He visto el jardín de las crisálidas.
Fantásticas ninfas en espera del regreso
rodeadas de silencio
luminosas / solitarias
no respiran / no sonríen
su luz se debilita en tanto esperan
el momento de volver a ser un nuevo ser
que pueda del Señor tomar llamada.
Almas detenidas en capullos trasparentes
esperan el momento de regresar a un cuerpo
que acoja el eterno llamado
para salir de sus entreactos
lograr su desarrollo
olvidarse al fin
de su lento surgir
en pasos y pasos
de venir y volver entre vidas
en busca del lento advenimiento
que ponga fin a sus ciclos de vidas y crisálidas.
He visto el jardín de las crisálidas.
Ninfas expectantes / conocen de su ciclo
esperan sin apegos un turno a la ilusión
no hay lugar en ellas
a un solo sentimiento
su luminosidad decae
el paso de los años
que olvidan los recuerdos
del tiempo invertido en tanta etapa
de sus pasos en el mundo
las esperas en el jardín
quieren ellas lanzarse nuevamente a la existencia
cargadas de un mayor o menor consuelo
por su tácito final
es la única ilusión en los capullos.
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