VERDAD Y MENTIRA
DE CÓMO NUESTRO USO DIARIO DE VERDAD O MENTIRA NOS DESCUBRE
SÍNTESIS
La verdad y la mentira usadas como herramientas de nuestro actuar descubren nuestros apegos, adjuntemos nuestro actuar a la verdad para ser en el amor y evitemos la mentira como una cara del egoísmo que ella es.
REFLEXIÓN
Queriendo conocer, preguntaba en el camino a algunos que callaban, no sobre la definición de la diaria verdad la cual asumo como la ausencia del engaño, no sobre la diaria mentira la cual asumo como la intención plena del engaño.
No mis preguntas querían era hallar si verdad y mentira se pueden considerar como herramientas del diario trajinar, y si en la verdad y la mentira se puede hallar motivación genérica en su uso y si su uso reiterado conlleva consecuencias previsibles.
Pense primero: es vano el esfuerzo de encontrar estas respuestas, mas varias voces me animaron en este intento de aproximarme a esta realidad.
Hubo un no creyente que por apego a la verdad me dio una pista en su respuesta, él me dijo, para mí, para no extenderme en filosofar te digo: la verdad consiste en el amor y la ausencia del amor es la mentira, varios me manifestaron como para ellos ambas son instrumentos que en la vida diaria se utilizan indistintamente para lograr un propósito, alguien mas manifestó que la verdad corresponde a la ética imperante y la mentira a negación de la misma, y otro mas me dijo que la única verdad absoluta y cierta es la duda.
Armado de estos conceptos debí repensar la situación y volver sobre lo andado para poder aproximarme un paso mas a la verdad.
Yo lo que buscaba en este momento no era la verdad absoluta, sino que en nuestro diario hacer nos lleva a cada uno a la verdad o la mentira en nuestro actuar y que consecuencias de ello se desprenden.
Creo que todos coincidimos en que verdad y mentira son instrumentos en nuestras manos que podemos utilizar a nuestro antojo, con lo que se resuelve mi primera duda.
Se requiere como un nuevo paso definir un poco la verdad y la mentira: existen en ellas dos niveles, un primer nivel que es el de aquel donde la conciencia sabe claramente su intención sobre la presencia o ausencia del engaño, y un segundo nivel y que podemos denominar como el nivel de lo edificable, y es el del pragmatismo que asume la verdad como lo bueno, mas lo bueno es algo factual que se construye diariamente y por tanto va cambiando, por lo que nuestra verdad de hoy pudo ser la mentira o la verdad incompleta del ayer y la mentira del hoy la verdad o la mentira incompleta que mañana nos proporcione pautas de conducta, con ello concuerdo con quien me dijo que la única verdad es la duda, mas he de hacer claridad en como la duda por ser factual no nos puede llevar a una verdad absoluta.
No importa hoy a mi reflexión este segundo nivel de la verdad y la mentira que denomine el de lo edificable, pues yo quiero analizar es la presencia o no del engaño en el diario hacer.
Pasando a la verdad del diario hacer, hemos de reconocer que la verdad se apega a la ética, pero, más que a la ética imperante a la cual el hombre le da forma en su trajinar es a una ética superior fuera del hombre, ello lo visualizo en dos ejemplos que pueden por mil multiplicarse. Uno: cuando en la patria se valido la conducta de socializar y negociar con quienes con la droga hicieron del dinero el instrumento para penetrar la sociedad y esta sociedad que valido esta conducta en su baja ética imperante tubo que pagar con lagrimas y sangre su error, y dos: se da en la ética de todo el que pregona la libertad sexual en promiscuidad y termina al final puesto ante el error de su actuar aun cuando este libertinaje es lo que todo medio masivo patrocina como norma justa de ética y conducta.
Existe entonces un nivel ético mas halla de los hombres el cual a pesar de que los hombres procuren romperlo a fuerza de sus propias conveniencias no varia. Este nivel ético es como la capilaridad de las aguas que siempre buscan nivelarse y no ostente que el hombre a través de fuerzas les impulse a romperlo, en cualquier instante que estas fuerzas en el tiempo se derrumben ellas tornaran a nivelarse. De igual forma retorna el nivel ético del hombre a este nivel superior sobre el cual el no tiene dominio volviendo a poner nuevamente su fuente a nuestro alcance.
Entonces la verdad y la mentira si tienen motivos, la verdad se motiva mas halla de nuestra propia conveniencia y se ajusta a una ética superior fuera del hombre y la mentira que sabemos es engaño se motiva y aclimata es en nuestra propia conveniencia o la conveniencia del grupo que patrocina esta mentira, mas este engaño no puede sostenerse con el tiempo a pesar de que en ello pongamos nuestras fuerzas, estas fuerzas es algún instante fallaran y tendremos que aceptar para nosotros y los otros como nuestro obrar fue justamente una mentira.
Concluyo en ello como la verdad y la mentira en nuestro hacer tienen motivos y es vano negarlo, yo veo como muchos en la fe no tienen claro su concepto por lo que utilizan indistintamente la verdad y la mentira, y es por que su concepto de la fe también falla al no ponerla a trabajar todos los días.
La ética superior subyacente a todos es propicia a la verdad y es motivo de la verdad el querer sujetarse a esta ética que siempre terminara por aflorar.
La mentira por contrario es propicia a querer imponer nuestros propios propósitos y a pesar de lograr en ella pírricas victorias, estas aparentes victorias terminaran por caer por su propio peso a su nivel quebrando sus vanos estandartes.
Para quien obra en la verdad esta ética mas halla de los hombres hace que por no requerir fuerzas para mantenerla a pesar de que la atropellen terminara por imponerse, por que el agua y la ética siempre encuentran su nivel natural y este nivel natural es su fuerza y esta fuerza le sostiene.
La verdad y la mentira también traen consecuencias : si en nuestro diario hacer estamos sujetos a la verdad estaremos tranquilos por que una ética superior es la que a nosotros nos sustenta y por tanto la tranquilidad es su consecuencia, por contrario si en nuestro diario hacer recurrimos a la mentira para lograr nuestros propósitos no debemos pensar nunca que ella sea jamas sostenida por esta ética superior sino que ella es fruto de nuestro propio egoísmo que busca nuestros personales propósitos y nuestras fuerzas se gastaran vanamente en sustentar a la mentira y su consecuencia es desgastarnos vanamente en sustentar nuestras mentiras.
No pensemos nunca por pequeña que sea la mentira que el fin justifica los medios, por que la ética superior no tiene fin en si misma sino que simplemente es, y en su ser no tiene causas, propósitos y consecuencias a pesar de que se formen en ella la causa, propósito y consecuencia de la verdad y por contrapuesto la causa, propósito y consecuencia de la mentira.
Pensemos siempre sujetarnos a la verdad para ser tranquilamente en el ser de la ética superior que como dijo mi contertulio corresponde al Amor, quien sin tanto filosofar llego a la misma conclusión; la verdad se funda en el Amor y en el egoísmo se funda la mentira.
Ricardo Muñoz