¿El fin de la historia?

 

Leyendo en la revista económica colombiana "dinero" (www.dinero.com) en su número 104 de marzo 24 del 2.000, una entrevista denominada "Fukuyama Filosofo social", donde este expone ideas básicas de sus libros: El fin de la historia, Confianza, y La gran ruptura, y advirtiendo como yo no he leído ninguna de estas obras; tengo al leer la entrevista la percepción de cómo Fukuyama manipula los hechos y las ideas al servicio de la clase dominante, y busca lograr el objetivo de difundirlas e imponerlas como verdades absolutas, cuando en su interior se percibe un entorno de clara falsedad.

En el fin de la historia, Fukuyama expuso su teoría de "que el mundo impulsado por el rápido desarrollo tecnológico estaba convergiendo rápidamente hacia el capitalismo democrático como la única alternativa de organización sostenible". Sosteniendo que la historia a demostrado como correcto que: "la combinación de democracia en lo político y mayor énfasis en los mercados en lo económico, era el fin de la historia, la única alternativa creíble".

De su libro confianza Fukuyama dice: "trate de evaluar con mayor profundidad el orden emergente después del fin de la historia. Y encontré los principios ocultos que hacen una sociedad prospera: la vida económica depende, más de lo que los economistas y políticos creen, de la cultura. De los valores que comparte la gente. Las instituciones de la democracia y el capitalismo liberal deben coexistir con hábitos culturales que aseguren su funcionamiento". Encontré que las grandes divisiones de la humanidad no se daban por la geografía o por la razas o por las religiones, sino por la existencia del capital social.". "el poder de un país depende de la cohesión social y de sus comunidades"

El concepto del capital social no se define claramente en la entrevista, mas cuando Fukuyama dice "propongo medir el capital social por su ausencia, es decir, mirar directamente el crimen, el desorden social y el declive de la familia", entonces el capital social viene a ser lo contrario es decir la ausencia de crimen, el orden y la familia.

De su libro la gran ruptura Fukuyama dice: es "un estudio de las tensiones sociales asociadas con la convergencia hacia el capitalismo democrático en las sociedades desarrolladas. He encontrado que las instituciones políticas y económicas no se desarrollas de igual manera que lo social y lo moral. El orden moral esta sujeto a fluctuaciones cíclicas derivadas del acomodamiento de los valores".

Dice : "respecto a la construcción del capital social, aunque es un subproducto de la religión, la tradición y la experiencia histórica, pude ser generado por la acción publica del gobierno y de la sociedad civil. El gobierno tiene instrumentos en sus manos. El mas importante es la educación, no solamente para trasmitir capital humano sino reglas y normas de comportamiento social. Para la creación de capital social también es clave la previsión eficiente de los bienes públicos mas necesarios; los derechos de propiedad y la seguridad publica". A esto suma que el capital social también debe generarse en el mundo empresarial como un proyecto rentable para las empresas y esto como una necesidad ante la rotura por la tecnología de las organizaciones jerárquicas por otras nuevas mas planas donde se delega mas autoridad y responsabilidad.

El texto de la entrevista completa podrá ser leído en el Web de la revista (aún no disponible al escribir este ensayo), donde en la misma es posible a mi modo de ver encontrar algunas otras incongruencias de Fukuyama, pero en honor a la brevedad, requiero hacer este análisis sobre los puntos centrales de sus libros.

Mi conclusión al leer esta entrevista (no los libros) es que Fukuyama es un producto de la clase dominante. Un producto del gran capital que busca a si mismo justificarse en su actuar, por tanto sus análisis son torpes, y erróneas sus descripciones de los hechos observados, donde se da importancia o se mal interpretan acciones que parecieran confirmar sus teorías, para llegar a conclusiones erróneas.

Fukuyama se equivoca al hablar de la existencia de un capitalismo democrático en base a la tecnología, la tecnología por el contrario como se ha utilizado hasta el momento, ha hecho del capitalismo cada día un modelo mas salvaje, que si bien a puesto a nuestra disposición nuevos medios tales como el Internet, y si bien en el caso especifico del Internet, la propiedad del mismo pareciera mas democrática, lo cierto es, que el dominio y la explotación económica de este medio solo puede conseguirse apadrinado por grandes inversiones de recursos las cuales no están disponibles para los usuarios comunes, quienes estamos sometidos es a nuestro papel de consumidores del material a nosotros presentado para este proposito, esto no quita que no haya alguna excepción que confirme la regla, pero que la reafirma en general.

