EL CIENTÍFICO

 

Ernesto desde niño quiso ser científico. Él no sabia ni remotamente que significaba ser científico, mas a él desde niño le gustaba mirar a las estrellas pensando en conquistarla.

Su meta siempre fue ser científico y la había logrado. Desde joven emprendió con entusiasmo la tarea de buscar la ciencia. Logro conseguir becas en toda su vida estudiantil. Becas de enseñanza media, becas en su carrera de físico, becas para su doctorado de ciencias y matemáticas puras, becas de estudio y trabajo en su especialización de astrónomo, becas para cuanto curso complementario le interesara, al fin y al cabo el saber de la ciencia es tan extenso que ninguna mente humano puede almacenarlo.

Ernesto con satisfacción podía decir: He conseguido mi meta, ya soy un científico, todo mi conocer se basa y ha sido probado por el método científico, todo mi conocimiento pasa por las etapas de planteamiento de hipótesis, por las pruebas requeridas para verificar las hipótesis, , por el ajuste de las teorías logradas, por el planteamiento de paradigmas y como resultado de todo ello por la aceptación de algunas teorías como leyes después de haber sido ampliamente probadas , y finalmente como todo buen científico siempre conservaba el escepticismo sobre todo su conocimiento. Él como todo científico sabía, como nuevos conocimientos siempre vienen en camino para reconstruir el conocimiento anterior.

Su vida transcurría en forma perfecta, ya habiendo logrado su meta de ser científico colaborando en proyectos de inocultable importancia para ampliar los limites del saber humano, por los cuales había recibido todo tipo de distinciones y de honores, no había tenido tiempo de mirarse a si mismo, mas cuando cumplió treinta y cinco años, después de tantos años pasados buscando la ciencia, se encontró solo.

Ernesto nunca había tenido tiempo para la diversión, todo su tiempo se consumía en ecuaciones y formulas, solo en sus tiempos de estudiante universitario había tenido oportunidad de conocer a Frank. En aquella época Frank era un estudiante de arte con quien conjuntamente tomaba la materia de sicología aplicada, materia la cual, él en su carrera de físico y Frank en su carrera de arte, consideran importante para comprender las razones ocultas del comportamiento humano

Desde el primer momento en los dos se dio una química inesperada, Ambos eran hombres trigueños, de buena contextura y porte, ambos atraían la atención de sus compañeras, si bien el Ernesto nunca había hecho caso de ellas ocupado como estaba con la ciencia, Frank si se ocupaba de ellas, no obstante lo anterior, en aquel cálido semestre cuando los dos se ocuparon de estudiar sicología aplicada, la química entre ellos había sido tan fuerte, que un ancestral, efervescente e incomprendido impulso los llevo a compartir y a disfrutar calurosamente de sus estudios y sus cuerpos.

Después del aquel cálido semestre ambos se habían perdido el rastro. Cada uno de ellos fue detrás de sus respectiva metas. En la mente de Ernesto, Frank era el recuerdo mas grato de su carrera de físico y ahora en medio de su soledad, él se preguntaba ¿donde podía estar Frank?

Ernesto recordaba con especial nostalgia, aquella interesante investigación de campo donde junto a Frank, reunieron material para establecer las desviaciones en el pensamiento y método científico dentro de la sociología. La desviación mas interesante de todas la habían encontrado en una seudociencia o falsa sicología llamada la sicología transpersonal. Esta falsa rama del saber científico, afirma ver al sujeto como cuerpo, mente y espíritu, y según su cuerpo dogmático (pues no se le podía definir de otra forma), todo cuadro sintomático de la conducta humana, procede de un conflicto espiritual irresoluble en forma definitiva para el hombre ante el cual solo hay que esterar la intervención de Dios. Para la llamada sicología praspersonal, la angustia, la depresión, la paranoia y la esquizofrenia, no son enfermedades sino periodos transitorios de adaptación por los que pasan tarde o temprano todos los individuos del mundo a los cuales el hombre solo se le puede dar alivio y no cura, por lo cual todo cuadro sintomático se debe padecer y aceptar, tanto por los pacientes, como por su familia, sin esperar ninguna solución posible mientras se produce la cura del mismo de manos de Dios.

Cuanto rieron junto a Frank escuchando exponer tanta tontería junta presentada con un barniz de conocimiento científico, ella echaba por los suelos todo el conocimiento que por medio del método científico la verdadera sicología y todas sus áreas afines, se había encargado de recolectar tras décadas de esfuerzo. De un plumazo la sicología transpersonal derriba con estas creencias el conocimiento científico en esta área del hacer humano. Cuanta furia tuvieron juntos, al comprender cuanto daño puede causar este falso conocimiento.

Desde esta ocasión, Ernesto se prometio combatir con extrema dureza toda seudociencia y todo dogma no basado en la municiona comprobación científica. Ernesto combatió, la astrología, la alquimia, las artes adivinatorias, todo tipo de dogma religioso contrario al saber científico, y toda seudociencia en su demoledor trabajo de destruir el adelanto de la humanidad, todas estas, conceptuaba Ernesto, lo único que aportan al hombre, es esclavitud y oscuridad. Él estaba plenamente convencido de lo siguiente : el ser humano al igual que todo en el universo es materia cósmica, mas él con el señuelo de lo maravilloso desvía la mente de lo simple a lo inexplicable para fabricar toda clase de mitos y leyendas.

