Amistad |
Amistad cuántas veces traicionera mordiste mis carnes. Cuántas veces al juzgarme cuál ladrón y cuál cobarde me afrentaste quemando mis quimeras cuántas veces amistad lloré en tu juego y me alejé de ti al sentirte vaporosa. Más hoy amistad estoy tranquilo no va mi corazón a retratarse en el dolor pues si bien te había enterrado rechazado de mi mundo y de mis pasos hoy te dejo tentarme en nuevos rostros voy consciente en tus flaquezas cauto en la palabra allanante en el camino y esquivándole trampas a tus pasos.
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| Ricardo Muñoz - Rimuz |