Las teorías económicas se
encuentran en apariencia, delineadas en forma bipolar en : capitalismo y socialismo.
Algunos países dicen haber abierto una nueva forma de gobierno en
apariencia diferentes a las anteriores, ellos han dado en llamarle a esta la tercera vía.
Esta tercera vía es duramente criticada de parte de los dos extremos,
de parte de quienes son los pregoneros del capitalismo y del marxismo. Ellos hacen una
aguda critica de esta, denominándola como la vía del intervencionismo, y pregonando para
ella la mas desdichada de las suertes, llegando incluso a decir pregoneros del
capitalismo, que países con cierto grado de desarrollo económico, retrocederán en su
desarrollo por cuenta de la aplicación de este modelo, pues según ellos este modelo
carece de lo que hace exitoso el modelo capitalista, el cual a su manera de ver es la
libertad. Es así como José Piñera dice: "La situación actual del mundo
encierra dos grandes lecciones. En primer lugar, la libertad es indivisible, y, en segundo
lugar, la libertad indivisible funciona". "En el siglo XXI, es muy posible que
en todo el hemisferio (americano) prevalezcan, como jamás antes en su historia, las
libertades económicas, civiles y políticas". "Estados Unidos se ha
transformado en un gran país porque ha defendido con similar celo las libertades
políticas, económicas y civiles".
Estas tesis alabando la libertad, son verdaderamente un hermoso
discurso, ¿a quien no le gustaría sentirse completamente libre en su hacer sin ninguna
cortapisa?, pero este discurso alabando la libertad, resulta a la hora de analizarlo, solo
una ilusión, solo una falsedad con la cual darle un gran aire a una realidad muy
diferente.
Vemos como en Estados Unidos y en general en el mundo entero, existen
por ejemplo muchas personas que gustan de drogarse, y sin embargo el estado no les permite
drogarse, ni a los menores acceder libremente al consumo del alcohol, vemos como las
puertas de su país están cerradas en general para el extranjero, y vemos como las nuevas
tecnologías son celosamente protegidas para ser usufructuadas por quienes logren obtener
sus derechos de patentes. En fin estos son solo ejemplos de la negación de cada una de
estas proclamadas libertades, respectivamente, civiles, políticas y económicas. Es
fácil para cualquier observador atento, llegar a ver y descubrir como existen miles y
miles de otros aspectos en los cuales es posible decir que al individuo se le niega su
libertad.
De esto podemos sacar la conclusión, de que la pregonada libertad como
bien supremo de la sociedad americana, la cual es puesta por ejemplo para nosotros es
simplemente un estereotipo que no se corresponde con la realidad.
Ahora este estereotipo tiene una función que es bien distinto a la
función de la normatividad y legalidad americana y el cual es importante descubrir.
La normatividad y legalidad americana, establecida en sus leyes y
costumbres tiene el proposito como en toda sociedad, de lograr el desarrollo ordenado de
esta sociedad.
Cualquier sociedad requiere para el devenir del conjunto social, el
establecimiento de unas normas de conducta mediante las cuales sus individuos pueden
interactuar. Al aceptar el individuo estas normas de conducta, el individuo esta
entregando una parte de su libertad para gozar en compensación de un desarrollo personal
que satisfaga las propias expectativas y propósitos de su vida al actuar dentro de esta
normatividad, de estas expectativas y propósitos de vida pueden haber tantos, como
individuos pisan ese país ; mas ellos siempre están sujetos a la normatividad vigente.
Una vez estos propósitos individuales transgreden la normatividad que hace posible la
convivencia, la sociedad en su conjunto a través de sus órganos de control y autoridad,
entran a castigar aquellas conductas que resulten perniciosas para la misma.
Tenemos entonces, que tanto en lo político como en lo civil el
ciudadano clama a dos voces, por una parte clama por tener libertad para desarrollar su
proposito de vida, pero igualmente clama por que la sociedad en su conjunto le brinde la
protección necesaria para llevar a cabo su anhelo de desarrollo.
Esto es así en todas las sociedades, la mezcla de estos dos factores;
libertad y protección, son en cada sociedad determinados por los parámetros culturales
de la misma.
Actualmente la sociedad americana, como potencia dominante, quiere
hacer establecer sus parámetros culturales sobre los parámetros culturales de cualquier
otra población, los cuales muchas veces ella los muestra ante el mundo como perniciosos
para el anhelado sueño de una sociedad global, proposito de globalización el cual es
facilitado por las nuevas tecnologías, en especial las de las telecomunicaciones que
llevan a todo el planeta en forma instantánea los acontecimientos de cualquier lugar a
todo este, calificados ellos por este parámetro cultural americano que quiere
globalizarse.
¿Hasta donde esta globalización cultural es deseable?. Analizar ese
punto no es el objetivo del presente articulo, mas si es un tema interesante.
El objetivo del presente articulo, es mostrar la mentira existente en
la pregonada Libertad americana en su aspecto económico como paradigma de desarrollo para
las sociedades, el objetivo del presente artículo es mostrar la mentira en que se cae al
estigmatizar la intervención del estado para proteger a la población económicamente mas
débil como contraproducente para el desarrollo económico de las sociedades.
El intervencionismo del estado no es como lo pregona el capitalismo,
pernicioso por naturaleza, ni es como lo pregona el marxismo bueno por naturaleza.
