Hemos sido llevados por nuestro magnetismo
a mojar tantas veces las mismas palabras
en mares de confusos sentimientos
y siempre presente
ese deseo inagotable de completarnos
en el leve instante de un clímax.
Hemos vivido amaneceres
cuando nuestros corazones opacaron el sol
jornadas inevitables de dolor o carencias
amado en un buen número de ellas
o simplemente
hemos pasado juntos tantas horas insolutas
y debo decir
como aún presiento el tamaño de tu amor
y la clarioscura verdad de esos deseos de fulminarnos.
Hemos golpeado tan duramente nuestras rocas
requiriendo para resanarles
largas convalecencias en sudor y silencio
con todo esto
algo grande me retiene en ti
inexplicablemente
(es un fuego que sólo tu cercanía aplaca)
por ello
amor
sigue irreductible mi deseo de estar a tu lado.
|