¿Quien me despedirá cuando me vaya
si confíe en ti Señor
oí a Cristo
me acerque a siddartha
explore en el Profeta
estudie la senda de Jñana
y ninguno lleno mi alma?
¿Cuál de estos maestros esperara por mí
cual me encajara en sus brazos
cual saldrá a recibirme
si de todos probé su vino
si todos fueron dulces
mas mi sed permaneció inclemente
y mi alma mendiga siguió un camino en poemas a ti
que por consuelo mi cuerpo canta?
¿Que signo presidirá mi tumba?
¿Que oración será propicia a mi nombre?
si mi vida lisonjeo sus ojos
y ellos me dieron su llama
mas su belleza no fue en mi
aun cuando en otros es luz que no opaca?
Mas yo sé Padre
como dichoso te veré a ti
para fundir mi espíritu en tu llama
llama que todo encaja
que toda dicha agiganta
y mis palabras hoy sin sentido
serán las flores que te presente
y Tu les recibirás radiante
y en ellas tu nombre
será otro camino a tu alma.
Cuando mi espíritu cunda en tu alma
mi paso acompasado
sentirá mi temor desvanecerse
al brillar en mi tu aurora
y mis palabras cual hojas al viento
se posaran sobre mi tumba
para de allí partir a alguno
que en deseo las quiera en el alma.
Por eso hoy Señor te pido
funde ya tu miel en mis palabras
ellas son para ti
son un canto a tu alabanza.
|