Cabalgata

 

Briosa la potranca
celosa y al tocarla
bufando encabritada
sin querer nos mostraba
su deseo de ir andada.

Ya enjalmada
y debidamente aperados
sobre su lomo nos lleva
a recorrer incansable
los caminos empedrados
las cintas asfaltadas
a saltar entre las trochas
o por los picos y las lomas.

Entrega a cada instante
al exigirle con la rienda
un poder siempre creciente
una fuerza inusitada
y corcobeando alborotada
sin importarte un pito
nos quiere lanzar al infinito

Que rosario de sensaciones
al montarla nos entrega,
el escalofrío aterrorizante
un bullir en nuestra sangre
el beso suave del viento
el calor tierno del sol
penetrante frío en las alturas
agobiante sed en las llanuras
el balanceante volar de las golondrinas
y el parar y correr del picaflor.

De todas las emociones
en su sillín las más buenas
lúcido y alerta el cerebro desestresado
de su andar siempre pendiente,
el cuerpo tensionado 
controlando al instante su paso,
nuestras penas y dolores
perdidos volando al viento,
de la garganta nos brota
un grito de contento,
y todo esto sumado 
parece hubiéramos llegado
al éxtasis del sexo.

Todos estos placeres
gustosos los vivo a diario
a pesar que el peligro me inquieta 
montando feliz en mi motocicleta.


Ricardo Muñoz - Rimuz


Página Principal

Indice

 

Hosted by www.Geocities.ws

1