El príncipe

Cuento moral y gore no acto para estomagos delicados

 

Yer estaba satisfecho; tenia toda la razón para estarlo, en este día se había clausurado por fin el ultimo templo de la ultima confección religiosa diferente a la suya propia, el culto universal al contradictor, el culto que habría de dominar hasta la eternidad de los tiempos la visión de la espiritualidad humana se había adueñado completamente de la conciencia humana.

Claro dentro de este culto universal había variadas vertientes, pero el culto oficial del cual él era oficiante predominaba sobre cualquier otra vertiente. Ya se encargaría el tiempo de decir si era necesario aunar el culto. Por el momento simplemente se dejaban existir estas variantes, en la medida en que ellas habían sido útiles para derrocar del mundo cualquier otra creencia que no adorara al contradictor.

Junto a la satisfacción de haber destruido toda otra creencia para instaurar el culto al contradictor, Yer también se sentía pleno de una soberbia vital por haber sido llamado a pertenecer a la clase dominante. Sus servicios a su amado contradictor como símbolo y resumen de toda potencialidad, lograron instaurar su moral dentro del parque humano. No había sido una labor difícil, el principal esfuerzo se centro en hacerle comprender a cada uno, como su gusto por el placer que muchas de las demás iglesias en toda la historia pretérita de la humanidad encontraban la esencia del pecado y por tanto despreciable, no era reprobable como le querían dar a entender todas las religiones caducas que ya a la fecha se encontraban legalmente abolidas y prohibidas.

Su labor personal para hacer comprender esto al mundo, incremento a ojos de la clase dominante su importancia personal, esta clase dominante, al ver la fuerza tomada por el culto universal al contradictor, tomaron partido por el mismo; como en su tiempo el emperador romano Constantino se apropio del cristianismo para imponer su dominio sobre todo su imperio y sobre la conciencia de todos los hombres. De igual forma, ahora, la nueva clase dominante para no perder sus privilegios, al ver la fuerza tomada por el culto al contradictor, se apropio de sus parámetros de adoración, vitalizándose de esta forma a si misma, y llamando a participar dentro de su seno de clase dominante, a los mas prestantes miembros del culto universal al contradictor quienes como él, a partir del momento eran parte de la clase dominante con todos sus privilegios.

Esta noche seria su despedida para partir al centro del poder, sus compañeros de lucha, la bestia, Alíen, y lame suelas, le habían preparado la orgía mas impresionante en la que ellos hubieran participado, y eso que vivir en orgías era su diario hacer y placer.

--Oh mi príncipe, yo te saludo y te alabo en tu grandeza—exclamo bestia, siempre servil inclinándose profundamente ante la llegada de príncipe, seguido de lame suelas.

--Salve, grandioso y magnánime príncipe, señor entre nosotros—continuo Alíen arrodillándose ante príncipe, y tocando con su frente las baldosas.

--Cállense perros—exclamo príncipe al tiempo de dar un bofetón y un puntapié respectivamente a bestia y a Alíen, haciendo caer tendidos en el suelo a sus aduladores. – ¿No se dan cuenta que me duele la cabeza?.

--¿Donde están las bebidas?, ¿Dónde están las mujeres?—Oh me habéis hecho venir aquí únicamente para ver vuestras caras putrefactas?—Increpo Yer.

-- Siéntate aquí todo amado—dijo bestia acercándole a príncipe un mullido sillón – Alíen trae el trago—grito bestia a su compañero.

Alíen sangrando en forma abundante por nariz y boca a consecuencia del golpe recibido, tomo de la hielera un puñado de hielo para ponerlo en su rostro, mas al ver como el hielo se había derretido casi todo por la tardanza del príncipe en su llegada, y sabiendo de su gusto por el whisky en las rocas, retorno los cubos sangrantes a la hielera para proceder de inmediato a llenar con hielo y licor los vasos cerveceros donde gustaban tomar el whisky en las rocas para no andarse con poquedades.

--Imbéciles. Donde esta la carne propicia, ¿Es así como pretenden glorificarme?—Increpo Yer.

--Tampoco el silencio es propicio ni en la tumba, pongan a Mortiis, a Dark funeral, para ver si Alíen se anima hoy por fin a suicidarse como siempre dice es su deseo en su putrefacta visión de sacerdote de la iglesia del caos que dice: "ya saben, nuestra religión no es en el fondo mas que odio hacia la propia vida, entonces a todo volumen con estos grupos de black metal para ver si en mi honor logra su objetivo.

-- Pensándolo bien, yo, Yer el príncipe, por mi nuevo poder de dominante, los declaro hoy a ustedes los de la iglesia del caos nuestros nuevos enemigos, ustedes se han atrevido a juzgar nuestro libro oscuro como un espejo de dos fondos, mas quiero que sepas imbécil, como el gran contradictor tendrá para ti el gusto de no recibirte cuando finalmente te suicides, si es que acaso logras apaciguar mi furia y me olvido esta noche de matarte. Para ti nuestro adorado contradictor tendrá el peor de sus castigos, te enviara a través del túnel blanco que se presenta al momento de la muerte. Cuando tu alma parta de tu cerebro de rata, ira a compartir los aleluyas de aquellos que perdieron su vida flagelándose para alcanzar su salvación. Nunca será tuya la visión de nuestro amado contradictor.

