Si yo pudiera
romper los lazos del temor
con que cada uno
meticulosamente procede a atarse.
Si yo pudiera
hacer ver a cada uno
como su vida es por si imperecedera
y como cada una
esta por construir de sus propias manos.
Si acaso mis fuerzas
fueran tan solo suficientes
para librarme a mi mismo del temor
y a los que en mi cercanía yo amo.
Si un día
lograra amanecer
sin el mas mínimo deseo de adoración
ante un dios externo a mí
al sentir como mi ser
hace parte de un ser mancomunado.
Si nunca un sentimiento de soledad
o de desesperación
llegase a cruzar entre mi sangre
al vivir criticando yo mis actos.
Entonces sabría como las puertas de la libertad
ya fueron dadas para mi
y en mi tomada libertad
jamas habrá cabida para la desolación
o para el desconsuelo
ni para desear
por que ya entonces todo tendría
marcado el sello de mi eternidad
sin importar mi impermanente cuerpo
o mi impertinencia.
Entonces solo habrá lugar para el gozo
así en la tierra yo de escasez henchido
no pueda proclamar mi reino
mas ya mi corazón
se habría encargado de poner
una semilla en cada corazón propicio
y esperara paciente
cualquier nuevo avance
de cualquier otro corazón
cuando ira poniendo en cada nuevo corazón
y recibiendo de ellos
un reflejo de si mismos.
|