La Invitación I

Yo invite a mi mesa a todos los grandes avatares venidos a este mundo; a aquellos a quienes personalmente en mi poquedad conozco en tan solo la parte esencial de sus doctrinas: Jesús, Muhammad, Buddha, Rama, Abraham, Moisés, Say Baba, algunos de ustedes llegaron al mundo precedidos de condición celeste, otros fueron envestidos por la divinidad en condición de enviados y algunos mas progresaron por si mismos a su propia iluminación, yo también invite a mi mesa a aquellos que en mi ignorancia solo su nombre y leves referencias de los mismos conozco: Krisna, Confucio, Zaratustra, a todos los ancestros de mi tierra americana, también entre estos hay algunos a quienes que corresponde una vida en la carne y otros sois imágenes espirituales justas a la realidad de vuestros tiempos y vuestro entorno, extendí igualmente invitación a mi mesa a todos sus creyentes, sean que aún estén presentes en cuerpo entre nosotros o que hayan dejado su espíritu plasmado en las palabras, a mi mesa senté entremezclados entre vosotros, hombres comunes con algunos de los cuales solo a ruegos logre que aceptaran mi invitación mas ellos merecieron su puesto por haber puesto en alto una parte en la realidad espiritual por ellos vislumbrada, Socrates, Descartes, Kant, Nietzche, Freud, Jung, y tantos otros pensadores para quienes el espíritu humano fue y es material de su trabajo y que dejaron y dejan en sus letras plasmada una parte de nuestra compleja realidad.

Con todos mis invitados gratamente presentes en mi mesa quiero trabajar conjuntamente para dejar plasmado un nuevo paso en nuestra presente comprensión, mi papel no será otro mas que el ser moderador y mediador de vuestros sueños, es pobre pero inmensa mi mesa, indistintamente le uso en el trabajo o el convite, en todo momento sus manteles permanecen justos a la verdad y expectantes a lograr en cada invitado su satisfacción anhelante, debo agradecer a todos vosotros vuestra presencia y si en algún momento mis palabras suenan duras espero que vuestro espíritu de tolerancia y comprensión prime sobre la parte corruptible de vuestros respectivos sueños.

Para iniciar este magno encuentro permítanme antes que nada presentarles mis excusas, tenia preparado para cada uno de vosotros vuestros platillos predilectos, una multitud inmensa de sus propios servidores al saber de mi invitación corrieron generosos a prepararlos y ofrecerlos gratuitamente para hacer lucir mi convite, mas tenéis que perdonarme, al abrir las ventanas del salón del banquete un sol encegador confundió a vuestros adeptos impidiéndoles disponer adecuadamente vuestros alimentos ante la respectivas tarjetas que marcaban vuestros puestos, igualmente un torbellino que entro por mi puerta a confundido la clara disposición de las tarjetas que en el orden justo para el mundo entero marcaban vuestros respectivos asientos cuidando estrictamente el protocolario orden de importancia y afinidad entre vosotros, este torbellino inesperado dio al traste con todos sus esfuerzos; espero no obstante que todos vosotros en honor a mi, vuestro anfitrión tomen por cortesía en mi mesa el lugar mas cercano a vuestros pasos, espero igualmente que vuestra gentileza pueda una vez sentados al convite tomar de los platillos doctrinarios que en este caos queden justo frente a vosotros y espero que vuestra grandeza llegue a tanto que podáis sin problema entremezclaros los platillos pues es mi intención como anfitrión es el que cada uno de vosotros quede satisfecho.

Permitidme ya que generosamente habéis aceptado mi invitación y que ya os encuentrais dispuestos al banquete, que yo me mueva entre vosotros como un pez entre sus aguas pues quiero sentir la calidez de vuestras manos uno a uno, es mas, quiero aprovechar vuestra generosidad y en este contacto sustraer de vosotros una parte de vuestra energía, se que con generosidad siempre la habéis ofrecido a cualquiera que con afecto os la pida, y mi afecto por todos vosotros es muy grande, se como en cada uno primo ante todo servir la humanidad y yo y unos cuantos otros que conforman los espectadores de este convite formamos también parte de esta humanidad y os rogamos que generosos compartáis con nosotros vuestra iluminada sapiencia. Igualmente se como muchos de ustedes también tienen una especial ternura por el mundo, por todo lo que él contiene, por cada criatura que a él pertenece y que esto creo en vuestro entorno unos lazos de hermandad mas allá de las especies, sé que en algunos de vosotros tal vez inapropiadamente movidos por vuestras propias circunstancias gustaron de la prominencia de unos sobre otros y en algunos esta prominencia les llevo a querer implantarla por la fuerza de la espada, permítanme a estos últimos decirles: sea que vuestros adeptos hayan mal interpretado vuestras palabras por ser ellas confusas o bien por ser ellas claras y tajantes, que hoy mi banquete en vuestro honor tiene un motivo. Quiero hacer con cada uno de vosotros vuestro inventario y el saldo negativo que resulte en vuestros dogmas, yo vuestro anfitrión, en nombre de toda la humanidad quiero borrar y perdonar de vuestras cuentas esta deuda, por tanto a partir de ahora vuestras doctrinas serán por mi revisadas para desgajar de ellas el material que pervierte vuestras enseñanzas, ninguno de vosotros puede levantar la mano para mostrar una limpieza absoluta, se muy bien que en el bien el amor, la misericordia y la compasión por cada uno de vosotros expuestos hay manjares diferentes y apropiados para cada gusto, mas no es a mi a quien compete dilucidar el bien, cada uno de los hermanos tomara de entre vosotros el platillo del bien que a su elección y paladar mejor se avenga, nuestro gusto personal por la elección de sutilezas entre platillos bien amados no afectara nuestra propia naturaleza Trascendente, hay así por ejemplo entre nosotros quienes piensan que sus días están contados únicamente entre su nacimiento y su muerte, otros muchos prefieren creer que sus días se inician con un nacimiento y que tras la muerte seguirán en sus cuerpos espirituales puede ser latentes esperando el nuevo advenimiento de la divinidad o de inmediato consignados a su destino final conforme al juicio de sus obras, algunos mas incluso piensan que si su balance de obras es negativo pueden ser borrados de todo recuerdo de existencia, otros de modo diferente piensan que sus días se prolongan mas allá de un nacimiento y una muerte y que podrán retornar de nuevo a la materia, algunos de estos últimos creen que sus días transitan entre subcielos, infiernos, especies y subespecies y que todo ello se da conforme a sus obras y otros como yo pensamos que el despertar de la conciencia no retrocede jamas así nuestro camino sea extensamente prolongado en el tiempo y que entre los días de la carne están los días de la espera entre capullos donde la conciencia nos hará buscar nuestro adelanto, mas quien en todo ello tiene la razón no es importante, cada cual en el bien y en el gusto espiritual actúa conforme a su conciencia y su conciencia marca su adelanto, en ello no hay afanes, yo vuestro anfitrión quiero advertiros que mi mesa ya fue servida y que el objetivo es no levantarla hasta no borrar de cada una de vuestras doctrinas lo que halla en ellas de excluyente.

