Te amo Señor
a ti entono mis cantos de victoria
en cada batalla hallo tu risa
en cada caída esta tu apego.
Tu mano fuerte me declara victorioso
tu rostro redime mis angustias
mis pesares son disueltos por tu asentó.
Al paso redentor uno mi nombre
tu pones en mis manos el incienso
va a ti su humo en alabanza
funde en rededor todos los ruegos.
Te amo Señor
e infinito e de repetirlo
pon braza en mi lengua
fuerza en mi verbo
que se declare calma en mi angustia
aquieta tormentos
para tener en cada instante tu gozo
y en cada instante compartirte eterno.
Te amo Señor
fuerza en mi deseo
paso calmo en la tormenta
luz radiante en toda noche
en tu mano proyecto el corazón
bienvenido eres a mi entraña
presencia permanente en mi cuerpo.
Te amo Señor
si tu fuerza invoco
das paso a mi alabanza.
Para seguir peregrinando tu nombre
me redimes en tu fuego
alteras mi oquedad.
A tu paso caen los castillos de los hombres
se muestran los cimientos de la tierra.
El incomprendido clama tu justicia
encontrando en ti su redención
allí su fortaleza y escudo.
Fundido en tu piel cantare a tu nombre
mi puesto invocare para groriarte
en el mi voz continuara con su alabanza.
Te amo Señor
pon fuerzas en mi ruego.
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