En tanto llegaron al templo donde se desarrollaba la fiesta, cuatro princesas siniestras y un gigante todos ellos desnudos, las princesas estaban destinadas; dos para el príncipe Yer, quien como todo glotón siempre desea mas allá de sus capacidades, una para Alíen, una para lame suelas, todas dispuestas a ser intercambiadas entre ellos. El gigante desnudo estaba destinado para bestia, quien gustando ser rudamente penetrado; este ya se había desnudado aprovechando la ausencia de su madre quien le tenia prohibido permanecer desnudo así fuera en el baño de la casa para evitarle en su retorcida figura la tentación y el asco contemplarse y contemplarse a si mismo. Bestia poseído en ese momento de una eufórica locura, brincaba como un simio sobre el piso, las sillas y las mesas gritando –Hagan conmigo lo que quieran, hagan conmigo lo que quieran, yo estoy para complacer a mi príncipe—.

Ante tanto brinco y grito, el príncipe Yer sintió avivado su dolor de cabeza y grito colérico. – Colgadlo de las vigas para ver si por fin se calla y se esta quieto este inmundo--. Dicho esto, los demás procedieron a atraparlo y colgarlo atado de pies y manos con lazos de las vigas, quedando su cuerpo cara abajo suspendido en forma de equis, pegado al techo, desde donde seguía gritando en forma incesante , gracias mi príncipe Yer por este honor recibido. Ante tanto chillido, Yer desesperado por su dolor de cabeza dijo al gigante, --Jálalo de las bolas para a ver si por fin se calla--

-- Si mi príncipe, si mi príncipe gritaba bestia emocionado--, pensando que el gigante iba a masturbarle. El gigante pensando en hacer bien la labor encomendada, fue hasta el piano de cola del templo y arrancando del mismo un par de cuerdas, las trenzo sobre miembro y bolas de bestia, y dando un brinco se colgó de las mismas, con tan mala suerte que las cuerdas cercenaron de cuajo la humanidad de bestia, quien al darse ya por muerto al ver como su sangre desde el techo bañaba a todos los presentes gritaba entre el dolor y la emoción: que gran fiesta, que gran fiesta, mientras por su boca y nariz se vaciaban sus ultimas gotas de sangre.

Al cabo de unas horas, todos estaban exhaustos, perdidos en la borrachera, bañados en alcohol, semen y sangre. Yer recordó entonces como aún no había comido, y trono a Alíen – Donde esta la comida imbécil-- , Alíen quien no se había acordado para nada de preparar este detalle ocupado como estaba al momento de preparar la fiesta en calificar el grado de desprecio que sentía por su propia vida para ver si tenia el valor de suicidarse, y no encontrando el valor para hacerlo por mas que nunca dejaba de escuchar sus grupos favoritos de black metal: ziklon con su campaña en pro de las drogas, dark funeral, y mortiss, por que él consideraba este tipo de música propicia para encausar suicidios y pensaba al escucharlos encontrar el mismo en valor de hacerlo sin lograrlo, y por tanto temiendo que la furia de Yer le alcanzara como ya esta noche le había prometido y le resolviera por su cuenta su irresuelto dilema del suicidio que aún le acobardaba, Alíen, viendo en el suelo el miembro viril de bestia, lo tomo de allí con un puñado de las sanguinolentas serpentinas de la fiesta para simular una ensalada, y poniéndolo en un plato se lo presento a Yer, quien de un solo mordisco consumió la mitad del miembro, y dijo satisfecho; -- carne fresca como a mi me gusta-- con lo cual Alíen quien en su temor había defecado, respiro aliviado de poder vivir para ver un día mas.

Yer incorporándose tambaleante en medio del estruendo de la música grito a lame suelas, (aquel su fiel sirviente quien siempre silencioso le acompañaba y complacía instantáneamente sus mas mínimos caprichos)

-- Esta puerca ya no da para mas, definitivamente es ya hora de partir, voy a buscar a nuestro amado contradictor…, sin haber podido terminar la frase, lame suelas saco de la pretina su revolver y le descargo el tambor completo a Yer su príncipe, quien agonizante le dijo a lame suelas,-- ¿Por que me haz matado imbécil?- ,a lo que respondió lame suelas -- ¿No me dijiste acaso que esta puerca vida ya no daba para mas, y que querías ir a buscar a nuestro amado contradictor?--; Yer le contesto con su ultimo aliento –Era la fiesta imbécil lo que no daba para mas, era en sueños, imbécil, era en sueños que quería ir a retozar con nuestro amado, ¿No te he dicho acaso que la muerte solo es deseable y se goza es en otros y no en el propio cuerpo?,

--- Ahora sígueme imbécil--, y al decir esto, expiro.

Al verlo expirar, lame suelas sin pensarlo, por que él como un buen imbécil no estaba hecho para pensar, cargo una bala en el tambor de su revolver e introduciendo el cañón en su boca disparo.

Su acción esparció su cerebro sobre el cuerpo de su amado príncipe, para ir a acompañarlo a la tumba y a la eternidad.

 

 

Ricardo Muñoz


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