María siempre pura
Madre amantisima
escogida del Señor para gestarnos
tu corazón es Amor.
Consuelo en nuestras faltas
llena eres del espíritu del Señor
Madre al servicio de tu Hijo
lava y unge nuestras almas
con el bálsamo de tu Amor.
Señora iluminada
madre en el reino
eres en la voluntad del Padre
concédenos
la voluntad de vivir en el Espíritu Santo
la misericordia de ser en tu Hijo.
Madre y Señora
cuando fallen nuestras fuerzas
ilumínanos en nuestras faltas
llévanos a la senda del Amado
al sabernos débiles danos tu consuelo
la fortaleza de aceptar su justicia.
Danos siempre bella
el gozo de ser en el Señor
Tú eres eterno ejemplo
de aceptar la voluntad de nuestro Padre.
Reina siempre pura
crisol de Amor santificado
alivia en tu corazón nuestras penas
condúcenos a tu Hijo
quien desvanecerá nuestras cargas
para ser en su nombre.
Madre buena
danos el consuelo en el Señor
el Espíritu Santo
en la casa del Padre
ruega por nosotros
procúranos la alegría de tu abrazo
para compartir su eterna redención.
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