En tanto el mundo tañe
a fuerza de homidos vientos
va la luz con su distancia
clara es su llamado
incesante en puro ardor.
A fuerza se consumen nuestras pírricas victorias
dan paso a un nuevo paso
incesante llega el giro.
¡Ah! Señor de eterno ahora
donde todo imprevisto es conocido
¡Ah! Señor en el portal tus aguas
cual ola detenida claman
al cabo en gloria vestirse en tu Amor.
Pon tu mano en mi
manténme firme ante los ciclos
no quiero que ellos tengan nuevamente mi alma.
Deseo que el sinsabor se olvide de mis labios
pues esta sed de siglos empieza ya a cansarme
pues tu abrazo puro ya siento que me atrapa
soles marchitos ya tengo a mis espaldas
y la rueda del tiempo ya siento yo en mi en su fin.
Oh amor tan puro que a mi hiciste llamado
acógeme en tu seno / abrázame mas fuerte
que vea yo el pasado
que le visite sin angustia
que mi sed de ahora se opaque en tu dulzura
y que en cada mano divise un corazón
Que vista de dorado plata y grana
que mi piel adquiera el azul de antiguos dioses
funde todo ello en blanco / color de la pureza
y mis pasos detenidos avancen cual gigantes
y enreden en sus mieles el místico candor.
Que mi mano trémula atrape tu costado
que tiemble yo al fundirme en el pozo de tu ser
que mis batallas se asienten por fin en el olvido
para de allí recordarle a todo ser querido
la meta que sostiene
el gusto inalterable
el cambio detenido
el eterno ahora
el gusto de la vida
este gigantesco y mágico Don.
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