La tecnología como se ha utilizado hasta hoy, a puesto y pondrá cada día mas en pocas manos la explotación de los medios por ella provistos, por que el gran instrumento de explotación del gran capital, es el haberse adueñado con derechos de patente insaciables de ella, y exigen elevadas dividas para suministrarla sostenido el gran capital por los gobiernos de los países desarrollados, los cuales han sido elegidos no por democracias perfectas, como insinúa Fukuyama, sino por democracias claramente influidas por el gran capital, el cual hace primar mediante cuantiosas donaciones su poder para llegar masivamente sobre la ciudadanía con postulados bandera, los cuales la mayoría de las veces están destinados a ser incumplidos, pero con los cuales se logra captar el favor del elector, que de esta forma es utilizado y engañado, con lo cual se cae el presupuesto de Fukuyama de una democracia en lo político.

En cuanto al segundo presupuesto de Fukuyama de su libro el fin de la historia de un mayor énfasis en los mercados, la realidad nos muestra como el poder de compra de la mayoría de la población decae a diario estruendosamente, con lo cual es sistema terminara cada día mas, estrangulándose a si mismo; esto efecto lo estamos viendo ahora en los países no desarrollados, donde como puntos débiles que son del mercado global, se rompen con mayor facilidad sus eslabones, y donde sus clases medias están siendo cada día mas empobrecidas y con ello desistiendo de consumos que en otros días le eran esenciales, y esto contraviene la idea de que el mercado imperfecto de la explotación tecnológica puede autoregenerarse sanamente.

En su libro confianza, Fukuyama a descubierto algo que desde siempre estaba descubierto (aunque tal vez no tan manifiesto), esto es que lo económico depende de la cultura, pero yerra al decir que las grandes divisiones de la humanidad no se dan por la geografía o por la razas o por las religiones, sino por la existencia del capital social.

Estos factores: geografía, raza, religión, son elementos componentes de cada cultura regional los cuales junto a otros la determinan. Al hablar él de que: "el poder de un país depende de la cohesión social y de sus comunidades", con seguridad quiere hacer referencia es al poder económico del mismo, medido este por los tradicionales indicadores económicos, trasplantando así su visión de la sociedad a otras sociedades que pueden tener visiones diferentes las cuales hoy son sometidas a una visión global impuesta por el poder económico de los países desarrollados, dentro de los cuales, el poder económico de la clase dominante requiere para su tranquilidad y desarrollo, lo que el llama el capital social, es decir la ausencia de crimen, el orden social y una estructura social cimentada en la familia.

Ahora dentro de una realidad histórica cimentada por la tecnología de un mundo cada vez mas interdependiente, hay que analizar si esta interdependencia económica se reflejara o no en lo cultural y social, y si ello es un objetivo deseable.

Indudablemente la tecnología tiendo a avasallar a las culturas regionales, y el manejo del capital tiende a avasallar el componente social de las mismas. Yo personalmente no desconfío de la tecnología la cual llega al hombre para hacerle la vida mas fácil, pero si desconfío de la propiedad y del uso de quienes se han apropiado de esta tecnología hacen de la misma. En la actualidad, la tecnología es expropiada del patrimonio de la humanidad para ser dada en usufructo prácticamente ilimitado a la clase dominante, De esta forma, la tecnología se convierte en un factor de poder por el cual diariamente luchan los diferentes actores sociales. En estas condiciones, el capital social representado en ausencia de crimen, orden, y familia, objetivos estos deseables para mantener el status quo o capital social, es subvertido aunque deseado por la clase dominante con su usufructo tecnológico; por tanto, la confianza deseada por Fukuyama en este capital social y el cual el mismo sistema necesita para sostenerse, debe empezar a ser artificialmente insuflado por los beneficiarios del sistema, es decir el gobierno y las empresas y sus dueños, para lograr el objetivo de sostenerse. Para ello el gobierno y las empresas, deben inyectar al parque humano (la clase social diferente a la clase dominante) reglas y normas de comportamiento social que lo preserven, y como Fukuyama dice: "confianza y empoderamiendo de parte de las empresas a sus empleados", Esto concordaría con el ensayo del filosofo Sloterdijk: "El parque humano". Se hacen de esta forma concesiones parciales e imposiciones necesarias, hechas por la clase dominante sobre los dominados con el objeto de acrecentar su dominio, y solo dadas en la medida y necesidad de sostenerse en el dominio, pero que contradicen la esencia misma de su sistema, el cual es el verdadero perturbador del orden social y de su producto, el capital social.

