Huérfano de Toda Esencia |
Huérfano de toda esencia sapiantísima he hallado veta en mi submundo para reverdecer todas las protestades de los dioses. Alucinadas formas de poder quisieron atarme eran hombres tutelados por otros hombres y custodiados por multitudes gigantescas sueños faranóicos transportados en la simbiosos apocalíptica del eterno osanna. Cuántas máscaras finiquite descubriendo orín y putrefacción en quienes querían glorificarse en su onorismo coronado. Yo vencí sus tentaciones en mi senda inconclusa triunfe sobre la muerte He triturado mil prohombres a conciencia para alimentarme de su humo y vanidad. Puedo retraerme en mi cual caracol o marítimo flotar o hundirme a desparpajo. Que toda orquestación apabullando la belleza desfallezca mi canto no ha de ser glorificado. En mis sueños desnudo y redimo a la mujer que más que miradas cautiva sosiego. Le tomo a conciencia sin vergüenza lúbrico sé cómo el placer es un camino a la esperanza. Guío mis pasos a la bondad y si bien el lucero negro de la ingina me atraviesa apabullante con rayos de ira y desprecio es por qué quemando mi piel estoy en el sendero. Soy parte de Dios. Enseño el mensaje de la permanente transmutación. Mis pasos son gloriosos más no deben ser glorificados. Soy un destello efímero y sin nombre. Atravieso la conciencia, el amor y mi camino.
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| Ricardo Muñoz - Rimuz |