Cuando yo Mary , fui por mi al mundo, el
mismo ya había vivido; mas tras mi hacerme cargo, sigo pensando como todavía no he
nacido..
Yo Mary, orgullosamente mujer bañada en mundo, hoy quiero
desentrañar mi vivencia, quiero recorrer mis recuerdos, mis fantasías, mis días; quiero
soñarme a mi misma recordando mi antigua efervescencia, quiero hallar donde rehacer mi
rumbo si es que acaso hay algún rumbo que yo pudiera rehacer, o encontrar mi rumbo si es
que acaso hay algún rumbo por encontrar. Yo, quiero saber, donde entre mis idas y
vaivenes pude perderme, o, saber si acaso estoy a punto de encontrarme; ahora llegada a mi
madurez, quiero hallar el caudal en mi acompañada soledad que me hiere en ausencia. Yo
Mary, quiere nuevamente retomarme, si es que alguna ves pudiera presumir de mi haberme
tenido; por ello escribiré aquí mi historia y mi empeño; pues quiero desentrañar esa
paradoja que parece vivir latente en el fondo de mi misma.
Yo Mary, dichosa entre al mundo en medio de toda holgura,
mi cuna no conoció carencia, mi cuerpo siempre ha estado ha sido bello, figura hermosa,
cuerpo armónico, rostro suave, y piel de terciopelo. Mi vivir siempre ha estado signado
en la abundancia, mas en esta abundancia he sufrido como mujer la dura prueba de los
golpes recibidos, golpes de puño y de puntapiés de uno a quien como esposo pense amar,
he igual viví en otros brazos la gloria de ser tenida como el verdadero amor, y este amor
que entonces desechara por querer correr tras del mundo, quisiera de nuevo volver a
alcanzar, sin saber donde su existencia. Hay brazos de los cuales escapar y brazas donde
reposar, hay en unos falsedad y en otros amor sincero.
Yo quiero librarme del amor o caer entre sus brazos, yo
quiero olvidarme de los golpes recibidos que en su recuerdo a mi hoy me hieren, yo quiero
librarme de lo que fue y hoy no puede ser, o librarme o entregarme a lo que hoy es y no se
si es lo que yo lo quiero.
¿Que será el amor?, ¿Que será la vida?, ¿Que serán
los sueños?, ¿Será posible para mi encontrar la plenitud de las respuestas? Pues si el
amor llegare a ser tan solo un sueño, como sueños me parecen mis vivencias, he de decir
como el sueño es un tormento, y un tormento es lo que yo hoy creo vivir, y un tormento es
lo que yo en mi vida ya no quiero.
Dulce Antonio, yo puedo decir haber nacido a la vida entre
tus brazos, a tus dulces brazos llegué cuando aún los dos podíamos decir ser aún
niños, niños mimados. Fuiste un bello sueño desde mis catorce años, a tus vertiginosos
diecisiete me uní a ti en matrimonio, junto a ti nunca hubo lugar para el dolor,
únicamente para el placer, y en el placer gozosamente vivimos juntos por otros catorce
años, cuando me halle echando yo de menos mi vida no vivida, la vida que en mi entorno
parecía siempre festejar estando yo al margen de su bullicio. En esos días, todo lo
vivido juntos no me parecía ser parte de la vida, esa vida en su bullicio en ese momento
me llamaba con un grito que me decía únete a mi, y yo fui tras ella esperando gozarla
desechando sentimientos y sin querer saber de sentimientos. Dulce Antonio, a pesar de
haber tenido de ti dos hijos, amándolos fue como si no fueran ellos míos, por que
siempre hubo para ellos otros brazos dispuestos para atenderlos y para amarlos, yo a tu
lado me dedique por años a recorrer el mundo entero, y en las vueltas de este conocer
siempre a tu lado, en medio siempre del excelso esplendor, tanto conocer no me alcanzo
para conocerte, o para conocerme, y queriendo conocerme, y queriendo vivir, rompí al
final esta fantasía de esplendor que hoy en arrepentimiento me recorre. A pesar de tu
aún hasta hoy siempre gentileza, ya no nos es posible volver a armonizarnos; el esplendor
y el poder aún están servidos para ti, y huellas de ese esplendor, aunque aún mías,
hoy están por designio de las circunstancias lejos de mis manos, mas antes de volver a
tenerlas, quiero yo saber las respuestas a mis preguntas, y estas respuestas son las que
yo aún no encuentro.
