DEL PERDÓN

POR QUE EL PERDÓN ES UN SEMILLA QUE DEBEMOS CULTIVAR

SÍNTESIS

Nuestro perdón es un bálsamo que es a nosotros mismos quien purifica y nos adjunta la posibilidad de al desearlo en arrepentimiento, y propósito de enmendar nuestros errores ser a nuestras vez también aliviados.

REFLEXIÓN

Tu Jesús nos pides solicitar perdón por haber ya perdonado; tú en la cruz intercedes ente el Padre por perdón por que tu ya habías perdonado, tu en dos deudores retractas el perdón a quien no perdono, y tu Jesús en como se debe perdonar al hermano dices, se debe reprender al hermano buscando su arrepentimiento aún recurriendo a poner testigos de causa para que medien por su arrepentimiento sin el cual no puede él recibir nuestro perdón así se perdone setenta veces siete causas a quien setenta veces siete contra ti peco.

Siempre el perdón pareciera un don confuso: ¿Es siempre buen tiempo para ofrecer perdón?, ¿para pedir perdón?, ¿hasta donde llevarlo?, ¿hasta donde pedirlo?, ¿hasta donde debe ir unido al arrepentimiento?, ¿cuando olvidarlo?, y si hay arrepentimiento ¿por que reincide quien peco?.

Todo cabe en su palabra, todos pretendemos en el perdón ser generosos aún cuando en forma callada o manifiesta muy levemente le otorgamos, mas todos rendimos culto al encanto de pedirlo y en el pedir mas que pedir exigimos su entrega, y al exigir nuestro perdón es igual que no querer perdón.

Todo acto que requiera del perdón ha sido una ofensa y la ofensa por ser causa amerita en si misma su efecto, entonces, ¿hasta donde el perdón pierde el efecto que por su causa de la ofensa ha sido?

¿Se requiere para ser en espíritu de perdón estar dispuesto a sufrir nueva ofensa?, ¿Se requiere estar dispuesto a ser golpeado setenta veces siete para lograr ser en su signo?, ¿Será que el amor puede asociarse a una lluvia de golpes sin amor para si mismo de quien les recibe? ¿mas aún cuando en quien ofende no hay una traza de angustia por haber golpeado y requerido del perdón?.

¿Se puede pedir perdón por una falta que no se ha cometido?, ¿Se puede perdonar o asumir castigo en nombre de otros?, ¿Se puede convivir tras quien en barbara batalla sin reflexión sobre sus actos a sido mortal enemigo?, ¿Como dar perdón ante un acto de barbarie?, ¿Como respirar alivio donde solo el odio previamente ha sido?, y ¿Como te restableces de heridas si no hay en ti el gusto del perdón? .

Cuantas preguntas y dudas surgen ante el acto del perdón individual o colectivo a pesar de sentirnos parte en el espíritu del perdón, y es que el perdón pareciera ser un acto sin un resuelto destino dedicado a avasallar nuestras conciencias ante la duda del correcto rumbo del perdón.

Como nos dice Jesús: En esencia metafísica el perdón hay que entregarlo antes de pedirlo. Entregar perdón es un bálsamo que purifica el corazón de quien lo ofrece, el perdón a sido diseñado en el amor para aplacar el deseo de ser un vengador que en espíritu de egoísmo puede llegar a carcomernos y en el deseo de venganza consuma nuestros días; el dar perdón no limpia a otros, nos limpia es a nosotros mismos, dar perdón es para nosotros un acto o causa pura que genera el efecto de nuestra propia limpieza, y en esta propia limpieza se genera igualmente el efecto de poder ser a nuestra vez perdonados por nuestra incorrecta acción.

Por ello quien de corazón no a perdonado no puede en su corazón recibirlo, y no puede recibirlo, no por causa humana sino por causa metafísica, no puede recibirlo no por que se le haya o no humanamente otorgado, sino por que el perdón es parte de la paz y la paz y el perdón han de recibirse en paz o de otra forma esta paz o este perdón que se nos han otorgado retornaran a los brazos de quien los ha generado sin quien no estaba listo para recibirlo pueda recibir este perdón.

Se requiere como primer paso para poder recibir perdón haberlo otorgado y como un segundo paso desearlo en arrepentimiento por nuestras faltas.

Hablando en comprensión metafísica para obtener perdón mas allá de que el ofendido por leyes o por marcada bondad o carencia de ella quiera o no ofrecerlo, requiere siempre primero de otorgarlo, quien ofrece de corazón su perdón siempre se limpia a si mismo y en ello genera la posibilidad de recibirlo, nadie metafísicamente puede recibir perdón sin haber antes perdonado y sin trabajar en arrepentimiento y querer reparar las propias faltas, solo así puede beneficiarse en proporción a su trabajo del perdón, y solo este perdón en el plano metafísico y no el perdón como un impermanente acto de hombres es quien puede limpiar el corazón.

El perdón referido al plano físico del hombre puede por motivo y efecto deseado ser muy diferente al requerimiento metafísico atrás embozado y el cual corresponde al plano del Amor donde en su causa y efecto no hay duda ninguna. Es del plano humano de donde nace tanta confusión y duda sobre el acto del perdón.

El perdón en plano humano debería moldearse en el mismo sentido del plano del Amor, mas por nuestras propias limitaciones no siempre ello es posible y de allí nacen todas nuestras dudas sobre el perdón, mas si tenemos claro la causa y efecto del perdón en sentido metafísico podremos ir resolviendo sobre el todas nuestras dudas e ir siendo el ello mas cercanos al espíritu del Amor.

