Esta exaltación que nos aguarda
esta placidez que nos obliga
al tanto hay que tener dispuesta el alma
al cabo Él marcara mas muestras vidas.
Si de reglas códigos y faltas
el hombre hace en sí mil ilusiones
el tanto estará dudando
o sufriendo torpes decepciones.
No en balde la vida pasa
sobre todo momento y todo campo
toma pues de ella siempre pensando
como al hombre del mayor bien hay que llenarlo
y con gusto retomar su propia esencia.
Por doquiera que tu vas siempre es lo mismo
por doquiera que tu mires se olvida la esencia
el Señor espera y se le ha olvidado
y al tanto vendremos a quejarnos
o a negar nuestro Padre en la tierra.
Si no miremos en verdad dentro nuestro
no vamos al final a lado alguno
pues la suma de las partes no es el cuerpo
ni la función la esencia de la vida.
Mirar que el Padre este presente
a de ser nuestro ruego cada mañana
saberlo fundido a nuestro costado
es su alegría el don de ser amados.
Voy por el mundo yo de su mano
Él me Presta atención a cada instante
este misterio es lo más grato
su conjugar lo eterno con ser amado.
No hay aquí ciencia exacta
no hay aquí lógica alguna
que pueda explicar este ser parte
y este ser todo al estar a su costado.
No puede tomarse juicio alguno
ni ciencia o lógica logran mostrarlo
y quien intente en ellos su llamado
terminara sin Él entre sus manos
en espera de otra vida para amarlo.
Yo a Él ruego todas mis noches
yo a Él aviento mis desventuras
todas en Él pierden su forma
pues tuyo es mi solaz
y todo momento es hermosura.
Él a mi lado prodiga
Él suple en el mundo mi diario encargo
en tanto este a su lado
tendrá para mí mi subsistencia
Yo conjugo su ser
Él conjuga mi vida entera
mutuo acuerdo mientras aguardo
unirme a Él sin dejar rastro
y mi rostro en Él marque su huella.
Pon Señor en mi tu canto
pon en mi todo tu gozo
pon en cada instante dicha y halagó
mientras en cada día voy enhebrando
en esta vida toda tu esencia.
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