Si el amor para mi en mi primera unión resulto ser un
dulce sueño del que quise tontamente despertar, en mi despertar quise vivir y sentir, y
me encontré viviendo y gozando de mi cuerpo, donde siempre hubo brazos sensuales en esos
días para mi. ¿Como no recordar mis días de champan y mis noches de sensual
desenfreno?, ¿Como no recordar las capitales y ciudades del mundo donde quise encontrar
el amante perfecto?
Sin encontrar este perfecto amante en un solo hombre,
puedo decir como el perfecto amante se esconde siempre tras un nuevo rostro, en cada
ocasión un nuevo rostro puede darnos la sorpresa requerida por nuestro deseo. Yo recuerdo
mis noches sin freno de placer sensual, bello placer en sus formas y colores que quieren
aún hoy alucinarte, aunque ya se como detrás de su placer, hay un vacío inmenso donde
no cabe el sentimiento. Mas la contemplación de su añoranza esta dada para mi como parte
que son en la vida los recuerdos. ¿Por que negarlo?, el placer recordado de aquellas
noches alimenta mi imaginación, esta es hoy para mi por extraños designios mi mayor
fuente de placer, mis suspiros quieren recordar sus momentos, mas en esos días entre
variados brazos, no pude hallar ni mi hombre perfecto, ni el amante perfecto. Ya dije como
el amante perfecto se encuentra en varias caras, varios rostros uniendo sus estelas
representando a un hombre hacen el amante perfecto, mas para mi el hombre perfecto,
requiere la fuerza sensual de estos variados amantes y la gentileza de un príncipe de mi
enamorado.
Es tonto pensar en vivir solo para gozar la gentileza, o
solo para gozar el placer; yo requiero el placer proporcionado por los brazos vigorosos de
un amante, y la sensual ternura de un hombre enamorado. Mas el placer lentamente se fue
cerrando para mi, lentamente se fue desvaneciendo dejándome insatisfecha. Igual, la
satisfacción del placer no es por si sola suficiente, y después de mis noches sensuales
donde conocí al amante perfecto en varias caras, volví a desear la calidez de estar
cerradamente unida a un hombre enamorado. Satisfecha mi vivencia de placer, pense retornar
en otro hombre a lo que fuera para mí, mi amor primero.
En un sueño. Yo en mi primer matrimonio viví en el mundo
donde yo era una princesa encantada de un cuento de hadas. Fueron años enteros conociendo
el mundo sin tener de que preocuparme, fueron años de alfombras rojas tendidas a mis pies
para congraciarse en mi presencia con el poder el cual sin yo representarlo, me
pertenecía por derecho de mis nupciales. Yo como parte del poder social signado por el
poder económico, me convertí en integrante del gran mundo del poder, donde solo había
lugar para el disfrute del placer, y este disfrute, se encargo de alejar mis afectos. Nada
hay como el afecto para enturbiar el placer, y hasta ese momento de mi vida, el placer
había sido la esencia de mi vida, mas en ese momento quise renunciar en algo a el,
esperando encontrar en otros brazos un afectuoso amor capas de sostenernme.
Si mi primera unión fue vivir un dulce sueño, en mi
segunda unión el sueño se convirtió en mi peor pesadilla. Si en mi primera unión la
dulzura se torno en hastío, en la segunda el deseo de evitar la muerte logro separarme de
este otro hombre que hizo de mi vida un tormento. Yo, quiero saber cual es la consistencia
del amor, llegar a vivirlo si acaso existe. Si en una ocasión pense ser objeto del mismo
entre mis sueños, en mi segunda ocasión desperté a su ausencia en mi tormento. Aún
sigo en mi interior deseando poseerlo; he querido tantas veces tocarle y tenerle entre mis
manos, que no quiero morir sin conocerlo.