He visto en vuestras doctrinas exclusiones para todos los gustos, unas fueron puestas allí directamente por vuestras manos, otras agregadas por acólitos impacientes que no sirvieron bien a vuestra verdad, la primera y casi común a todos vosotros es pregonar que vuestro camino es el único y es el verdadero, ¿Acaso no veis queridos avatares la extensión y lo atiborrado de mi mesa?, si fuera vuestra verdad individual la única faceta de la verdad, para que me pondría yo y tantos otros que a vosotros os contemplan en la molestia de invitaros a mostrar a cada uno vuestras viandas doctrinarias, y por que si fuera de cada uno de vosotros vuestra doctrina la única posible, como es que se ve en el rostro de muchos de vuestros adeptos la misma ilusión tras haber tomado únicamente de vuestro plato con lo que se ve que ellas proporcionan en ellos placeres iguales, hemos de concluir entonces que vuestros manjares tienen aditamentos semejantes que proporcionan al hombre igual placer de conocer sobre su propia trascendencia. Permítanme decirles mis queridos avatares que esta discriminación a causado al mundo infinita sangre, ¿Que puede sentir vuestra conciencia labrada en el amor por toda la humanidad ante esta eterna atrocidad?, yo creo que ya es bueno que vosotros en este instante si no podéis romper con vuestro sueño eterno, que sean en vuestros nombres los respectivos y actuales adalides de vuestras causas quienes rompan las paginas de vuestras doctrinas que validan actos semejantes. Mas he aquí la segunda gran discriminación que rompe nuestras almas, quedo consignado de vuestra mano que no es valido tomar solo una parte de cada una de vuestras respectivas verdades. Aís atado con ello a vuestros seguidores con un nudo georgiano difícil de romper, esto en algunos les ha llevado a una caza permanente de almas y de adeptos en constante competencia, por algunas de vuestras palabras como maldiciones, como invitaciones a tomar parte en la batalla, como vuestra negación de otras verdades, como vuestros castigos y premios prometidos se logro también castrar mentalmente a muchos de los vuestros que no pudieron romper internamente esta traba para lograr una mas amplia comprensión espiritual, ved como algo mas supremo que vosotros hoy os ha dado una lección al lograr con el sol y el torbellino confundir vuestros platos, hoy por esta fuerza fue posible lograr que cada uno probara del plato ajeno y a fe por vuestros rostros que el gusto no os fue extraño, entonces a partir de hoy, yo vuestro anfitrión y todo invitado o espectador de este convite tomare indistintamente y a mi gusto y a su gusto lo bueno de cada uno de vuestros platos desechando de todos ellos las viandas amargas algunas de las cuales e venido ya enumerando; vosotros los avatares ya lograron la plena trascendencia y en mi fe que el espíritu sobre sus pasos no retorna, cada día sigue la creciente comprensión llamando a vuestras puertas y a nuestras puertas, por tanto seré yo como anfitrión quien ordene a vuestros conversos aquí presentes cortar desde aquí y ahora con toda discriminación en vuestras doctrinas, se que ellos requieren un esfuerzo mayor que vosotros para ser convencidos de esta cambiante realidad, su pensar es mas limitado y solo tienen el sol de vuestra luz para iluminar sus pasos, mas yo haré brillar conjuntamente todos vuestros soles para romper con ellos los cristales de la limitada realidad que los envuelve.

Haremos mis queridos invitados aquí una pausa por que veo en vuestros rostros el cansancio producido en la jornada y quiero tengáis un acopio de fuerzas para seguir nuestro convite, nuestras viandas aún no llegan al final, mas bien diría como hasta ahora esta empezando la jornada, entre tanto podéis libremente compartir entre todos lo hasta aquí entregado y juzgar libremente mis actitudes de anfitrión de la jornada.

Ricardo Muñoz


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