Danzarina la palabra
enredándose entre las redes de los sueños
transportando por sus venas
la savia que alimenta fantasías
va alejando con su canto
la niebla de la vida de verdad y alegorías
destronca con sus gestos
la realidad que frunce nuestro ceño.
Para mí en verdad de tu misión lo más sagrado
con tus bálsamos y mieles
relajar el espíritu acorralado
no habrá de importarme de mí digan,
vivió o murió, no habré de oírlo,
con qué objeto en la tierra
querer extender nuestro camino?
si no es aquí donde habrán de medirse
los vaivenes del destino,
¡afuera queda el mundo!, dentro,
¡mi espíritu que revienta y sólo magia puede asirlo!.
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