¿Puede el amor o su búsqueda robarnos la vida?. Yo en mi
primera unión quería vivir, y la diaria dulzura de Antonio en su amor obsequiado,
pensaba estaba destruyendo mi vida. Es la vida tan corta y las ansias tan largas, que en
mi empecinado empeño de vivir, quise darle rienda suelta yo a mis ansias, y mis ansias
terminaron desfogadas por llevarme a un nuevo hastío, donde el placer no era suficiente
para llenar mis ansias de sentirme mujer plena y realizada.
El amor requiere para mi la compañía inagotable de un
hombre que se ajuste a mi en el placer y el afecto, mas si un hombre te busca por placer,
terminara él por cansarse de tus brazos, el placer donde no hay amor termina por
extinguirse. mas también puede ser que el hombre que te busca, no te busque a ti, sino
vivir de ti, entonces serás tu quien termines cansándose del mismo, y en tu cansancio,
terminaras por aborrecer sus brazos, donde solo el temor por la soledad te impedirá huir
de el mientras no tengas la ilusión de unos nuevos brazos.
Yo buscando unir al placer la constante compañía,
llegué a los brazos de aquel que en medio del esplendor seria el tormento servido para a
golpes; a físicos golpes de sus puños y patadas que dejaron marcado mi rostro, y mis
piernas. Por los años que me queden por vivir, y por los años que aún tengo para
hallarme, llevare conmigo estas marcas. Duramente caí del fastuoso pedestal del poder el
cual en esta ocasión irreverente volvió a marcar mi segundo matrimonio.
Para mi, Mary, quien en lo profundo de mis venas quiero
avizorare como mujer sensual y ronroneante, y como mujer en celo de mundo; por que el
mundo a mi siempre me ha correspondido, y por tenerlo vi pasar en mi lecho de un mundo de
ensueño, a un mundo de golpes recibidos, por ahora, encuentro inmotivada su tenencia. Yo
Mary, ando buscando encontrar lo que pareciera existir y que llaman el amor, el cual,
busco sin explicarme su esencia, y buscándolo, en mi segunda ocasión matrimonial, caí
sin perderlo del fastuoso pedestal del poder desde mi cuna sosteniéndome, no fue
suficiente el poder, para evitarme conocer el dolor de la violencia.
Martín, rico heredero del terrateniente analfabeta mas
grande de mi patria, hombre que se hizo a pulso, y quien a pulso desde sus primeros días
se gano el mote del roba pollos, y quien supo convertir estas primeros pollos en miles de
hectáreas de tierras productivas e improductivas, y en miles y miles de cabezas de ganado
donde nunca quiso aceptar para sus vacas ser vacas sino "bacas" y para sus
haciendas ser haciendas sino "aciendas", por que para él, las normas del mundo
estaban para irrespetarlas, mi segundo suegro, hizo de su ordinariez su insignia, y nunca
quiso abandonarla. Como dijera el maestro, no se le pueden pedir peras al olmo, y Martín
fue sangre de su sangre, y veta de esta veta de "aciendas" y de
"bacas".
Martín en su esencia no negada atrajo mi atención, su
ordinariez en el lecho la cual en un primer instante confundí con virilidad, hizo renacer
mi deseo de placer, y mi deseo de estar acompañada, sin darme yo cuenta, como esta
ordinariez a mi como mujer me negaba, yo entonces su ordinariez le perdonaba, pensaba con
el tiempo encargarme de suavizar su ímpetu. Igual también yo, confundí su grosera
fastuosidad con falta de roce social de alto vuelo, pensaba hacerme cargo de ir amoldando
la exquisitez a su usanza. De su pesado trato a los otros, yo en mi ingenuidad de
cortejada, pensaba como jamas este llegaría para mi, antes por el contrario, yo me
encargaría de ir puliendo su grosería para darle vistosidad y el don de mundo, allí yo
podía guiarle para convertirle en el hombre perfecto que yo ansiaba.