Ernesto se convirtió así en un escéptico espiritual, para él, espíritu al igual que la palabra en su raíz latina es solo respirar, es decir tratar con la materia y como tal el espíritu es objeto de la ciencia y no una realidad inaprensible por fuera del mundo material.

No fueron pocas sus victorias en esta su misión de acercar al hombre a la realidad de la ciencia, y de alejarlo de lo irreal, pero en sus treinta y cinco años incentivado por el peso de su soledad, decidió seguir la pista de su amigo Frank, así fuera solo para ver si también él recordaba o no, los días vividos juntos. Para él como científico, lo cual es casi como decir ser un detective, no resulto difícil la tarea. Conseguir los datos de Frank partiendo de sus registros de estudiante, fue cosa de unos pocos minutos. Para personas como él, el mundo a través del Internet ahora era en un pañuelo, no hay nada irrastreable, siempre hay alguna pista para dar con lo buscado, así supo, como en ese momento Frank trabajaba en una galería de arte en la misma ciudad. .

Hacerse pasar por un comprador interesado no fue difícil, su presencia en la galería requiriendo lo mas caro de su surtido inmediatamente atrajo la presencia de Frank, quien lo reconoció inmediatamente y dio gracias a la fortuna por haber traído a Ernesto nuevamente a su lado. Claro Ernesto no le dijo que su presencia se debía a una cuidadosa e intencionada pesquisa científica.

Desde este momento renació para los dos aquello que entre ellos había sido tan fuerte en su ancestral, efervescente e incomprendido impulso. Claro para Ernesto esto era química, mas para Frank quien de paso a través del tiempo se había convertido en un fervoroso creyente espiritual de la nueva era, no había otra palabra para definir esto mas que el amor, y un amor para Frank nacido desde el principio mismo de los tiempos como pregonaban los profetas de la nueva era, es que para Frank su espíritu y el de Ernesto, estaban destinados a compartir juntos como una unidad espiritual por todas las reencarnaciones a las cuales los dos estuvieran destinados, ellos según él, siempre terminarían hallándose y uniéndose fuera cual fuera el sexo, la raza, el credo, o el rango social que tuvieran. Que en esta reencarnación especifica, los dos hubieran nacido hombres carecía absolutamente de importancia, por que para Frank, en su visión, en su creencia, su unión era espiritual y eterna. .

Bien fuera que su unión fuera resultado de la química como lo consideraba Ernesto, o resultado de la unión espiritual eterna como lo pensaba Frank, lo cierto es que no tardaron en volver físicamente a compartir sus cuerpos, sus vidas, sus risas, y en este caso sus impares ilusiones, para Ernesto la ciencia y sus asuntos, para Frank sus velas, sus mantras, sus oraciones y sus mágicos ungüentos.

Normalmente Ernesto y Frank no solían compartir sus propias vidas sociales, al fin y al cabo los dos tenían intereses y amigos muy dispares, mas todos sus amigos conocían su relación, la cual era por todos aceptada, al fin y al cabo ellos en publico se comportaban como cualquier otra pareja normal, es decir con la leve distancia que da la satisfacción ya vivida y la altura dada por su intelectualidad.

En la intimidad su relación era también igual a la de cualquier otra pareja compartiendo los quehaceres domésticos, y comentando sus mutuas vivencias profesionales. Y aún después de dos años de convivencia, existía viva en ellos, una constante y efervescente pasión.

En su segundo aniversario de convivencia, sus mas cercanos amigos decidieron celebrárselo con una cena en un restaurante de postín, la cual se prolongo hasta altas horas de la noche. Ernesto y Frank se despidieron de sus mutuos amigos tensando terminar ya en su hogar de la mejor de todas las formas esta celebración.

-- Ha sido una noche maravilloso—Dijo Ernesto.

-- Todo ha estado increíble, y digno de recordación—le contesto Frank cuando abordaban el auto.

Ernesto como siempre conducía el auto cuando viajaban juntos.

-- Cuidado— alcanzo a gritar Frank a las pocas cuadras, antes de ser envestidos en un cruce de avenidas por otro auto del lado por el ocupado, el cual los arrastro con estrépito en la colisión.

Cuando Ernesto despertó una hora después, se encontraba en la sala de emergencia de una clínica, rodeado de médicos, enfermeras y curiosos quienes ya sabían quien era el eminente contuso.

--Donde esta Frank—fue su primera preocupación y sus primeras palabras.

-- Se encuentra en la unidad de cuidados intensivos—respondió el medico en jefe después de una mirada inquisitiva a sus colegas –él sufrió un politraumatismo con fractura de su brazo y piernas derechas, un trauma de tórax con neumotorax derecho, y un trauma cráneo encefálico, mas ya se encuentra estabilizado.