Apegados al espíritu del Amor miremos ahora las dudas aquí planteadas de entre muchas mas posibles:

¿Es siempre buen tiempo para ofrecer perdón?, siempre es buen tiempo de limpiar nuestra propia alma, y por ello siempre debemos ofrecerlo.

¿Es siempre buen tiempo para pedir perdón?, se requiere primero haberlo ofrecido de otra forma en el plano metafísico del Amor este nunca nos será otorgado.

¿Hasta donde llevarlo?, el perdón hay que llevarlo hasta el punto que limpie claramente nuestra alma, pues si no limpia nuestra alma no habremos perdonado.

¿Hasta donde pedirlo?, el perdón mas que pedirlo hay es que desearlo justo a la talla de nuestro propio arrepentimiento y hasta nuestra física capacidad de poder restaurar nuestras faltas.

¿Hasta donde debe ir unido al arrepentimiento?, si queremos ser perdonados necesariamente debemos de ante mano estar arrepentidos y es nuestro arrepentimiento quien posibilita el gozo de ser perdonados.

¿Cuando olvidarlo?, nunca debemos olvidarnos de perdonar por que perdonar antes que a los otros nos limpia es a nosotros mismos.

¿Y si hay arrepentimiento, por que reincide quien peco?, entonces el arrepentimiento no fue sincero, y así el perdón nos haya sido otorgado este perdón limpia es a quien lo ha otorgado mas en el plano metafísico a nosotros su perdón sin nuestro arrepentimiento no nos toco.

¿Hasta donde el perdón pierde el efecto que por su causa de la ofensa a nacido? Nuestro perdón no pierde el efecto de nuestras faltas, el reverdece es nuestro arrepentimiento aunado al espíritu de cambio, es nuestro deseo de crecimiento el que aliviara nuestras cargas para hacerlas mas ligeras, mas que sean mas ligeras significa que puede haber un saldo para borrar a través de procurar nuevas causas que generen efectos positivos.

¿Se requiere para ser en espíritu de perdón estar dispuesto a sufrir nueva ofensa?, setenta veces siete y mas debemos estar dispuestos a limpiar nuestro propio corazón.

¿Se requiere estar dispuesto a ser golpeado setenta veces siete para lograr ser en su signo?, el perdón no implica mantener con el ofensor la convivencia, el dar perdón es limpiar nuestro corazón y si la ofensa a sido grave y no hay en el agresor espíritu de cambio, es mejor romper con el agresor la convivencia para evitar nuevos golpes de quien a nosotros agredió.

¿Será que el amor puede asociarse a esta lluvia de golpes sin amor para si mismo de quien les recibe? nosotros debemos amarnos y cuidarnos a nosotros mismos como templos divinos que somos y en tanto no haya un amor mas grande por el cual sacrificarnos en el ser constantes víctimas de golpes no hay ni en quien los da ni los recibe causa alguna de amor por lo que es mejor romper nuestras cadenas.

Se puede pedir perdón por una falta que no se ha cometido?, no se requiere, por tanto no se requiere pedir perdón por un pecado original no cometido, o por ser no siendo artífices de la crucifixión del maestro quien vino fue a mostrarnos este camino para lograr ser perdonados, nuestra existencia desde siempre a sido y en el desarrollo de la misma vamos tomando conciencia y esta conciencia nos lleva a reconocernos parte de la esencia y esta esencia es en el Amor.

¿Se puede perdonar o asumir castigo en nombre de otros?, nadie puede perdona a quien no lo ha ofendido o perdonar en nombre de otros, nadie puede recibir para si el castigo o efecto por una causa que el no ha cometido y el trabajo del maestro ha sido mostrarnos el camino de dar y recibir perdón en el Amor y no de el de lavar en su sangre nuestras culpas milenios antes de haberse cometido.

¿Se puede convivir tras quien en barbara batalla sin reflexión sobre sus actos a sido mortal enemigo?, en este punto viene a ser importante además del perdón el olvido mas no un olvido carente de memoria sino un olvido que ha bañado la memoria en el perdón y a decidido dejar atrás estos actos.

¿Como dar perdón ante un acto de barbarie?, se requiere conocer claramente la causa que el perdón a requerido mas si en quien produjo la causa no hay arrepentimiento nuestro perdón solo podrá limpiarnos a nosotros mismos mas en el ofensor se mantendrá la causa latente hasta cuando a través de causas positivas pueda ser limpiada la causa o falta a base de actos positivos de quien la causa cometió.

¿Como respirar alivio donde solo el odio previamente ha sido?, quien a sido ofendido recibe alivio en otorgar al ofensor perdón, y en quien a producido la ofensa solo el propio arrepentimiento y el trabajar para limpiar la ofensa lograra limpiar de su corazón el odio para nacer para el perdón.

¿Y como te restableces de heridas si no hay en ti el gusto del perdón? Ello es imposible, solo existe el paliativo del olvido que en tu inconsciente seguirá latente torturando tus momentos, hasta cuando en nuestro corazón no haya arrepentimiento y deseo de cambio seguirán nuestras faltas esperando ser en este espíritu redimidas y son ellos quienes lavan y dejan atrás nuestras faltas así como nuestro perdón lava es las agresiones recibidas dejándonos juntas justo al espíritu del Amor.

En tanto el hombre no ajuste su perdón al sentido metafísico, su perdón será solo una cortina de humo en un olvido que el tiempo y la muerte se encargaran de ir haciendo cada día mas densa mas en el espíritu del hombre seguirá la causa latente y deberá mas tarde o temprano iniciar su propio recorrido de obtener para si un gusto trascendente y en este gusto ira naciendo el gusto y el deseo del perdón y el arrepentimiento para poder ser en el goce del Amor.

 

Ricardo Muñoz


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