Mi corazón esta dispuesto
cantare a tu gloria
tuya es la Verdad
en ella tu Amor
tu alegría es en quienes te aman
tu socorro ante la adversidad
guía a tu fortaleza
que como padre bueno y justo nos deparas.
No calles
evita mi caída en la impiedad y en el engaño
en la mentira y en el odio
ellas me rodean
contra mi oración
me devuelven mal por bien
y odio por amor.
Pon allí tu mano
evítales que sus días sean pocos
que su posteridad sea destruida
que en la segunda generación sea borrado su nombre
a quienes van en lejanía a la misericordia
evítales que renazcan sus antiguas culpas
a quienes aman la maldición como vestido
a quienes persiguen al afligido y al menesteroso
muéstrales ahora el peso de sus culpas.
Evítales que tu justicia les ciña por siempre
es el pago de quien te afrenta
recibir para si su propia afrenta.
Evítame caer
porque estoy afligido y necesitado
porque mi corazón esta herido
y mis fuerzas declinan ante el oprobio
y el ser objeto de su burla.
Sálvame conforme a tu misericordia
tiéndeme tu mano.
Que ante su inútil maldición
vean tu bendición floreciente
y cubiertos de confusión
vestidos en su ignominia
les sean sus días suficientes y propicios
para el arrepentimiento
para cubrirse con tu manto
que tengan tiempo de lavar sus culpas.
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