Cada persona, y cada grupo, desde su perspectiva, tiene para si un valor fundamental
al cual subyuga y relativisa cualquier otro valor.
El valor fundamental para cada individuo o grupo es
único, especifico, y difícilmente modificable. En las personas, es el resultado de
convicciones personales profundas, las cuales se forman en ella en forma casi inconsciente
en la medida en la cual la propia conciencia va optando libremente en sus elecciones del
bien, con cada elección se refuerza de parámetro de conciencia. En los grupos el valor
fundamental es la razón misma de su existencia.
Cabe recordar como toda persona elige el bien, solo que,
cada persona tiene una visión distinta sobre el bien; cada uno opta entre: el bien común
sea de una parte del conjunto humano (o terreno) o del total del mismo, o el provecho
estrictamente personal. Estas son las diferentes caras del bien, el individuo libre nunca
opta por el mal, entendido el mal como la desmejora de una situación especifica medida
por los parámetros de valoración del individuo.
Es extremadamente común encontrar personas que
erróneamente dicen, "le remorderá la conciencia" o "allá él con su
conciencia", queriendo expresar con ello la existencia de una conciencia universal
común para cada ser humano. Esta equivocación esta motivada por la proyección hecha por
diferentes visiones religiosas o de otros grupos humanos, quienes normalmente hacen
coincidir los preceptos o mandatos de lo que su religión o grupo consideran como bueno o
malo, proyectando equivocadamente estos preceptos morales como una conciencia universal.
Si bien existe una conciencia poco mas o menos
generalizada en cada grupo humano, llámese pueblo, nación, religión, partido, etc. esta
conciencia o escala de valores es diferente para cada grupo y muchas veces incluso
contrarias entre ellas. El conjunto de valores que componen la conciencia moral de cada
grupo, influye a cada individuo y es a su vez lejanamente influido por cada individuo
conformante del grupo, en especial por aquellos individuos dentro del grupo que tienen
poder sobre el mismo, de esta forma los valores individuales y grupales tienen una
permanente retroalimentación. Dentro de los valores existentes en la conciencia
individual y en la conciencia colectiva se encuentra sin falta, haciendo el papel de
norte, este valor que hemos llamado el valor fundamental, el cual se caracteriza como
aquel ante el cual cualquier otro valor es relativo.
El problema del valor fundamental tanto para las
comunidades y especialmente para los individuos, es que normalmente dicho valor es muy
bajo. Ante esta circunstancia, es difícil para el individuo o para las comunidades lograr
un verdadero desarrollo. El valor fundamental siempre existe aunque rara vez claramente
consciente, la circunstancia de su casi siempre inconsciencia lleva en su bajo nivel, a
cada individuo o comunidad por un desarrollo que atropella a aquellos otros quienes no
están incluidos dentro de este parámetro de valor.
El mas bajo de los valores fundamentales es sin duda el
hedonismo (considerar el placer como el fin de la vida), lamentablemente es el mas
frecuente. Cada individuo con este parámetro de valor fundamental, hace a un lado a todo
lo que no encaje en su precepto, deseando convivir solo con aquellos con de quienes en su
hedonismo pueda servirse. Este parámetro de valor, si bien es reforzado solo por muy
pequeños grupos formales humanos tal como el satanismo, es lamentablemente reforzado de
forma constante por casi toda la sociedad en cada individuo, y por casi cada individuo
especialmente por parte de los medios de comunicación y de todos los beneficiarios
económicos directos de conductas consumistas, quienes han llegado a imponerlo aún
constitucionalmente. El parámetro del hedonismo ampliado como el propio beneficio es el
valor fundamental constantemente reforzado en cada individuo por la sociedad.
De su parte, las instituciones formales defienden el valor
absoluto que a dado origen a las mismas, sea, religión, partido, estado, familia, o
cualquier tipo de agrupación humana planteada para defender un valor. Estos valores
fundamentales de los grupos específicos, sin embargo no alcanza en la mayoría de los
casos a convertirse en el valor fundamental individual para los componentes de dicho grupo
influidos como están por la sociedad que ha puesto el hedonismo como valor fundamental.
Sin embargo, cada grupo humano, ya no actuando como individuo sino como grupo, prepondera
por los valores excluyentes de su grupo, valores excluyentes que vienen a ser causantes de
permanentes conflictos, y choques de intereses, entre los grupos, los cuales los llevan a
luchas por hacer predominar su valor absoluto grupal. Por esencia el valor fundamental
grupal es generador de conflictos entre los grupos y los individuos que los conforman y
generador del concepto de tolerancia, nacido de allí para procurar disminuir las
tensiones generadas entre los grupos.
Solo en la medida en que, tanto las personas, como los
grupos humanos tiendan a subir su valor fundamental para hacer caber en el mismo un mayor
numero de individuos, se puede dar una convivencia mas armónica y mas proclive tanto al
desarrollo personal como grupal.
Es necesario por tanto que cada persona analicé donde en
su conciencia se encuentra su valor fundamental, si este es el hedonismo, o un concepto
ampliado la propia conveniencia, si son los intereses de un grupo pequeño ante el total
de la humanidad, si es la humanidad en su conjunto, o mejor aún si es la preservación
del ciclo de vida total del planeta, o en quienes son creyentes en una realidad
trascendente, si es la unidad total sin exclusión de nada ni de nadie de todo lo
existente como debe ser una visión trascendente mas allá de cualquier visión religiosa
que tienda a ser excluyente.
En la medida en que cada persona y grupo logre subir su
valor fundamental, en la medida en que este valor fundamental logre incluir un conjunto
mas grande de seres, existirán menos razones para el conflicto y mas canales para
solucionarlos. En la medida en que altos valores puedan ser arraigados en los grupos
humanos actualmente excluyentes, abra sociedades mas propicias al desarrollo, donde el
alto valor fundamental logrado será un factor de impulso con efecto de retroalimentación
entre el desarrollo individual y el desarrollo de la comunidad terrena de todos los seres.
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