Así como el Señor a puesto una semilla de su Amor en cada corazón
asi como cada uno en su interior inconsciente o consiente le busca
igualmente esta presente en nuestro ser el desamor por subyugarle.
No es nuestro ser llamado únicamente por la virtud del Señor
nuestros apegos tienen también un falso redentor
nuestras almas son propensas a en él anegarse
atento llega el mal y nos recorre
nuestro corazón es proclive a ser en sí mismo.
¿Se enraíza el mal en los instintos?
El instinto no es un depredador alucinado
el instinto no mata por placer y con sevicia
el instinto no acumula vanamente
el instinto no se sirve de los mientes
no opaca la verdad
no posee odio en su inconsciente.
No / el instinto no es el mal
el mal de él se sirve
el mal es un pozo oscuro que nos toma
que pierde la razón / que encoge el alma
el mal nos ronda en cada hora
navega en egoísmo
piensa solo es ser para sí mismo
nuestro interior llena y atrofia.
El mal toma el corazón y ya el no es tranquilo
toma nuestra mente y esta sé nubla
derrumba la verdad / llega al cinismo
toma para sí lógica y absurdo
pone condición ser en sí mismo
aleja ser en el Señor / se sirve de su huella
engaña y maltrata a quien adula.
El mal es una entidad que nos opaca
es una instancia que no perdona
el mal tiene en si un bao aroma
mezcla de rosa avinagrada
de alegrías disonantes
de lúbricos instantes
constante ansia
jolgorios que el ser toma
permanente carnaval en contrarios sentimientos
el mal se adueña del estar
todo toma en si su bao aroma.
El mal es constante / reiterativo
es en sí mismo no es instrumento
se sirve de nosotros / nos desata.
Succiona nuestro ser y nos arrastra.
Esta toma mordaz nuestro interior oprime
nace en el ser / ser en el tiempo
al ser temporal / no eterno
atormenta al corazón que araña el tiempo.
El mal es mortal apego
pérfido raciocinio
se hace dueño y señor de quienes ata
ser esclavos del placer y el egoísmo
es el pago de sus falsas artimañas.
El mal toma al ser en el engaño
nos hace desleales para sí mismos
bebe el sufrimiento
goza el daño
es ego
posesión que embarga el alma.
El mal tiene distintas dimensiones
es un poder de muchas caras
es poliforme acumulación de cargas
agridulce manto en mil llamadas.
Es un arrullo inexistente
es vorágine
sabor de llanto
razonamiento pérfido
fortaleza / engaño
arrastre imperedne
mar sin encantos.
Él toma nuestro ser y nos arrastra
es llamado de mutuo gusto
presa somos mas no inocentes
nuestra entrega es para él
para sí mismos
le rendimos el ser
y él va en su apego.
Es un gusto mutuo
una clara entrega
nuestra mente y ser a su servicio
propicios le tomamos
le damos culto
nos vence su simiente
el error es su tarea.
El mal construye equívocos
en nuestro interior refugio
ciega la esencia
desata el llanto
constreñidos buscamos los cantos
de todo placer
todo encanto
en la atiborrada esencia del desengaño.
El mal como entidad interna al hombre
no tiene fuera de nuestro pecho desarrollo
nuestra mente y corazón son su campo
donde puede germinar su esencia
crecer el desamor
y toda perversión ser enorme.
La semilla de bondad que el Señor puso
no estalla / queda invernante
pasara el tiempo pasaran los lustros
allí en nuestro interior seguirá Él anhelante.
Romper con el desamor es tarea dura
si él nos toma / él nos agota
nuestro pensamiento se centra en ser para sí mismos
atar el tiempo al gozo no da tregua.
Cruda alabanza / mar sin calma
queremos para sí a cada instante
el mal es un querubín en loco embate
salido de su cause y su tarea.
Debemos procurar un no a su norte
la ecuánime compasión es buen remedio
debelar su accionar a cada instante
apartarlo de sí / alejar su faena.
No debemos rendirnos a su encanto
a su constante devenir
a su extravío
debemos saber que a cada instante
como olas del mar él nos golpea.
Interpongamos ante el mal la vida plena
interpongamos el escudo del Señor
su ser ecuánime
su sublime bondad
el apego al Amor
el buscar claridad
en nuestra esencia.
El aceptar al Señor en su llamada
con voluntad puesta a su servicio
nos da calma
nos da alegría
se aleja el mal
se gana esencia.
¡Remedio sublime
bella fortuna
vence al mal
puestos en tus manos
danos libertad
y al espíritu aquieta!
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