Tres en uno / uno en tres.
Mis manos se deshacen
a los tres unidos respondo bajo el fuego
entre chispas y cenizas de todos fue el gozo
cuando el juego parece terminar
llegamos a entreactos reciclar.
Fue la brisa la culpable
de reunirnos cual poetas
la brisa y la ceniza como el hombre y la mujer
son dos en uno y uno en dos
no palpita en mi ante la mujer un corazón extraño
yo anduve por la breñas femeninas
su goce y su consuelo fueron en mi piel.
Del juego nació la llama / de esta el dolor
la humedad a las pestañas mojo este esperanto
la llama sigue viva a pesar de nuestro esfuerzo
uno a uno como moscos en ella nuestro final.
Euzkera ya la historia se invirtió / ahora reinas
te puedo contar de cantos y batallas
te puedo decir como mi ternura no esconde al asesino
mis garras el tiempo a perdido
soy un pozo de consuelo
donde todos sus banderas clavaron en mi corazón.
Un magneto nos sustenta
es de carne / es de espíritu / es de viento
de tus entrañas viscerales derruidas por el tiempo
la puerta derrumbaste no hay lamentos
tu lengua bebió de mis entrañas
pusiste de este modo el grial a remojar.
No es indigente quien todo lo tiene
lagrimas / pergaminos / aguijones
todo esto y mas tu mano ondea
las longitudes anotadas son eternas
se clavan en el momento del descanso
en las profundidades de cada corazón.
La insignia fuiste tu quien la plantaste
mis historias mas que por mi boca corren por mi piel
la insignia eres tu y te levanto
para apagar esa sed de tus palabras
y mas que de tus palabras de tu vértice sagrado
donde toma el guerrero la fuerza de su hacer.
No hay tristeza cuando gira la luna
recuerda como las palabras
son invocaciones a la realidad y anhelo
existes en cada uno / están latente
su motril enredadera nos quema
a cada uno de nosotros ha herido
sin importar tristezas del otoño
la tragedia no esta en Hamlet indeciso
sino en quienes decidimos nuestros pasos
tirar a la osadía de buscar.
Cura mis heridas Giraluna
yo en un tiempo también quise hacer de este mi hacer
entre mas alivio mi manto procuraba
mas era la ponzoña contra mi doliente querer.
Tal vez a la mujer es a quien corresponde
tomar esta bandera de dulzor
siempre presto serán tuyas mis heridas
espero encontrar siempre prestos tus encantos
no olvides tu promesa
cuando sea necesario la pondré a tus pies.
No se si el juego termino
dejando nuestras almas destempladas
altares / astros y planetas a ello son renuentes
gustan contemplar el dolor de gladiadores
y los gladiadores aman sus tristezas y quebrantos
por eso imposible veo del hombre su final.
La penumbra siempre vive la penumbra
las esquirlas de batallas brillan en su abrazo
los desiertos están hoy menos solos
el hielo se rindió ante este juego
tu cuerpo desmembrado Euzkera he hecho mío
lo reconstruiré como el lunático reconstruyera a un hombre
quien ante la imposibilidad del amor
juro a su creador cruel venganza
mas yo no requeriré de esa tristeza
a tu cuerpo bendito bañado por poemas he dado nueva vida
latente de ansiedad en el lecho pide mi encanto
espérame al final tuyo es el querer.
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