Como entrado al corazón
de mi mente se desglosan las palabras.
Como arpegio que florece
Dante al interior
encadéname y alíviame en mis lazos.
Oquedad en mis manos
y tu expectante de mis fuerzas.
En la cima e visto el llano
voces juegan a ocultarse y entregarse.
Al paso la entrega es el camino.
Tu llamado
Inmerso en cada brizna
da paso al horizonte.
En ti mi sentimiento se deslíe
y el cansado corazón viste de gloria.
¿En donde mi mano se podría unir a tu portento?
No se han roto las barcas
inmaculado es el paso de tu gloria.
Silente me demandas / canta.
sea tu voz un báculo
recrea tus acentos en mi gloria
sea por ti algún camino marcado.
¿Dónde te hallo?
¿Donde el poder del cínico Delmontes?
Sea tu mano redención de mis lamentos
suprime mis deseos en tu gloria
desátame y condúceme a tus lazos
apaga mi oquedad silente que te llama.
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