El intervencionismo, nace y se arraiga en nuestros propias conductas
instintivas.
Así como el capitalismo nace en el instinto de nuestra propia y
personal supervivencia, (en la manada se dan luchas internas entre los individuos que la
componen para buscar la preponderancia individual dentro del grupo), igualmente el
intervencionismo nace en el instinto de la supervivencia de la manada, (los animales
sociales, realizan conjuntamente labores para la supervivencia del conjunto, tales como
son la caza, y el mismo desplazamiento grupal), haciendo de estas actividades un sistema
de cohesión y mutua supervivencia. Cada uno de estos instintos, el de la supervivencia
individual y el de la supervivencia del conjunto, es importante para el desarrollo social.
El capitalismo o lo que dice ser el sistema capitalista, suele olvidar
el sentido de pertenencia del individuo en el conjunto social, y busca hacer preponderar
su propia supervivencia individual, mostrando su falso paradigma de libertad política
social y económica, y haciendo ver como el resultado de esta lucha por la supremacía
individual es lo que lleva a las sociedades en su conjunto a la prosperidad a través de
la libertad en los mercados, mas eso si clamando por la protección de su propiedad
privada.
En las sociedades capitalistas la protección de la propiedad privada a
llegado a limites inverosímiles. La propiedad privada del subsuelo, la propiedad privada
de la herencia genética, la propiedad privada para explotar comercialmente un patrimonio
común como puede ser la naturaleza medicinal de una planta, la propiedad privada de un
diseño industrial similar en su función a cualquier otro elemento del mismo destino. La
propiedad privada para explotar las ondas magnéticas, las vías, el transporte, las
licitaciones publicas etc. En fin son millones y millones los casos que a diario vemos en
los diarios, donde se patenta, se explota o se litiga algo que el simple sentido común
nos dice como estos recursos son algo que deben pertenecer al patrimonio común de la
humanidad y destinados a servir a la misma.
No es como dijera Marx en el capital, que es "únicamente" el
trabajo del hombre dividido en unidades simples el único generador de la riqueza humana,
el cual según su pensamiento es explotado a través de la plusvalía para enriquecer al
capitalista. Ni es tampoco "únicamente" la habilidad individual de estos lo que
les ha permitido amasar sus fortunas. En gran medida la causa fundamental para la
generación de estas riquezas, es la directa intervención del estado para proteger los
intereses de los poseedores de las mismas, quienes se han visto directamente beneficiados
por las decisiones gubernamentales en defensa de sus intereses particulares.
Igualmente gran parte de la diferencia entre la riqueza de los estados
se debe también a esta causa; es decir a que los estados política y económicamente
poderosos intervienen a favor de sus ciudadanos y de sus empresas para beneficiarlas y
para defender estos privilegios. En este sentido la globalización de la economía, es
muchas veces para los países en vías de desarrollo un camino en un solo sentido, donde
sus posibilidades son muy reducidas, sin que ello implique que el abrirse al mundo sea
pernicioso de por si, sino que este proceso se ha de efectuar buscando una negociación
donde sus economías y sus industrias puedan salir beneficiadas.
El intervencionismo del estado como puede verse de siempre a existido
para favorecer a grupos específicos de los integrantes de las sociedades los cuales se
han enriquecido por la acción del mismo. El que estos grupos rasguen sus vestiduras
cuando el intervencionismo actúa para limitar su hacer a favor de otros grupos, no deja
de ser mas que un acto hipócrita de su parte. Este es el objetivo de la mascarada de la
pregonada libertad con el cual quieren cubrir la realidad de su propio beneficio, y
muestran como perniciosas las acciones del estado tendientes a proteger o para permitir
actuar a los grupos mas débiles con el apoyo del estado.
El mercado al igual que el intervencionismo son simples instrumentos a
disposición de las sociedades para lograr el objetivo común de mantener la cohesión y
la supervivencia de las sociedades, son instrumentos que las sociedades pueden manejar
para lograr el objetivo deseado de una distribución del ingreso mas justa.
Las leyes de la oferta y la demanda no son como se nos pretenden
mostrar una panacea casi de acción divina que castiga al incapaz y premia al eficiente.
Los mercados de hecho son susceptibles de ser construidos y dirigidos por la acción
humana, y de hecho esto se hace a diario por quienes comprenden los mecanismos para
estimular o desestimular la oferta y la demanda de los productos ofrecidos o requeridos
mediante la inducción del accionar del hombre.
Nosotros quienes creemos en que el bienestar de la especie humana no es
causa del azar sino consecuencia de nuestro propio accionar, no debemos permitir que la
intervención del estado en busca del bien común sea estigmatizada como mala por aquellos
que únicamente buscan que esta se de en su propio beneficio, y claman a dos voces por una
supuesta libertad que solo busca la protección para si mismos.
El objetivo de la política debe ser el bien común de la sociedad en
su conjunto, y en este sentido la intervención del estado a de buscar el equilibrio de
las sociedades potenciando el accionar de los mas débiles en el proposito de construir la
riqueza de las mismas.
La tercera vía no se ha de llamar así como hasta ahora erróneamente
se hace, ni la vía del intervencionismo, sino algo así como la vía de la acción
conjunta, donde la acción del estado y la acción particular se conjuguen para satisfacer
las expectativas de desarrollo de las personas, de los grupos específicos que las
componen y de toda ella en su conjunto.