
Yo doy cuatro pasos y me lanzo al encuentro trascendente en busca de mi ser, voy en alas de mi espiritualidad, ella se fundamenta en mi fe y mi razón, y en estos cuatro pasos sustento el encuentro del espíritu total y de mi yo eterno.
Estos cuatro pasos son formula sencilla en que todos pueden sustentar su caminar cuando se produzca en su corazón la colisión en apariencia insalvable de su fe y su razón. No es una formula por mi inventada, yo no he inventado nada. Yo no he descubierto nada que antes no estuviera disponible y fuera utilizado por otros hombres, yo no soy quien haya descubierto un camino sino solo soy uno que quiere andar en su camino y que en su camino transita todos los caminos buscando el néctar del amor y rechazando inconsistencias; y en el gusto trascendente marcando su propia preferencia.
No por ello el Señor habrá de rechazarme sino que Él creara en mi gusto un cielo para mi, otros tendrán para ellos su cielo, su infierno o reanudaran a su gusto nuevamente su camino, cada uno en su comprensión y acción estará equilibradamente juntos o lejanos al Señor en la medida en que estén juntos o lejanos al amor, mas podrán desde su lugar en todo tiempo dar un nuevo paso. Nacen así nuevas ramas en el árbol de mostaza; sigue así la levadura laudando la masa sin limites a quien busca el crecimiento, yo solo soy uno mas que esta abierto para ser entre sus manos instrumento y que invita a todos a ser en el Amor instrumentos, por que somos esencia y parte en el viento que llega y recorre al Señor y entre sus manos como esposo, padre y hermano yo voy en mi entrega.
La formula donde coligo y vivencio mi fe y mi razón y desde donde me lanzo al encuentro trascendente esta en estos cuatro pasos: Uno: se como toda religión que este centrada en el amor y para el Amor es un buen sitio desde donde iniciar el avanzar confraternizando la congregación y la propia creencia. Dos: no paso por la ruin intolerancia, o por la destemplada tolerancia sino por la plena y gozosa aceptación de que Dios en su Amor y en el amor esta en todas las creencias. Tres: se como en esta conjunción de todo en Dios y Dios en todo se ha de dar la libre entrega de servicio al otro sirviendo en ello a Dios, para ello la religión y la creencia son tan solo otros instrumentos de servicio al otro sin distingos o preferencias a nada ni nadie y sin pervertir el sentido al poner sobre Dios y el individuo a la religión o la creencia. Y cuatro expuesto ya : Yo en mi fe, me olvido de todo articulo de fe que no sea inmanente en el Amor este escrito donde este, y haya sido pronunciado y promulgado en nombre de Dios en labios de cualquiera.
Estos son los cuatro pasos donde alejándome de encíclicas veo como la libertad se abre en ellos a toda elección y se realiza en cualquiera elección, mas el progreso trascendente aún el del no creyente solo se realiza en el amor y el amor solo se realiza en el servicio del otro incluyendo a igual altura la propia realización y la de todo genero y especie que en su ambiente y esencia natural también en el amor puedan abrirse y desarrollarse, por que también el Amor a nosotros y ellos abriga y llega, y desde el amor al solo llamado del Amor florece la congruencia y muere para la fe y la razón toda imposición e incongruencia.
Proclamo para mi que esta la sabiduría del mundo, y esta la sabiduría de Dios, entonces sigamos la sabiduría donde se encuentra la verdad que coliga fe y razón por que concordando en este punto con lo dicho por Juan Pablo II en FIDES ET RATIO citando su Encíclica Veritatis splendor: "No existe moral sin libertad [...]. Si existe el derecho de ser respetados en el propio camino de búsqueda de la verdad, existe aún antes la obligación moral, para cada uno, de buscar la verdad y seguirla una vez conocida".
La verdad florece para todos en la practica del amor y en ninguna visión del verdadero Amor y del verdadero amar hay incongruencia.
Ricardo Muñoz