El dolor, el cual hasta entonces no estaba hecho para mi,
junto a Martín hizo en mí presencia. Desde mi unión a él, el dolor vino a marcar
profundamente mi corazón. Ahora se como el desbordado poder del dinero no logra ser una
barrera para el mismo, y como por el contrario, para mi junto a Martín el poder del
dinero y el dolor unidos se convirtieron en una poderosa arma para herirme. El dolor con
el que Martín me hiriera doblego mi alcurnia para llevarme aún profundamente a estas
cavilaciones donde hoy me encuentro doblegada.
Tres años duro mi unión con Martín, cuatro mas su
torturaste presencia donde me buscaba cual víctima propicia para desfogar su sádica y
enferma personalidad en mi.
Desde el primer día de nuestro matrimonio, Poco a poco
fueron apareciendo los insultos y los golpes para los cuales yo no estaba preparada, ante
ellos no sabia en un principio como responder. Si siempre había sido tratada como una
princesa, si siempre fui complacida en todos mis caprichos, ¿Como empezar a luchar por
olvidarse de estos caprichos, para empezar a sobrevivir ante una personalidad enferma
exigiendo doblegarse ante ella sin ninguna consideración o duda, y donde pese a todo
intento de no acatarla esto no era suficiente para multiplicar su violencia denodada?.
Poco a poco, entre la fastuosidad que me rodeaba, mi vida
se fue convirtiendo en un tormento, donde se fue anulando mi personalidad para convertirme
en poseedora de un miedo ciego ante su presencia, su presencia que reclamaba constante mi
presencia, buscando en mi presencia motivo para su furia en su placer de atormentarme, y
en su furia, motivo para descargar sobre mi sus golpes, los cuales lentamente me iban
hundiendo, sin encontrar consuelo a mi humanidad resquebrajada .
El nacimiento de mi hija junto a él, no cambio en nada mi
situación de constante sufrimiento, los golpes eran mi pan de cada día, de este tormento
aún no logro explicarme como llegue a tener la fuerza de huir, pero en mi desespero,
cometí el error de dejar en mi huida como rehén para aplacar sus golpes a mi hija, a
quien no obstante haber logrado tutelar en tribunales mi derecho a la custodia, en un acto
que hoy me llena de frustración, cedí su custodia a Martín, pensando con ello alejar de
mi su presencia, para encontrarme no obstante sumida durante cuatro años mas en su
presencia, donde cuando quería, aparecía ante mi para volver a golpearme, para prenderle
fuego y destruir mi auto y una fabrica de abrigos que inicie en este tiempo pensando
ocuparme y emanciparme, no de una necesidad económica inexistente, sino de un ritual de
precariedad en mis actos, donde no había motivo en mi hacer para orgullecerme de mi
misma.
El terror de su presencia me llevo a la idea de querer
asesinarlo, fue tanto el terror que ya no importaba para mi el desarrollo de mi vida
después de este planeado acto, por que mi vida mientras él existiera, la veía solo como
un estado de permanente terror ante su siempre imprevista llegada.
Tuve el valor de comprar un arma, y tuve el valor para
buscarlo durante un par de noches esperando su acostumbrada salida nocturna de su casa,
mas también tuve la suerte de no encontrarlo, después de este par de noches, de New York
vinieron mis hijos de visita, quienes encontraron el arma y adivinando mis intenciones me
quitaron la misma. Volví nuevamente a tener la suerte, de que en casa de mis padres me
visitara Antonio mi primer esposo, quien viendo en mis rostros las marcas de los golpes,
me obligo a confesarle mi tormento. Él fue personalmente en compañía de su
guardaespaldas a buscar a Martín para llevarlo a la fuerza a las afueras de la ciudad,
donde entre todos le golpearon con saña hasta cuando quedo exhausta su rabia, Antonio le
prometio a Martín volver para matarle, si volvía a buscarme. Desde ese momento, termino
para mi tormento de golpes, el cobarde sabe cuando su víctima ya no esta desprotegida
sino en posición de contestar sus golpes con mas rabia. Sin embargo, quedo para mi vivo
el tormento de haber abandonado a mi hija en manos de este villano, de ella perdí toda su
niñez, y hoy en su adolescencia no encontramos las dos la forma de acercarnos como han de
acercarse una hija y su madre. Solo por cortas horas logramos interactuar, siempre están
presentes en cada una la mutua herida del abandono y de la felicidad de la convivencia
negada.
