¡Ah de las extrañas pasiones!
¡ah de los murmullos silentes!.
Ah de la calma encontrada en un vaso
del cuerpo presto al momento.
Y el arrebatante aroma
que se entrega sublime y entero
va al vergel florido
al campo campiña o entuerto
sin decir nada
sin tomar del agreste momento
sencillo entorna su mano
ofrece en todo su cuenco.
¡Ah del vergel florido!
¡ah del murmullo silencio!
Y en cada pila una llama
en cada pinar un asentó.
Y si este es tu paso
presto de Amor el deseo
raudo el torrente mantiene
flores en todos los tiestos
llamas en todos los sirios
vientos en todo desierto.
A ser manantiales floridos
a hacer luces de todo intelecto.
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