Abbadon
veo como te has roto.
Vano fue el periplo de azuzar la muerte
tu medula esta viva y tu cuerpo hecho de arcilla
se sabe superior a tus neuronas
plante una flor en tu enfermo corazón
y la semilla de la flor te tomo entero.
Almicidio
vuelves aquí por ser un gladiador de la palabra
convive en tu figura también un caballero andante
en tu reproche a Abbadon bien lo denotas
como el grito se esmera en salir de tu calavera
el eco de tu busca se torna en infinito.
Abbadon
no pasan tus lubricaciones filosóficas
de arañar la superficie de esta estrella
es ley pasar de la chispa a la ceniza
esa ceniza que es tu desprecio
vuelve a vivir en matorrales.
Me alegro ahora hables de la vida
rompí en mil pedazos tus ansias de la muerte
el barro esencial es invisible
te reconoces ya caldo original de la vertiente.
Euzkera
acusome extraviado en tus palabras
pienso en este caso el misterio es cual añoranza
he perdido los latidos de las tardes
en mi la noche es suave mañana
de todas recojo el cáliz floreado
en verdes lloros / en filigranas y de sangre.
Yo soy el ladrón quien a todos roba
sus ritmos / sus vertientes y sus tardes
no les permito escapar yo de mis olas
las encierro en mis células para mas tarde vomitarles.
Este hurto en mi piel
se convierte en un mar azul pleno de verde
en cualquier instante escapo de mi
para aterrizar en densa colina
donde en palabras se plantara un hilo y un combate.
Dejo atrás tu bella ultima estrofa
no quiero tu torturante lejanía
seria un suicidio / seria una tortura
ya pago el precio de tu lejana sangre.
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