Quisiera procurar explicarme a mi misma la paradoja en que
hoy me encuentro sumida, explicar esta paradoja que viene desde mi cuna, donde tras haber
vivido en un mundo dichoso y plagado de complacencias, quise darle vuelta a mi vida, y la
vida por querer conocerla a mi quiso mostrarse, en sus vueltas la vida me saco
abruptamente de mis sueños mas no de mi mullido vivir, en lo material la vida ha sido
para mi excesivamente generosa, diría mejor, la vida en lo material para mi ha sido
groseramente generosa; mas esta generosidad hoy no obstante tenerla, por causa de una
circunstancial lejanía aún siendo mía, no la puedo disfrutar, la tenencia me ha marcado
y me seguirá marcando, mas hoy, por causa de unas obligaciones fiscales que aún no logro
pagar, el esplendor del dinero siendo mío esta brillando lejano para mi, mas ahora pienso
que esto esta bien, antes de retornar a este mundo donde siempre he vivido, quiero
establecer cual es para mi el significado del ser y mi propia consternación de desearlo y
querer dejarlo.
Quiero hoy mas que nunca arrullar mis sueños, mas,
¿Cuales son mis sueños?, ningún lujo fue jamas mi sueño por que los lujos siempre han
sido para mi realidades plenas. Mis viajes que ocuparon para mi el lugar de mis sueños
después de tres vueltas al mundo y varios años gastados en realizarlos, ya no logran en
mi prioridad. Mi maternidad, perdida junto a Antonio en mis dos hijos al no ocuparme de su
crianza por andar dándome al mundo, y junto a Martín, por expreso abandono de mi hija,
son tiempos para mi perdidos e irrecuperables. Sigue vigente en mí, el temor a la
soledad, y por querer escapar a este fantasma de la soledad, hice otro intento de lograr
una nueva unión, pero esta unión fracaso ante la física imposibilidad de tener el
hombre perfecto de mi anhelo, donde yo tenga afecto y junto a el, el placer de ser mujer,
y mi pareja, junto a mi, realización para su necesidad de afecto y de su propia
sexualidad, siempre requiero del hombre junto a mi, afecto y cama.
Para mi Mary, para mi como mujer deseosa de vivir el
placer en brazos del afecto de mi hombre perfecto, es importante conocer el por que de mi
búsqueda, de mi hirviente búsqueda que se empecina sobre mi cuando pienso descansar de
la misma; en mi buscar y no hallar quisiera retornar a lo originalmente vivido en su
imposibilidad de ahora tenerlo, así lo ya vivido fuera lo que quise abandonar, para
encontrar el disfrute de la vida, y esta búsqueda quiere hallar mi propio por que, y el
para que de los días de mi vida sobre el mundo, ¿Acaso hay algún objetivo en la vida
fuera del placer y del tener, o todo se limita a ello, en nuestro deanbulante paso sobre
el mundo, a conseguir realizar de ellas su llamada? .
Yo, Mary, en mi deseo de hallar mi hombre ideal, en mi
tercer intento, fui en forma primorosa y seria cortejada por Sergio, dueño de importantes
participaciones bancarias y de importantes almacenes de cadena. Fui cortejada con tal
intensidad, que este cortejo hizo renacer en mí, mi propia querencia de mujer hermosa, de
nuevo retorne al pedestal desde siempre servido para mi, fui cortejada con tal intensidad
y tal caballerosidad, que llegue a sentirme una dama medieval donde Sergio pensaba en mi
como mi caballero, y pensando como tal, solo llegaría a tocarme en la noche de bodas tras
haber pronunciado el voto nupcial. Como estaba yo de equivocada.