En su libro la gran ruptura, Fukuyama ha errado desde la base, el dice que : es "un estudio de las tensiones sociales asociadas con la convergencia hacia el capitalismo democrático en las sociedades desarrolladas. He encontrado que las instituciones políticas y económicas no se desarrollas de igual manera que lo social y lo moral. El orden moral esta sujeto a fluctuaciones cíclicas derivadas del acomodamiento de los valores". Fukuyama yerra desde la base simplemente por que la implantación de nuevas instituciones políticas y económicas, requieren es destruir el orden social y moral preexistente, el cual había sido establecido como él dice, como un subproducto de la religión, la tradición y la experiencia histórica. Las nuevas instituciones políticas y económicas, requieren establecer un nuevo orden social y moral para lograr con ello el objetivo por él previsto erróneamente como un requisito, es decir : "Para la creación de capital social también es clave la previsión eficiente de los bienes públicos mas necesarios; los derechos de propiedad y la seguridad publica". La propiedad y la seguridad publica requeridos por el gran capital es el de ellos mismos, y no el de la sociedad en su conjunto, al cual ellos expolian, lo cual como ya fue analizado es una evidente contradicción, la ausencia de crimen, el orden y la familia son básicamente destruidos por un sistema que busca beneficiar ante todo la propiedad y el usufructo individual de los nuevos medios tecnologías, y no el usufructo comunitario de las mismas.

Por lo tanto, las fluctuaciones del orden moral que son vistas por Fukuyama como un desarrollo inferior de la misma ante el nuevo orden económico, son en realidad el resultado de la imposición de una nueva consciencia moral por parte de este nuevo orden económico, que tiende a beneficiar al individuo por encima de la comunidad en general, pero que en el fondo y como la prominencia material del individuo termina por atentar contra si mismo, por lo tanto requiere de volver a establecer nuevamente el orden moral que tenga como fin el beneficio publico, cuando en su esencia el nuevo orden económico y por lo tanto moral busca es preservar al individuo en desprecio de la comunidad. .

Es mi conclusión final el ver como Fukuyama es un producto que vive y depende del nuevo orden económico global impuesto a nosotros, y que busca la justificación del mismo, pero que nuca podrá en su visión racionalizar las variables por él sostenidas, por que en el modelo por él desarrollado existen contradicciones estructurales entre las variables de su análisis.

El mundo requiere un nuevo orden económico y social diferente a los modelos pretéritos. Ni el capitalismo, ni el comunismo, logran sustentar los anhelos de todo hombre de desarrollo y justicia. La tecnología nos puede suministrar caminos para lograrlo, pero es indispensable que esta tecnología no nos sea expropiada sin misericordia para su usufructo por unas pocas manos. Quienes desarrollan la tecnología deben tener el derecho a un usufructo racional de la misma de acuerdo a los recursos invertidos, pero se ha de reconocer que estos desarrollos no parten de cero sino de un cumulo de experiencia suministrado por la humanidad en su conjunto, por lo tanto debe haber equidad en este usufructo.

Ahora, el uso que se da a esta tecnología debe buscar preponderar el desarrollo comunal sobre el desarrollo individual como hasta ahora se procura, esto lograra sustentar una moral que prepondere por estos valores comunitarios, y no como hasta hoy se ha utilizado que hace preponderar los valores individuales.

Los instrumentos para que la humanidad pueda dar un nuevo paso en su desarrollo están dados, solo debemos analizar cuales son nuestros propósitos al utilizarlos.

 

Ricardo Muñoz


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