Esta explicación en realidad era una verdad a medias, de parte del medico, Frank en este momento se debatía entre la vida y la muerte en su extrema gravedad a consecuencia de la lecciones sufridas.

-- Quiero verlo—dijo Ernesto, y ante la firmeza de su determinación, el medico en jefe le condujo a la sala de cuidados intensivos para complacerle.

Ernesto en su carácter de científico y no obstante no ser la medicina una de su ramas del conocimiento dominadas, sintió al verlo como algo en su interior se desmoronaba; él, quien a si mismo se definiera como materia cósmica, no quería ver como la materia cósmica de Frank se desintegrara para volver en sus elementos originales a retornar como tal en forma inconsciente a otros cuerpos.

Tomando la mano de Frank quiso hablarle, mas, él con su saber científico sabia como la inconsciencia profunda en que permanecía Frank como consecuencia del golpe y de los fármacos suministrados para mantenerle en esta precaria condición, le impedían escucharle, por lo que con su mano entre sus manos permaneció en silencio.

-- El pronostico de vida es solo de uno en cinco —le dijo en este momento el medico a Ernesto quien acostumbrado a la viabilidad de la estadística mas probable, sintió este comentario como un anuncio de muerte de su pareja y sin saber como ni por que, roto el dique de sus contenidas emociones, salió de la sala y empezó a llorar en forma desconsolada y amarga.

La reacción de Ernesto como científico no se hizo esperar, inmediatamente empezó a buscar entre su extensa lista de contactos a los médicos mas renombrados de las especialidades de neurocirugía , cirugía y ortopedia, para procurar sacar a su amigo con vida de este cuadro clínico en que se encontraba; él por su cuenta, inicio una búsqueda frenética de los conocimientos médicos indispensables para comprender el real estado de Frank. Su cerebro de científico, como una gran esponja absorbía a pasos agigantados toda la información necesaria para comprender la situación y buscar la mejor alternativa de tratamiento; por eso, organizo una vídeo conferencia entre el mas prestigioso personal medico de la ciudad reunidos junto al lecho de Frank, , junto a lo mas granado de la ciencia medica de todo el continente, para de esta forma evaluar el caso.

Las fracturas múltiples en sus extremidades aconsejaron manejarlas por osteosisntesis con injertos sintéticos, estas tenían un buen pronostico de recuperación, su neumotorax se aconsejaba manejarlo descomprimiendo el aire que había entrado a su pulmón con el paso de un tubo que drenara el aire a un frasco estéril, con lo cual desaparecería su dificultad respiratoria, mas lo realmente preocupante para el equipo medico reunido en la vídeo conferencia y la causa de su pésimo pronostico, era su compromiso neurológico. El accidente había producido un trauma craneoencefalico moderado con un hematoma subdural que comprimía sus hemisferios cerebrales y lo mantenía en un estado de coma.

Era urgente y necesaria una intervención quirúrgica por parte de neurocirujanos para lograr retirar este hematoma subdural, los riesgos de daño cerebral permanente no podían en ningún momento desconocerse, se requería por parte del cuerpo medico una autorización escrita para poder proceder a la intervención, mas, él, Ernesto, con su eminencia científica no podía darla, él, Ernesto, en su carácter de pareja permanente de Frank durante los últimos dos años, no era reconocido como una persona con derecho legal para proporcionar la autorización con la cual el riesgo de la intervención era tomado por el firmante, librando con ella, a la clínica y al personal medico de cualquier responsabilidad legal sobre las imprevisibles consecuencias de intervención planeada.

En su desesperación, Ernesto tubo que recurrir a traer del otro extremo del país a la madre de Frank para poder legalizar este tramite, en la espera de su llegada, Ernesto, con la mano de Frank entre sus manos, en medio de la inconsciencia de este y en presencia de quien estuviera allí o presente a través de la vídeo conferencia escuchándole , con lagrimas en los ojos, acariciándolo suavemente, quedamente le decía: he comprendido Frank como el amor no es a causa de una compatibilidad de testosteronas o de estrógenos, he comprendido como no es una causa hormonal quien mueve el amor, por que aún el amor en ocasiones les contradice, he comprendido como la viabilidad del amor, no es un sujeto de derecho humano, por que también al derecho humano para el amor logra en ocasiones ser una barrera para contenerlo, he comprendido, como el amor no es a causa del ser humano, por que el ser humano en sus convencionalismos busca formas de al amor negar, y he comprendido, como esto que yo siento por ti, hoy solo puedo definirlo con aquella indefinible palabra llamada amor, el cual a mi ha venido de no se donde para posarse en ti, y ahora, quiero luchar para tenerlo, quiero luchar para expresarlo y poder vivirlo en justicia. Hoy ante ti mi amor, mi vida toma un nuevo rumbo, y este rumbo amplia toda mi visión de la ciencia, por que ha partir de hoy he de encausar mi ciencia para buscar la causa primera del amor, a buscar, lo que algunos llaman Dios.

 

 

Ricardo Muñoz


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