La boda se planeo de acuerdo a la grandeza de nuestra
alcurnia social, ya estaba contratado un jet para trasladar a los doscientos invitados, y
reservadas las habitaciones para ellos en el mejor hotel de las Bahamas, todos los famosos
querían asistir y hacerse invitar de cortesía a la misma. Todo estaba listo y preparado,
eran solo días los faltantes para hacer realidad mis nuevos sueños, cuando una amiga
(aún no se si debo yo llamarla amiga) me comento de la homosexualidad de Sergio. Yo, para
disipar mis dudas me hice invitar a cenar de él, tras dos botellas de vino para armarme
valor, le pregunte sobre su supuesta homosexual; él me contesto en forma afirmativa,
diciéndome como su interés en mi, era solo del ombligo para arriba, de hay hacia abajo,
para él yo carecía de interés; me explico, como él necesitaba era una mujer para
representarle socialmente, en este aspecto, yo era la candidata perfecta a sus
propósitos, él quería poner a mi disposición sus riquezas, y la libertad de complacer
mi cuerpo con quien fuera de mi antojo, para él de este modo, tener igual ocasión para
buscar con otros hombres el placer de tomarlos y ser por ellos tomado.
Hoy yo no se si hice bien en rechazar su propuesta, hoy
que me encuentro con mi tercer esposo por extraños designios, huérfana del placer y del
dinero, en esa ocasión frente a Sergio, me pareció un despropósito tomar su
caballerosidad y su dinero sin poder tener su cuerpo, y tener su compañía solo en
apariencia. hoy me encuentro en nuevo esposo, sin placer, sin dinero y en su excelente
caballerosidad, me siento solo acompañada en apariencia..
Mi temor a la soledad me lleva perdida, por mi temor a la
soledad encontré tal vez en mi desesperación a mi nuevo esposo, caballero con gusto por
la buena vida mas sin dinero, emprendedor de negocios fantásticos y utópicos solo dignos
del fracaso, y en mi frustración ante sus fracasos económicos los cuales redujeron mi
patrimonio liquido, ausente ahora de interés en el placer del sexo, el cual en el tiempo
de conocerlo, me hizo pasar por alto su inexistente fortuna, el dinero junto a él al
conocerlo y el no tenerlo, dejo de intersarme al tenerlo por mi cuenta, el dinero siempre
parecía llegar a mi por derecho propio, yo con el dinero venido a mi de mi familia, y
como producto de mis separaciones, tenia mas que suficiente para seguir viviendo en mi
acostumbrado lujo junto a mi nuevo esposo, aún hoy conservo mis apartamentos en New York,
en Miami, y un par de haciendas en mi patria, también como tenia entre mis posesiones,
obras de arte de gran valor, como el cuadro de Picasso que se logro vender en subasta a
través de Tifanny por la suma de catorce millones de dólares, de los cuales a mi me
correspondían cinco millones, y lo demás a mi primer esposo y a la casa de subastas.
Hoy mis bienes en los Estados Unidos se encuentran
retenidos judicialmente por no haber pagado impuestos, aunque el valor a pagar es
irrisorio en relación a su valor comercial, no tengo el dinero para pagarlos, mis
haciendas se encuentran completamente iliquidas e improductivas ante la torpeza de mi
nuevo esposo, con quien me uní por el vinculo civil del matrimonio para no perderlo, o
casi lo mismo, para él no perderme a mi. El mutuo objetivo de no perdernos lo siento
ahora como una paradoja irrealizable, donde el innegable afecto no logra cumplir su papel
de ser el aglutinante de nuestra unión. En mi búsqueda del hombre perfecto he
descubierto como aún teniendo afecto y placer hay algo mas que esto para poder convivir y
crecer en unión junto a un hombre, he comprobado como tampoco el amor consiste
únicamente en entregarse, yo me he entregado en mis tres últimos intentos de unión, y
el amor para mi sigue siendo negado.
Mi nuevo esposo, se encargo de dilapidar en malas
inversiones la liquides con la cual contaba, hoy, aún teniendo propiedades, los dos nos
encontramos viviendo en un apartamento modestamente desproporcional a mis anteriores
residencias. Mi familia en aspectos económicos mantiene conmigo distancia ante lo que
ellos consideran el error de mi ultima unión, privadamente me piden abandonarle, para
colmo de males, con mi actual esposo no nace ahora el deseo del placer, de una forma
imprevista se perdió la apetencia sexual, simplemente desde hace algún tiempo, en este
aspecto nada tenemos, solemos atribuir su perdida, a poderosos embrujos de su anterior
esposa, él me dice, como al ellos separarse, ella le prometio no descansar hasta verlo
destruido, hasta no verlo en la calle mendigando y acabado.
