A Los Secuestraadores |
Manos de oprobio donde nacen días caniculares para promover la unión en sufrimiento y hundir en sieno su propia esencia. Manos plagiarias que rompen interdictos de libertad. Manos clandestinas ocultas en el frenesí de su cobardía con pretensiones de dioses malditos dispuestos a consumar el sacrificio. Manos que en la niebla amparan la máxima capacidad de la bajeza. Manos que todo tiempo callan mercaderes de rehenes y muertes. Sieno que hace añicos el paradigma de ser hombres y cuecen odios a nombre de falsos cielos olvidados donde amparan su gula. Manos que manchan el sino de ser hombres que jamás serán suficientemente malditas para quienes no alcanzan mí desprecio. Sucios negociantes herederos esclavístas encarnaciones satánicas infames parodias de los cuervos.
|
| Ricardo Muñoz - Rimuz |