A cada instante,
al progresar el corroer de la entraña
es más clara la conciencia de la muerte
como el definitivo, sino el de la miseria humana,
aterrada naufraga buscando refugio
en ser de Dios imagen y semejanza,
sobrevalorando su propia importancia
como cuando los indios no tenían alma
o cuando piensa en monopolizar el espíritu
sin encontrar la clara dialéctica
para transportar su esperanza
de separar después de ido lo justo de lo injusto,
es decir, distinguir entre su igual y los otros,
olvidas la diversidad conformante del universo
el todo donde la nada infinita prende su llama
para ser la parte y el todo,
acepta ser en la nada todo y poseedor de la miseria humana.
|