Algún día, yo de ella recibí una llamada donde me
advirtió como si yo permanecía junto a él, terminaría por obra de él en la miseria.
Yo ahora me encuentro confundida, yo ahora me encuentro frustrada, ahora incremente mi
fumar a casi dos paquetes de cigarrillos diarios, el cigarrillo en estos momentos es la
cara del placer en mi, el cigarrillo es mi alivio aún sabiendo como su alivio me
destruye, solo el lograr mi estabilidad emocional, seria el camino de alejarme del mismo,
mas no se donde esta estabilidad encontrarla..
No seso de reprocharle a mi esposo su incapacidad
comercial, por ratos al verle me gustaría agredirle, le digo que se vaya de mi lado, y
él sale a dar vueltas por la ciudad para regresar mas tarde diciéndome siempre
comprender mi estado emocional, el cual ni yo misma comprendo, me rompe el alma saber como
él no tiene a donde ir, y me rompe el alma quedarme sola, por esto prefiero estar como me
creo mal acompañada.
Yo Mary, me encuentro desesperada en mi angustia, mis
amigas me recomiendan que abandone a mi esposo, que empiece a asistir a secciones de
terapia con un siquiatra. En días pasados por orden medica me hice exámenes de sangre,
mi glándula tiroides resulto ahora inservible, tengo hipertiroidismo, quien sabe cuantos
años llevo padeciendo este carencia la cual me dijo el medico hace que mi organismo se
comporte como el de una persona afectada por los nervios, espero la droga ajuste algo mis
nervios, al fin y al cabo es bueno saber en donde en parte esta de la causa de mis males,
la otra parte quiero hallarla por mi misma, con ayuda o sin ayuda de siquiatra.
Yo que nunca tuve lugar para creer en brujería, hoy tengo
en mi casa amuletos para correr las malas energías de la envidia; para ello pongo
manzanas o pimentones sobre cobre, al cabo de una semana al partir las frutas, ellas
están negras, se ve como ellas han efectuado bien su trabajo de contener las malas
energías, no creo que su color sea el resultado de un proceso natural entre el ácido de
la fruta reaccionando ante el cobre por efecto de su natural putrefacción. De mi antigua
casona colonial campestre de cuatrocientos metros con trescientos años de antigüedad me
sacaron corriendo los fantasmas, se caían en ella los espejos, se oía llover por dentro
de la casa sin verse el agua, fantasmas al llegar a casa nos abrían con gentileza la
puerta, y en una ocasión en la cual regamos la casa con agua bendita en la mañana, en la
tarde al volver a la misma, estando esta cerrada, resulto toda ella sucia de cagarrutas
verdes y extrañas; en otra ocasión se murieron todos los cerdos por parvobirosis,
enfermedad llegada no se sabe de donde, y cuyo origen nosotros atribuimos a la brujería.
Mi esposo esperando resolver este problema trajo a casa muy temprano una mañana a una
vidente y rezandera, ella tirando un huevo en repetidas ocasiones sobre diferentes sitios,
logro encontrar junto a un árbol donde se reventó el huevo un maleficio, allí encostro
un saco dentro del cual habían treinta y tres embrujos unidos, estos eran suficientes
para haber hecho de mi marido un inútil, y de mi una persona apesadumbrada. Lo extraño
es como aún después de esta pitonisa haber deshecho el embrujo, el efecto del mismo
sigue surtiendo sobre nosotros, dicen que existían en la casona mas talismanes del mal
escondidos que nunca llegamos a hallar, y que estos fueron puestos en casa por nuestros
empleados a pedido pago de la primera esposa de mi marido, por eso salimos de esta
propiedad vendiéndosela al primer cliente que se presento, mas también fue por que en
ella nos robaron cinco veces, donde nosotros creemos como estos robos fueron consecuencia
de estos embrujos, hay tantas formas para el mal, y en maldad esa mujer no tiene talla.
