Como te tomo
como habré de tomarte
¿arremetiéndote como violador en ciernes?
¿con el dulce candor del amante en su primer embate?
¿o guiando tu mano mis pasos ciegos?
o bien, explorando y tanteando la suavidad de tu carne.
Para saberlo preciso e instante,
en mí el amor es idéntico a mi desconsuelo
cuando encuentra presto tu manantial anhelante.
Y ni a fuerza de tanto tenerte
deja de renacer el deseo
de adentrarme en tu laberinto insinuante,
de explayarme sobre tu cuerpo
y de querer partir a la nada
en el instante mismo del clímax
para así por siempre llevarte.
|