Hoy lejos de esa casa, los embrujos parecen seguir
surtiendo efecto, no me cabe duda, antes yo y mi esposo nunca creímos en brujería, hoy
estamos convencidos de que existen fuerzas oscuras atentando en contra nuestra; como
cuando en una ocasión yendo solo en el auto mi esposo, él sintió que una fuerza
extraña y venida de no sabe donde, estrello y destruyo totalmente nuestro auto contra un
muro, según mi esposo su pericia y la baja velocidad a la cual se desplazaba hacen
imposible que él se estrellara por si mismo, no cabe duda, la brujería es una poderosa
fuerza la cual no se puede desestimar cuando tiene poder para tomar y destruir un auto, y
entre esta brujería apuntando contra nosotros, mi enfermedad, mi deseo insatisfecho, solo
tengo ocasión para depositar en mi gata persa María Felix mi cariño, y para recibir de
ella su cariño, pero ustedes saben como son de caprichosos en su cariño especialmente
las gatas; pero mi María Felix, cuando ella me sabe a punto de explotar, vaya uno a saber
como lo sabe, viene a mi para que yo la acaricie y en estas caricias siento venir a mi
algo de calma.
Mis hijos varones, ya adultos que viven en New York, a
cada tanto me llaman para expresarme su cariño y sus consejos, con mi hija adolescente
aún no logro comunicarme debidamente, con mi familia aunque residen también aquí en la
misma ciudad y nos vemos con frecuencia, hay algo que nos impide estar mutuamente mas
unidos, yo junto a mi esposo me siento sola y aunque por ratos deseo partir de su lado o
que él se vaya, en el fondo no quiero perderlo para no aumentar mi soledad, pero mi
soledad acompañada e insacia junto a él cada día me rompe mas el alma.
Como ya dije en la primera frase de esta mi historia;
Cuando yo Mary, fui por mi misma al mundo, el mismo ya había vivido; mas tras mi hacerme
cargo, sigo pensando como todavía no he nacido. Yo tuve que estrellarme duramente con el
mundo para darme cuenta como estaba sobre el, así el mundo me hubiera proporcionado todo
lo que el puede proporcionar, pero despees de haberme estrellado contra el, sigo pensando
como algo siempre me ha faltado para decir, he vivido.
¿Podré encontrar lo que siempre he sentido me ha faltado
a pesar de aparentemente haberlo tenido todo?, ¿Será suficiente el afecto para sostener
el matrimonio?, o ¿Por escapar de la soledad debemos sostener una vacua situación? Yo a
estas alturas no se donde están mis sentimientos, y hacia donde encausar mis sentimientos
para sentirme en realidad viviendo, y es que vivir no es consumir los días, sino llenar
los días con nuestra propia substancia.
Yo Mary quiero vivir, siempre he deseado hacerlo, y por
correr tras ilusiones tal vez la vida se me ha pasado como agua entre mis dedos, hoy
quiero es que mis días llenen la fuente de mi vida; cada uno ha de llenar su vida de
sentido y el sentido de la vida sin ser el placer pasa por el mismo. Y sin ser el afecto
tampoco esta en su ausencia, Es triste acercarse a la vejes y no sentir la satisfacción
de los días vividos, yo hoy quiero cortar el vacuo transcurrir del tiempo. Quiero
reconciliarme con mi pasado y gozar mis días nuevos, pero: ¿Donde ha de producirse mi
alborada?
Leí en Rimuz como el amor es un camino, un camino que nos
lleva a descubrir la potencialidad de la unión, y como pudiéndose dar la unión en el
matrimonio, el matrimonio no la extingue ni la acaba, dice que la unión esta dispuesta
para todo y para todos, y como todos en la unión siendo diferentes son una sola
potencialidad y una alma, que el amor no es una insana entrega, como tampoco es solamente
tomar lo para ti dispuesto, pues el amor es una red de infinitos hilos y el tejer estos
hilos hace de ellos el amor, ¿Como podré tejer las madejas de hilos del amor?, ¿Será
escrutando este tejido como podré soltar los lazos que yo he tejido para mi?, parece ser
que cada uno teje siempre una manta con su vida, y mi manta siempre ha tenido para mi
hilos ásperos y extraños.
|